Consejos para nadie.

Si lo que más anhelas recuperar es tu don innato, aun sabiendo que no necesitas consejos de nadie, (la Vida que tu Eres ya lo sabe todo), si vas más allá de estas palabras que son de nadie y se dirigen a nadie, quedándote solo con la resonancia del mensaje, puede que veas, más allá de los pensamientos, que ESO que buscas jamás se ha perdido ni jamás se ha separado de ti.

 

Despertar es la súbita percepción y comprensión lúcida de algo maravilloso que, en el fondo, muy en el fondo, todo el mundo lo sabe, pero que por las circunstancias que sean se mantiene en el olvido, tal vez, mejor dicho con total seguidad, por amor incondicional.

 

Desde hace siglos, la manera de funcionar de toda la humanidad, es identificarse con los pensamientos, con la pobre imagen ilusoria que la mente construye de sí misma. Por ejemplo: Durante el tiempo que permanecí hipnotizada yo me identifiqué con el nombre, con el género, con la profesión, con los años en el cuerpo, con un territorio, una bandera,  la familia, las tradiciones culturales, sociales o familiares, con los lazos de sangre, con lo que heredé, copié, imité y muy inocentemente me creí, con un largo etcétera de circunstancias, historias, metáforas y experiencias que la mente iba archivando para construir una falsa imagen de sí misma; así es como creí ser la falsa imagen que la mente construyó. Vivía sintiéndome separada de la fuente y dividida en dos, dando poder a las imágenes, a los conceptos, las palabras y las etiquetas, a la mente ilusoria, inmadura e imaginativa. Creí ser hija, mamá, mujer, un género, una profesión, un relato en la cabeza, un conjunto de imágenes, personajes, formas, emociones y pensamientos…. Hasta que no toqué fondo, no me hice la siguiente pregunta: ¿qué o quién soy realmente?  No veía la falsa imagen que la mente construyó de sí, no lo veía porque me identificaba con los pensamientos, con la experiencia en el mundo aparente, mundo totalmente conceptual que sólo vive para comercializar con la existencia para la imagen; así era imposible reconocerme y era imposible comprender que el peor enemigo del hombre se llama "yo mismo", me sentía vivir separada por completo de mi verdadera naturaleza original. Intentaba llenar el vacío enorme que sentía buscando fuera de mí, pero siempre buscaba más de lo mismo, todo lo que buscaba eran libros duales, maestros, terapeutas o psicólogos de enseñanzas duales, métodos o sucedáneos que llenasen el vacío, pero lo único que llenaban era la mente ciega, con más conceptos, con más experiencias múltiples de todo tipo, imágenes y palabras, todo era para mi mundo conceptual e imaginativo. Todos los conceptos, las formas, los personajes y las imágenes se iban almacenando en dos estanterías, una llamada buena y otra llamada mala para la torre de marfil que se iba construyendo en la Consciencia, todo era para darle el poder al ego inmaduro, infantil, inútil y caótico de la mentira, porque el ego no liberado es eso de nosotros que camina ciego, sin luz original. Así era como yo llamaba experiencias buenas o malas a los sucesos, y llamaba éxitos o fracasos a lo mismo, llamaba nacimiento o muerte a la Vida, llamaba salud o enfermedad a la supuesta experiencia en el tiempo, porque imaginaba que yo era la hacedora de mis circunstancias, presuponía que todo era responsabilidad mía, ya que personalizaba la existencia para encontrarme como experimentadora o buscadora en el tiempo, tiempo que en realidad no existe, dado que todo es impersonal y atemporal. Todo sucede en el eterno instante presente. Tuve que perderme a mi misma hasta volver a recuperarlo todo. Pero ¿Quién está experimentando la Vida? o ¿Dónde está toda la experiencia, el experimentador, el caminante y el camino? ¿quién es ese tal yo experimentador o buscador, realmente? 

