Una mente que ve las cosas con total claridad, sin distorsión alguna, sin prejuicios personales, ha comprendido el desorden y está libre de él; una mente así es virtuosa. Sólo una mente muy ordenada puede ser sensible e inteligente.

-Jiddu Krishnamurti.

 

Aunque observemos el mismo paisaje, si no vemos que lo que nos cuenta la mente personal e intransferible, es de la naturaleza de un sueño, jamás nos entenderemos, es seguir con el mismo teatro necio, superficial, fastidioso, indecente e insensible de siempre. 

 

Por favor, no confundamos sensiblería con auténtica sensibilidad. No tomemos el pobre concepto amor que heredamos en la niñez para decir que sabemos amar.

 

Quien se adapte perfectamente bien al teatro de un mundo perverso, profundamente necio y enfermo que a todos se nos mete en la Consciencia, sin ver que ese tal mundo está peor y más ciego que nunca, mucho más que cuando crucificó a Jesucristo, más vale dejarlo tal como está. Cualquier mente que se adapte a la más profunda ceguera y enfermedad que reproduce la misma ignorancia humana al poder, no tiene arreglo ni solución; continuará llamando evolución humana a haber llegado a la Luna, a cumplir muchos años, y preferirá llamar locura a la sensibilidad del Ser y al vivir enamorado de la Vida, sin miedos metidos en el cuerpo, preferirá llamar cordura a la sensiblería y al falso amor, continuará con las mismas gilipolleces metidas en la cabeza que heredó, las que absorbió cuando se las contaron. Cualquier mente no trascendida, sea la que sea,  solo sirve para retar a Esa Eseidad o para pisotear el milagro sin fin en el que estamos todos asentados, y una mente necia ni es virtuosa, ni sensible ni tiene lucidez, no vale la pena perder medio segundo charlando con ella, que se quede tal como está. La Unidad ya está operando a un nivel impersonal e incondicional.

 

Si Jesucristo u otro revolucionario como él, apareciese de nuevo, con pureza e inocencia en el corazón, como la tenemos todos nada más nacer, primero tragaría toda la porquería del Inconsciente Colectivo de la Humanidad, pero tan punto viese de qué va el percal, no a los doce años se iría de casa para enfrentarse a los representantes de la Ley o a los que llamamos cuerdos y santidades, seguramente se iría a los cinco años, porque cuando antes te des cuenta que el mundo ignorante que heredaste en la niñez te engaña y te crucifica a más no poder, riéndose en tu cara además, antes podrás resucitar del mundo de los muertos vivientes, o lo que es lo mismo, antes podrás permitir el despertar de la Consciencia. No debe morir un cuerpo para poder vivir libre de prejuicios personales, liberado por completo de un mundo plagado de porquería, con desorden y ruidoso a más no poder. Solo hay que ver el máximo interés que tiene la juventud y no tan juventud de hoy en día:  colgar fotos, la falsa imagen que tienen de sí mismos en Instagram, chatear y hablar en las redes sociales, para que se les diga lo guapos y bonitos que son, porque es tanto el desamor, la poca sensibilidad interior y profunda enfermedad que han tenido que soportar de sus padres, que al menos así, cualquiera puede mantener la sensación de no estar solo ni perdido en medio de salvajes o en medio de leones hambrientos de inocencia para convertirla en poder. Incluso Instagram es un regalo divino para ver con claridad que nadie es culpable, puesto que todo es un auto recordatorio. 

