El Auténtico Amor.

 

Hasta el último aliento de la herramienta corporal, después de haber quitado del templo interior, con furia y contundencia, a todo explotador y comerciante necio de esta existencia que es de nadie, no me cansaré de comunicarle a todo corazón noble e inocente que intuye que hay algo más, a aquel que lo ha intentado todo, que lo ha dado todo y ha visto que no puede más con tanta falsedad y necedad humana, no me cansaré de decirle que no hay Amor si no hay comprensión lúcida, y la comprensión lúcida emerge de la Nada, pero no viviendo hipnotizados sólo informados, creyendo que nos la puede ofrecer una persona. La comprensión lúcida sólo nace de la experiencia íntima e intransferible cuando hay rendición, cuando uno lo deja todo y todos en manos del Ser Absoluto, que nos ama incondicionalmente a cada instante, instante a instante.

 

El Amor Incondicional del Ser es puro, inocente y neutral, no es una emoción, no es un sentimiento, no es un pensamiento, no es una cosa tangible, una historia o una persona. El Amor está por encima de la gilipollez de la mente humana que crea separación con todo, para sus usos personales o para personalizar la existencia que es de nadie, inventando el bien separado del mal. Precisamente, el Amor, al ser neutral, lo consiente y lo permite todo, tanto es así que, si pones a prueba a tus mejores amigos, a tu familia, a tu pareja, a las gentes que más has amado, a las personas con las que más te has entregado y les has dado todo tu ser, te traicionarán, te negarán, te lapidarán o te crucificarán, sólo para que veas que no son lo que dicen o creen ser, porque la falsedad humana de sus mentes les impide ver que son lo mismo que tú eres, un apoyo perfecto, adecuado y divino para el despertar de la consciencia.

 

No es suficiente decirle a un hijo de la Vida, lo siento, perdóname, te amo, gracias, no sé porque te he hecho esto o lo otro, y después seguir haciendo el mismo teatro o comercio de siempre con la Existencia. Como en el fondo, todos sabemos, como Vida que somos, que el Ser nos ama y nos perdona a todos, dado que el perdón es inherente a todos, así, con ignorancia, se sigue apoyando el mismo teatro necio de la separación, el mismo drama, se sigue generando la misma ignorancia para decir una cosa y luego hacer otra.

 

Son muchos los llamados en esta época de cambio y regeneración del planeta que nos toca vivir, para ir del drama eterno al milagro sin fin, pero son tantos los cobardes que no se atreven a escuchar la llamada de su corazón, que desgraciadamente serán muy pocos los que aceptarán la invitación para atender a su corazón con tal de vivir una existencia liberada, con sensibilidad y con la Luz natural y eterna de la verdad inalcanzable del Ser.

 

En la metáfora de Jesús, éste le dijo a su mejor amigo y seguidor Pedro, te preguntarán y tú me negarás tres veces. Igual como está sucediendo hoy en día, por miedo a perder el personaje, por miedo a perder el yo ilusorio, quien te haya seguido o te haya visto darlo todo, quien haya conocido tu entrega total y absoluta al Ser, preferirá negarte ante la ignorancia humana, tal vez por protegerse, pero sobre todo por miedo a perder el falso yo.

 

Si lo has dado todo por amor a la Vida, por amor al Ser Absoluto, desde aquí, sólo puedo decirte que ¡no temas! si has aceptado la llamada de tu corazón para asumir tu totalidad, pero no te fíes de nadie, no implores a ningún dios inventado, no implores nada, ni confíes en la propia sombra, dado que nadie, absolutamente nadie va poder ayudarte voluntariamente para el despertar de tu consciencia, saben perfectamente que pueden perderlo todo, y la necedad de la mente humana es tan grande que no lo permitirá. La ignorancia humana es tan recalcitrante que prefiere la dualidad con tal de imaginar que es alguien importante, con lo cual siempre va impedir que veas que su único destino está en el cementerio. No te preocupes por nadie y si te sirve la resonancia de este mensaje, quédate con unas palabras sabias que ya escribió la Unidad:  -los demás no existen, tan sólo son una ilusión, sólo existe el Ser Absoluto, la Presencia, que está más cerca de ti que el mismísimo respirar, ya eres una expresión divina, única y adecuada del Ser, que ya sabe perfectamente bien lo que es adecuado para ti y para todo aquel cobarde que va de listo pero sigue ignorando el auténtico Amor.  

 

Tu verdadero Ser es puro, inocente, inmaculado como el primer día, es Amor verdadero, no vayas implorando amor a personajes, porque es lo peor que te puede suceder en la Vida, implora el amor incondicional de tu verdadero Ser.

 

No hay ni una sola persona en el mundo aparente que debemos imaginar que está allá afuera, tampoco yo como persona, que sepa amar sin condiciones, porque el mero ideal de ser personas, algo que cree tener libre elección, alguien que puede mover la máxima inteligencia que hay, ya nos aleja por completo del Amor Incondicional de nuestro verdadero Ser. 

 

Para resguardarte de los ataques ignorantes del mundo de la imagen,  para prevenirte del dolor que supone haber creído en la mente que inventa la creencia absurda de ser personajes, y para liberarte de la creencia de ser una cosa para después redescubrir que eres otra, hay que ir paso a paso, día a día, momento a momento, sin anticiparte y sin demorarte a la visión natural de Lo que ES, de lo más radical, si es que te sucede, sin permitir que se haga una explotación de tu templo interior, porque sólo así, con la visión natural de LoQueES se te devuelve todo. Nadie puede estar despierto o iluminado, ¡nadie ilusorio puede amarte  incondicionalmente, ni puede devenir maestro visionario, iluminado o despierto!  como Sí, ya ES la iluminación, la Presencia de tu verdadero Ser. 

 

Míratelo todo como si fuera de la naturaleza de un sueño, mírate tu película personal con buen humor siempre que la mente te lo permita, y despertará en ti la naturaleza del Amor, la comprensión lúcida, para acabar viendo que ya eres la Nada y el Todo, para acabar comprendiendo que no hay nada que uno deba comprender, porque ese sinsentido de la Vida inteligente no le sucede a nadie y no se dirige a ninguna parte, porque sólo hay Presencia, la única constante que hay.

 

¡¡Gracias a todo y a todos!!