 

1er. Paso: Ante todo y después de todo, es dejar de buscar en el exterior, fuera de uno mismo. Cuando uno ya por fin se siente preparado para redescubrir de qué nos sirve la aventura del vivir, debe atreverse a vivir sin ayudas externas de nadie, sin enseñanzas duales, sin libros, sin psicólogos, sin terapeutas, sin rezos, sin súplicas o meditaciones, porque debes redescubrir lo que no eres, ya que a partir de ahí estás a un solo paso de dar el salto que va de lo ilusorio a la realidad, a un paso de que la liberación de la mente ilusoria te suceda. Hasta que no redescubras lo que no eres no puedes acercarte a lo que en verdad Eres.

 

2º Paso: A partir de que uno ya deja de buscar en el exterior, fuera de sí, por ningún motivo debería dejarse influenciar por nada ni por nadie, en ningún caso debe cederle el poder a nadie, porque en realidad nadie lo tiene ni lo ha tenido jamás, nadie sabe lo que la Unidad ES, nadie conoce esta vasta inmensidad sucediendo a través de ti. Nadie puede ver tu sagrada intimidad, y por esa simple razón nadie debería enseñarle a la Vida a vivir. Ayudando a personajes a ser personajes ilusorios, no llegamos nunca a la raíz del Ser, porque no somos personajes o un relato muy importante sobre el bien y el mal metido en la cabeza, somos Vida, nada más y nada menos. Y, la Vida, es cosa de lucidez e intuición, es una percepción total, directa y clara, siempre está mucho más allá de las palabras, las imágenes falsas, copiadas o imitadas que mantenemos de nosotros mismo y mucho más allá de los conceptos heredados de generación en generación, de un inconsciente colectivo de la humanidad. Lo que en verdad somos, ya intuye, ya ve, ya siente los olores, ya siente cuando tocas, ya percibe, ya es consciente del sabor, ya sabe inteligentemente vivir, con lo cual ya conoce, porque siempre es lo que ya ES. La Vida que en verdad somos ya se está reconociendo a sí misma a través de todo y de todos.  Si uno se lo permite, redescubre lo que más se anhela recuperar, que no es otra cosa que nuestro derecho de nacimiento.

 

3er. Paso: Saber que lo que más anhelamos recuperar es la visión de Eso que Es, para la realización del auténtico Yo, pero para eso debemos permitir que la liberación del falso yo que ha construido la mente y por el cual nos tomamos, nos suceda de manera íntima e intransferible, sin prisas, pero sin pausas, sin esperar nada de nadie y sin buscar nada a cambio, es un dejarse sorprender. El auténtico Yo es sin forma y está siempre presente, es la sensación tan vital e inmensa que sentimos en el cuerpo, lo inunda todo, pero está mucho más allá del personaje ilusorio por el cual nos tomamos que imagina experimentar una aparente historia en el tiempo muy importante, mucho más allá de las metáforas o las tradiciones y aparentes evoluciones culturales, siempre más allá de los pensamientos, las falsas imágenes y las palabras que la mente archiva para mantenerte en lo ilusorio. Así pues, saber que lo que más anhelamos recuperar es nuestra sabiduría innata, el don de ver y comprender lúcidamente y espontáneamente la Vida tal como ES, más allá del intelecto por supuesto, porque no tiene nada que ver a como la imaginamos o la conceptualizamos.

 

4º paso: Aceptar profundamente y consciente toda la aparente experiencia en el tiempo, la Vida tal cual Es, tal cual se manifiesta en la intimidad y en el exterior, verla pasar dentro de esa rueda eterna en la cual estamos todos participando. Si no acepto conscientemente lo que ES, tal como ES, estoy sometido por lo que no es, por lo falso e ilusorio.

 

5º paso: Darse cuenta de la Ley de los opuestos que la Unidad mantiene para establecer un orden. Si rechazo lo que mi mente llama el mal, lo veré multiplicado por mil, hasta que pueda comprender que no existe ni bien ni mal, simplemente y obviamente todo es lo que ya ES.

 

6º paso: Estar abierto a la Vida.

 

  1.  Saber que el concepto “mundo” solo es un concepto que necesitamos para movernos en lo intelectual, en el aparente tiempo y en el aparente mundo en el que vivimos todos, pero el concepto no define esta vasta inmensidad que a todos nos sucede en la consciencia, puesto que cada uno construye e inventa un mundo totalmente distinto a todos los demás, único e intransferible.