 

Todavía hoy, hay padres que creen haber amado profundamente a sus hijos, porque les apoyan para que luchen, compitan y trabajen como ellos, con tal de que puedan hacerse un hueco dentro de ese tal mundo necio que se nos mete a todos en la cabeza, lleno de salvajes que trata a sus gentes como si fuesen números o como si fuesen corderillos de un rebaño, personas soñadoras que deben seguir al pastor de la gilipollez mundial. Esos padres incitan a sus hijos para que no contraríen al personal, que midan sus pasos sin revolucionar nada, que recen, que imploren, que busquen, que imiten, para que callen y no escuchen lo que ES, para que sigan como ellos, con lo que no es, para que no vean que el peor enemigo del hombre se llama "yo mismo" y así sigan retando y pisoteando a Esa Eseidad, a más no poder. Ya les encanta a esos padres que sus hijos pretendan tener mucho poder, ya les encanta que caminen ciegos con los miedos heredados metidos en el cuerpo, ya les da placer que se les aplauda o se les proporcione felicidades efímeras y familias de conveniencias a sus hijos, así tienen la cara dura de llamar amor y lucidez a la insensatez. Prefieren que sigan sus pasos, con miedos metidos en el cuerpo, riendo por fuera, para que no se les vea el desorden interior, la duda, el miedo y el pavor,  tal como somos por dentro antes del despertar, puesto que siguen sin revolucionar ni un solo prejuicio. Es así como esos padres no tendrán que ser descubiertos jamás por lo que llamamos hijos.  Es así como se apoya el drama sin fin. Lanzamos a quienes tenemos la osadía de llamar “mis hijos” al patio de leones hambrientos de inocencia para transformarla en poder, para que se hagan responsables de un mundo necio y esclavo de sí mismo, a más no poder. Queremos que se sientan cómodos en medio de la más profunda ceguera y enfermedad, más perdidos que nunca cuando ya no puedan comercializar con la falsa imagen que la mente ha construido de sí misma.  Si ningún padre o madre observa su mundo interior, sin miedos al miedo, sin miedo a perder nada, si no se empieza y se termina por uno mismo,  tanto el padre como el hijo seguirá sin claridad, y el mundo interior cada vez se irá heredando peor, puesto que en lugar de SER libres para siempre y vivir sin prejuicios personales metidos en la cabeza, se mantiene vigente la Ley de los opuestos, el mismo patio de leones hambrientos de inocencia, que seguirá camuflando el miedo a perder la imagen falsa, con ansias de fama, aplausos y poder, psicoanalizando el pobre concepto amor, lo infantil e inmaduro que se ha heredado de generación en generación.

 

 Así vamos, no revolucionando ni un solo prejuicio, echando balones fuera, tapándonos los oídos cuando el que ha visto con lucidez o ha sido abrazado en la Unidad, nos dice que hay otra manera de vivir sin tener que luchar y sufrir inútilmente, tapándonos los ojos ante el drama sin fin que está a la vista de todos. Seguramente se puede tener mucho más dinero siendo puro Ser, y se pueden agradecer todos los regalos y dones de la Vida, viviendo con sensibilidad y sin miedos, sin tener que luchar, competir, dudar o controlar, mucho más que sintiéndose esclavos de la maldita mente dudosa o miedosa que a todos se nos mete en la cabeza personal, que camina sin luz propia. (cualquier mente personal no trascendida es el resultado de lo que me han dicho y yo muy inocentemente, tal vez por estar ciego de amor, me creí).  Todo amante de don dinero necio al poder, creerá que ha nacido para comerse el mundo, sin ver que es el mundo que se lo come a él,  imaginará que el mundo lo necesita, y tal vez, ya sea para bien o ya sea para mal, tal como la mente ilusoria se debate y se cuenta, creerá ser el centro del Universo, sin poder hacerse consciente que es el propio sistema de creencias lo que más lo crucifica, puesto que es de lo único que uno debe liberarse para sentirse eternamente feliz, dentro de este paraíso eterno que se nos regala a todos, feliz por dentro pase lo que pase. Si no hay libertad, sensibilidad y orden interior, sea quien sea, seguirá sin ver que vive en el mundo de los muertos vivientes que no tienen ningún interés en despertar de él, o seguirá sin comprender que lo que llamamos evolución personal, es la máxima involución o ruina interior del hombre.    

