Simplemente decirte que es muy, muy, muy graciosa, magistral e inteligente esa gran broma cósmica en la que estamos todos participando, pero sólo puedes reírte y aplaudirla cuando se ve todo con los ojos del amor. La Unidad, Eso que ES, ESO que la humanidad llama Dios, es un grandioso artista con muchísimo sentido del humor, lástima que la mente no trascendida sea tan aburrida, tan ciega y tan dramática, porque te aseguro que es para reírse y no parar de reír cuando lo ves. Al auténtico Yo, jamás le ha sucedido nada, todo es aparente, únicamente la persona por la cual te has tomado es la que imagina que todo es muy real, puesto que juega a imaginar que la Vida es cosa de sufrir y hacer sufrir, precisamente es justo lo contrario, puedes ser feliz ahora mismo, si lo ves.  Cada uno juega a parecer ser dos, a dividir la existencia, a separarla, por eso hay tantos y tantos juegos en el mundo aparente, porque cada uno juega a ver separación y al monopolio de negociar con la existencia, no te digo más.

 

Aventurándote a descubrirlo por ti mismo, vas redescubriendo que es maravillosa la aventura, pero hazlo cuando te sientas preparado, porque así sabrás a qué has venido a jugar tu, puesto que cualquier relato no existe, ni jamás existió, ni existirá, ¿dónde los puedes hallar?  Ahora mismo, si no te alejas de la Presencia del Ser,  sólo ves aparecer palabras, palabras nada más, que no son ni tuyas, ni suyas, ni mías, son palabras que surgen de la NADA, de la sabiduría innata del no saber que está permanentemente conectada a ESO que ES. Simplemente cada uno juega al escondite hasta redescubrirse, o no. Todavía hay una inmensa mayoría que prefiere quedarse escondido en la propia ilusión, creyendo a la mente personal que dramatiza la existencia a más no poder. La mente no tiene luz propia, simplemente es un relato, sólo vive fascinada con el espectáculo exterior, para que no veas el juego que parece ser muy real, pero sólo es un juego para eludir la UNIDAD, nada más.

 

No te preocupes por esas palabras, sólo las leerá y las comprenderá, más allá de ellas, aquel que realmente Sí quiere dejar de sufrir, a través de esa Nada inherente a todos.  Aquellos que están fascinados y encantados jugando con el espectáculo dramático y ruidoso del sufrimiento colectivo que aparentemente, sólo aparentemente, sucede ahora en el mundo, siempre ahora, ni se acercarán, les da pavor que se les descubra el juego al que juegan, porque para nada quieren ser felices dentro de este paraíso que se nos regala a todos, a todos, no quieren sentir tan dulce y plena libertad, como la que se nos regala desde siempre y para siempre si nos liberamos de la mente ilusoria, por supuesto si aceptamos la invitación para que así suceda, de manera íntima y plena, con ese gran sentido del humor de ESO que ES que nos abraza y nos ama a cualquier instante y en cualquier situación.

 

Hay gentes que imaginan que despertar es aburrido, es algo difícil o que es cosa de gracias especiales, o que es cosa de sufrimientos, rezos y meditaciones inútiles. Muchos imaginan que hay que pasar por la noche triste, aburrida y oscurecida del alma, y precisamente es justo lo contrario, todas esas gilipolleces aprendidas son excusas de la mente para eludir el despertar, para no ver que ¡Esto! sea lo que sea que suceda, ¡ya ES ESO que ES! SIEMPRE ES LO QUE ES, que no tiene nada que ver con lo que imagina la mente. 

 

Simplemente es ver con total lucidez que eres Nada, sólo así puedes recuperar todos los dones, todos los milagros, todas las gracias y sobre todo,  la alegría infinita viviente en el corazón. Despertar es vivir sin pizca de miedos absurdos y aburridos al miedo. Creer o imaginar que ¡esto! o ¡aquello!, lo que sea, no es Eso que ES, ya es el drama. Cuando lo ves sólo puedes aplaudirlo por tan magistral e inteligente milagro, sucediendo maravillosamente sin prisas, sin pausa, sin complicaciones, sin rezos, sin males, sin esfuerzos, ni sudores. Todo ya Es. Simple, llana y ordinaria es la felicidad sin causa, no hay que buscarla en un más allá, porque buscándola más divina, más sagrada y más perfecta que este instante tan vital y maravilloso, ¡siempre este instante tan vital!, ya la perdemos. Cuanto más nos buscamos, más nos perdemos. Cuanto más creemos que debemos ser distintos, más nos invade el miedo. La vida es lo que somos, no hay porque temerla, ya somos Eso que ES. Cualquier cosa es la Unidad.

 

Mira, en realidad, yo soy tu.

 

¡¡Gracias !!