  2. Saber que no hay tal cosa llamada camino o caminante: siempre estamos en la dirección indicada, exacta y correcta, jamás vamos a poder ser antes ni jamás vamos a poder ser después del instante eternamente presente, puesto que ya somos la Vida.

  3. Saber que los conceptos: karma, cielo e infierno, ángeles o demonios, justos y pecadores, tu aquí y yo allá, el más allá, reencarnaciones, espíritus y almas, buenos y malos, injustos y santos, simplemente son conceptos que provienen de enseñanzas duales para movernos en el aparente mundo dual e imaginativo, para soñar un relato en el tiempo, para vivir entre ayeres y mañanas inexistentes, pero todas esas palabras derivan de la más profunda ceguera e ignorancia ante la Vida. Simplemente hay ceguera o lucidez. Sólo hay que observar la naturaleza con luz propia, verla tal como Es en la existencia. 

  4. Saber que los artículos posesivos: mío, tuyo, suyo, nuestro, vuestro, y todo lo que relacione al tiempo: allí, allá o más allá, ayer, mañana, lo que fue y lo que será, es lo que más nos confunde, lo que más nos divide y más nos separa de la Unidad, es lo que más aumenta el sentimiento de separación, división, posesión o de propiedad. Nadie tiene o vive una vida en propiedad, simplemente hay Vida siendo Vida. La Vida no necesita labrarse ningún destino ni necesita que le busquemos un propósito, porque no lo necesita, no necesita aplausos ni logros personales, siempre está presente, jamás ausente como sí lo está el personaje.

  5. Saber que si simplemente permites que la Existencia sea tal como ES, sin anticiparte y sin demorarte a lo que sientes, a lo que percibes, a lo que intuyes, estás a un paso de recuperar tu integridad o tu luz original, estás a dos pasos de llegar a la raíz del Ser, a tu verdadero hogar. La mejor contribución en el mundo es dejarlo todo tal como está, en manos del poder que lo creó o lo soñó, ya que jamás la Unidad incurre en error. Si yo encuentro la paz profunda del Ser, el mundo que yo inventé se mantiene en profunda paz, en perfecto orden y equilibrio.

  6. Comprender que, como personajes soñados por la Vida, no tenemos elección a ningún nivel, no podemos cambiar ni un solo ápice de nuestro sueño de amor, ni tampoco tenemos el libre albedrío, el control o la voluntad que imaginamos tener para gobernar las acciones espontáneas del cuerpo o el movimiento continuo y constante de la Vida, tal como se nos hizo creer en la niñez y muy inocentemente nos lo creímos. La plena libertad, la plena voluntad, todo el poder y el pleno control es de la Vida, de lo que en verdad somos, no del personaje ilusorio por el cual nos tomamos que no es propietario ni del aire que respira el cuerpo. La Vida es de nadie y se vive para nadie, ni de los pensamientos somos propietarios, solo debemos estar abiertos a redescubrirlo.