 

No es el mundo el que debe cambiar para que yo esté perfectamente bien, soy yo la que tengo que liberarme por completo de mi sistema de creencias caducado, machista, inmaduro e infantil.  Pero ni eso podemos hacer como personajes, fíjate si es lista la mente humana que camina ciega y sorda ante esa Eseidad, que ni puede ver que siempre está a años luz de donde nos sucede la Luz, debemos suplicar a la impersonalidad de la Vida, que nos ama a más no poder, que nos ayude a liberarnos de las propias pájaras mentales.

 

Si la mente se apodera de mí, y la dejo a su aire o le sigo dando cancha y poder, jamás veré lo esclavo que soy de mi mismo,  puesto que lo único, lo único que tiene poder es la Vida, el Ser puro y feliz. Ninguna persona tiene el poder ni la libertad que cree tener, lo que tiene son ignorancias heredadas de generación en generación que no se quieren ver ni reconocer. Una mente lúcida lo ve todo, todo, todo, todo, lo ve todo tal como ES, y aunque tenga que comportarse como la más gilipollas del mundo mundial ante quienes creen ser los más listos, también se lo sabe y se lo ve. Simplemente, simplemente, o somos esclavos de nosotros mismos y solo podemos arreglar el mundo necio que no tiene arreglo, desde lo superficial, en las comidas o en las tertulias, o somos libres para siempre sabiendo que el mundo lúcido está en perfecto orden y equilibrio para siempre.

 

 

Es evidente que no hay que regalar margaritas a los cerdos, palabras lúcidas a mentes ciegas, porque siempre las pisotearán para no tener que evidenciar lo miserables que somos todos cuando imaginamos ser personas y lo esclavos que somos de las palabras imitadas, heredadas o copiadas. Ninguna palabra tiene poder ni puede definir lo que somos, por más libros y enseñanzas que succionemos para imaginar que somos listos e inteligentes, si las palabras no nacen de la raíz del Ser, del silencio eterno que nos envuelve a todos, de la sabiduría innata del no saber inherente a todos, la ignorancia se mantiene al poder, y así llamaremos cordura a la locura.  No son los más cuerdos los que salvan al mundo,  ya se ha visto hasta hoy, son los que llamamos locos o revolucionarios los que pueden salvarse de ese tal mundo ilusorio que se nos mete a todos en la cabeza. El mundo real ya está a salvo.

 

No hay una cosa llamada verdad, ni otra cosa llamada mentira, no hay buenos o malos, ni justos ni pecadores,  simplemente hay la maravilla eterna de lo que ES. O se apoya el drama sin fin o se apoya la Vida sin fin. Todo es mentira o de la naturaleza de un sueño, excepto este instante vivo, siempre presente, siempre realizado, siempre liberado, pleno y feliz. Todo YA ES. 

 

¡Cuánto teatro hay que hacer para nadie! Desde siempre y para siempre la Vida es de nadie y para nadie.  O se va más allá de las propias palabras heredadas o pájaras mentales, o siempre caminaremos cojos, con una mente sin luz original. Uno debe comprender que no hay nada que uno deba comprender, porque sólo sé que no sé nada, puesto que en la lucidez comprendes perfectamente bien y con alegría además, que no soy nadie, todo le concierne a la impersonalidad de la Vida, al auténtico Yo Soy que, por cierto, no necesita que le busquemos ningún sentido o propósito. Cada uno ya es el Uno reconociéndose a través de todo y de todos, ya que todo es la misma Luz y el mismo Amor siempre presente de eternidad. No lo recuperamos TODO hasta que no perdemos la falsa imagen que tenemos de nosotros mismos, cuando dejamos de buscar al exterior, cuando dejamos de leer libros de dualidad para imitar, soñar o rezar. No hay separación con nada ni con nadie en la Consciencia de Unidad, la separación en la Existencia tan solo es aparente. Todo es un auto-recordatorio para el despertar de la consciencia, para poder liberarnos del propio sueño hipnótico o dramático, puesto que es de lo único que debemos liberarnos para recuperar la visión. Siempre y llanamente hay Vida siendo Vida, nadie que tenga o viva una vida en propiedad. NADA y TODO.

 

¡¡¡Gracias Mundo!!!