  7. Saber y comprender lúcidamente que, dentro de la Consciencia de Unidad, unos están encantados y fascinados apoyando el drama sin fin, porque se sienten más cómodos con la profunda ceguera y enfermedad, son los que llamaríamos cobardes, esclavos de sí mismos, o los que llamaríamos lobos disfrazados de cordero que adoran al ego de la mentira, porque prefieren apoyar el miedo a vivir y el drama sin fin, tienen demasiado pavor a perder la falsa imagen que la mente ha construido de sí misma, con lo cual aceptan plenamente sufrir y hacer sufrir, así rechazan la propia invitación y ayudan a otros seres que llamaríamos corderos disfrazados de lobos, a los que no se adaptan al viejo mundo,para que apoyen el milagro eterno, es la Ley de los opuestos;  sin embargo, a otros les cayó la venda de los ojos completamente, aceptaron la propia invitación ¡siempre presente! para darle el poder a lo único que en verdad lo tiene, a la Vida, al Ser Puro e inocente consciente de sí mismo, a nada ni a nadie más, son los que se dedican, sin miedo alguno, a apoyar el milagro sin fin, se dejan vivir con el único fin del despertar la Consciencia, porque es el único compromiso real que tenemos los seres humanos con la existencia, han asumido y han aceptado plenamente el auto-engaño del falso yo y del falso mundo en la Unidad, han reconocido profundamente la propia ceguera e ignorancia ante la Vida. En la Presencia del Ser, uno ha recuperado la visión en el nuevo mundo, ha visto que no hay nada que uno deba comprender para poder vivir liberado y feliz, todo ya Es, ya es, ¡ya es!, y ya no hay nada por lo que uno deba temer, sufrir o morir. Sólo muere y sufre el falso personaje, el falso yo por el cual nos tomamos, sólo muere el sueño hipnótico cuando muere un cuerpo, no lo que en verdad somos, no el auténtico Yo. ¿Cómo va a morir la Vida? Si es la única constante e inteligencia que hay, todo lo demás es de la naturaleza de un sueño para poder despertar de él. En cada muerte hay una celebración para la Vida, se apagan todas las luces y los escenarios de la más profunda ceguera e ignorancia, ya que por fin se enciende la Luz de la verdad eterna e inexpresable que no hemos dejado de ser.  La Consciencia ha despertado del sueño. No debería morir el cuerpo para poder despertar o resucitar en vida, simplemente uno debe pedir su segunda oportunidad para que la Vida se libere a sí misma de la mente ilusoria y haga desaparecer el falso yo.

     

  8. Ver con absoluta claridad que los demás, en realidad, no existen, como tampoco existe la película de “mi vida” llamada “el mundo y yo”, simplemente ha sido mi sueño de amor para poder recuperar lo que por derecho de nacimiento me pertenece, la visión en la Presencia del Ser. Sólo hay lo que ES, Vida siendo Vida. Todo y todos es lo mismo, la Unidad. Nos convertimos en hombres y mujeres de negocios, comercializando con la existencia por el falso yo, solo para tener y retener cosas, así se sigue sin ver que la Vida ya nos lo regala todo, todo, todo. Vivir es un dar y un recibir constante. Todo es de agradecer en la Presencia del Ser. Recordar que Nadie y cuando digo nadie es nadie, está capacitado como cree estar para enseñarle a vivir a la Vida, tampoco yo como persona lo estoy, yo ya reconocí mi parte de total ceguera en la unidad, ya acepté mi propia  invitación, y he reconocido profundamente no saber nada de nada de esta vasta inmensidad. Ningún personaje deviene un iluminado ni deviene más sabio, ni puede devenir más bueno, más inteligente o más santo que nadie, jamás se es más o se es menos que la Vida. Todo es la Unidad. La iluminación ya es toda la experiencia, y la mejor meditación del mundo es aceptar plenamente y consciente-mente  toda la experiencia, tal como nos la presenta la Vida. Cuando el despertar se ha consumado sabes que el despertar y la iluminación no le ha sucedido a nadie. Cada uno ya es la Unidad, ya tiene su propia invitación, que la aceptará o la rechazará, no hay más. Cuando lo ves con total lucidez sabes que no debes ni preocuparte por nadie, no puedes aceptar la invitación de nadie. Cada uno ya es el UNO.

  9. Permitir que todo se vaya revelando lúcidamente en la propia intimidad. No debe cambiar nada de nada, en absoluto, todo debe ser tal como ES, puesto que todo es un auto recordatorio para poder regresar a la Presencia del Ser. Siempre, conscientes o no, nos estamos relacionando con nosotros mismos. Simplemente es un dejarse envolver por el silencio eterno inherente a todo y a todos, puesto que todo y todos es lo mismo que Yo SOY, el mismo instante de eternidad, la misma Luz y el mismo Amor.

  10. Permite que las energías femeninas y las energías masculinas que te suceden en la consciencia se unan en matrimonio, sólo con la ayuda de la vida, sin tener que pasar por la aburrida noche oscura del alma, así te darás cuenta o comprenderás lúcidamente de que nadie debería ayudar a vivir a nadie, y menos para hacer imaginar que somos medias naranjas que deben luchar duro o sufrir para ganarse lo que en realidad ya tienen. No hay que contraer o mantener tanto matrimonio de conveniencia, personas castradas y reprimidas, sólo para permanecer en el circo necio de la falsa imagen, o para complacer el fascinante espectáculo exterior que comercializa con la existencia a más no poder para mantener el drama sin fin. Para poder recuperar la inocencia perdida y el auténtico Amor, (nada que ver con el pobre concepto amor que heredamos en la niñez, al que tanto psicoanalizamos) ambas polaridades deben fundirse en UNA. No somos medias naranjas, somos la naranja entera. Querer ser personajes importantes, algo o alguien necesitado o más necesario que otro ser, es una inmoralidad, una indecencia y una irreverencia absoluta para el Ser puro e inocente, siempre presente, que no hemos dejado de ser.

  11. Saberse una herramienta íntegra, útil y práctica de la Vida, no dividida, caótica e inútil, ....que no te importe ser herramienta...., puesto que el organismo corporal simplemente es la herramienta de uso y disfrute de la Vida que tu eres, que lo utiliza para hacerse consciente a través de todo. Jamás un cuerpo ha sido algo o alguien importante, hazlo hasta que puedas fundirte con lo que en verdad eres y no has dejado de Ser, Vida, Presencia Consciente de sí misma. Te puedo asegurar que no te arrepentirás, es tu derecho de nacimiento recuperar la felicidad sin causa que no se ha movido de la Presencia del Ser.

  12. Reírse de uno mismo, no tomarse la vida con tanta seriedad, disfrutar espontáneamente, gozar de la existencia, sobre todo cuando ya por fin te das cuenta de qué nos sirve esa broma cósmica de proporciones exageradas, magistral e inteligente eso sí, pero es una broma a la que jugamos todos y a la que todos estamos sometidos para despertar del propio sueño hipnótico, para el despertar de la Conciencia, hasta la máxima realización del Yo.

  13. Cortar cabezas, sin miedos, cuando vengan personajes a interrumpir el silencio innato y el arte de la Vida moviéndose magistralmente sin prisas y sin pausa en la Presencia del Ser.

  14. Ya Consciente, vive enamorado de la Vida como el primer día, inocente, natural, ordinario y sencillo, es un dejarse sorprender por la aventura del no saber, sin pretensiones de cambiar o mejorar nada, sin el ridículo sentimiento de propiedad metido en el cuerpo, sin sentimiento de posesión, simplemente goza del paraíso eterno que se nos regala gratuitamente a todos, a todos, sin excepción. En realidad, nadie sabe si en un minuto todo puede cambiar.

  15. Intimar con la Vida, es dejarse abrazar y dejarse amar por ESA NADA y ESA ÚNICA ESEIDAD que nos envuelve y nos abraza constantemente sin condiciones. Recobrar la Presencia infinita y eterna del Ser, que ya es Consciente de sí misma. ¡Jamás hemos sido la ola que imagina vivir separada del océano! Somos el Océano que permite, incondicionalmente, que todas las olas (pensamientos, sensaciones, emociones, personajes que aparecen y desaparecen en la consciencia, todas las cosas que se señalan o se manifiestan en el cuerpo) sean tal como son.

  16. Y, por último, aun sabiendo que cuando rezas e imploras te estás rezando e implorando a ti mismo, porque eres la máxima verdad, la Vida, si imploras milagros, suplícale a la Vida que ya ERES que te suceda la visión, el don de ver y comprender espontáneamente y lucidamente la Vida tal como ES, puesto que todos ya estamos asentados en el milagro eterno; tan solo ábrete a la maravilla eterna de lo que ES. La Luz radical y fulminante del Ser siempre presente, la maravilla eterna de lo que ES, acaba con toda tiniebla y fulmina todo lo que no es. Simplemente fluye, sé uno con el Ser, sin miedos absurdos metidos en el cuerpo, sin el aburrimiento del falso yo y sin la cobardía infantil a vivir una existencia liberada, plena, apaciblemente o dulcemente feliz. Y no confundas los miedos que ha inventado el inconsciente colectivo de la humanidad para mantenerte sometido y esclavo de ti mismo, no los confundas con tus límites sagrados, pues tus supuestos límites, miserias y fallos son tan sagrados como lo es el respirar. Eres una expresión única e irrepetible de lo infinito.

 

No la esperes más embellecida, ni más extraordinaria, ni más divina, ni más inteligente, ni más santa, más poética, más culta o más sabia a la Vida que tu Eres, no la anheles con el concepto "más" ni la esperes con el concepto "menos", simplemente acéptala así de ordinaria y natural, tal como ya ES, ni más buena ni menos mala, tómala tal como se vive y se manifiesta a través de ti, siempre en el instante presente, ¡siempre en el instante presente! puesto que el único problema que tiene todo ser humano que se siente separado de la Unidad, es imaginar que todo es un problema, y el único problema que hay es darle cancha al sueño hipnótico, darle poder al peor enemigo del hombre llamado "yo mismo", es creer que el pobre e ilusorio yo por el cual nos tomamos es real, así se vive sin agradecer nada, resentido, sufriendo o haciendo sufrir inútilmente, comercializando con la existencia a más no poder sólo para mantener la falsa imagen que la mente ha construido de sí, siempre separado de la fuente, de la existencia o de la verdad inexpresable. Encuentra la verdad viviente ya en ti, sé uno con la verdad, puesto que la maravilla eterna de LoQueES es lo único que te hará libre para siempre.

 

¡¡Vivir es lo más simple que hay!!! Todo en la existencia es un asunto de amor incondicional, y todo relato personal es un sueño de amor para madurar, para poder recuperar la integridad en la Unidad. En realidad, somos dioses recorriendo y observando la propia manifestación, pero lo hacemos con la inmadura, machista, absurda e infantil creencia de ser personajes que viven divididos y separados en el tiempo, personas que por las prisas por llegar a ningún lugar, pisotean a esa Eseidad a más no poder, imaginando que pueden retar o dirigir a la Existencia, a ESA NADA, a la Única inteligencia y constante que hay.

 

La Vida sólo puede expresarse con luz original y divertirse gracias a los corazones nobles, gracias a los que se han liberado de los apegos inútiles al miedo, gracias a los que lo han dejado todo por amor a la Vida. La Unidad, jamás, ¡jamás! incurre en error o se equivoca, sólo debes estar abierto a que te suceda la comprensión lúcida. Pero debes saber que para la realización máxima del Yo, uno debe llegar a comprender que no hay nada que uno debe comprender. De la Nada emerge todo y todo regresa a Ella.

 

Yo Soy, al igual que tú Eres, la Consciencia Presente que permite que la existencia sea tal como es, ni siquiera soy la Existencia. Por eso, lo que en verdad somos, no se puede explicar, enseñar, poseer ni retener. Cuando más lo buscamos más lo perdemos, y si se intenta explicar o definir, las mismas palabras ya lo ocultan y nos confunden. El despertar, si sucede, es íntimo e intransferible, puede suceder como un rayo o puede durar años. Sólo se puede percibir cuando no hay nadie que intenta poseer o comprender lo que no se puede, no hay que forzar nada. Siempre somos Eso que Es, jamás hemos dejado de ser el auténtico paraíso.

 

Todo en la Existencia es para el despertar de la consciencia,  pero a unos les sucede la visión y pueden hacerse conscientes de que sólo hay UNA ÚNICA inteligencia, Vida siendo Vida, y a otros no. No hay garantías en nada, simplemente debes saber que todos somos lo mismo, la Unidad, con lo cual, nadie es culpable de su sueño de amor. Todo es tal como debe ser. No podemos cambiar, mejorar o empeorar nada. Todo ya ES. Más allá de la mente, siempre estamos en casa.

 

De la Nada que yo soy, a la misma Nada que tú Eres.

 

¡¡Gracias!!!