¿Qué cuenta la furia de Jesús, contra los mercaderes del templo?

 

 

Dedicado, con todo el amor, más allá de las palabras, a todo guerrero del milagro de la Luz.

 

No busques el camino perfecto ni adecuado, porque te lo perderás todo, dado que el camino eres tu mismo.

 

Históricamente y desde un punto de vista dual limitado y narrativo, no se puede entender nada con lucidez de la parábola de Jesús, si sólo queremos entenderla intelectualmente para usos personales, hay que ir más allá de las palabras, más allá de las imágenes y de la misma metáfora, para ver y comprender, por resonancia, desde el corazón, que todo está más claro que el agua, cuando vamos más allá de la personalización.

 

El personaje Jesús, sensible al Amor Incondicional del Ser Absoluto, aparentemente fue un revolucionario con todo un pueblo, con todo lo preestablecido, arcaico y caducado de su época. Sabía perfectamente que todo lo que sucede en el exterior, así mismo sucede dentro del templo íntimo y sagrado que cada uno tiene en su interior, el templo de la Presencia de Dios, que es lo que cada uno ES, más allá del personaje creado por una mente ignorante, por eso con furia quita a los vendedores y comerciantes, porque él sabía que, en el templo de la Presencia, no se puede comercializar con la Existencia que es de nadie. Si los templos son construidos por mentes hipócritas, tiranas, fariseas, con instinto de posesión, por mentes totalmente necias y explotadoras de la inocencia humana, que hacen sacrificios y trabajan duro para sus intereses o beneficios personales, hay que ir con furia para echarles del templo, sin tonterías y sin falsas bondades.

 

Los niños y los enfermos se atrevían a solicitar la Presencia de Dios en Jesús, y este simple hecho molestó a las autoridades del Templo Exterior, de aquella época, como pasa igualmente hoy en día. Si eres un revolucionario para ir más allá de la parafernalia o de la metáfora exterior que no es más que un circo necio de buenos y malos, más allá de lo tradicional y popular que a todos se nos mete en la Consciencia, estás mal visto y las mismas autoridades, sean eclesiásticas, políticas o sanitarias, se cuidan de crucificarte si no les sigues la corriente. La inocencia de ser como niños, y la humildad de vernos miserables y enfermos en nuestras mentes humanas, es lo que puede solicitar la Presencia del Ser Absoluto, y esto molesta enormemente a las autoridades que sólo predican en los púlpitos sin ejemplo, a los falsos visionarios o falsos iluminados que dicen poseer la verdad, pero siguen sin asumir la unidad, sin asumir, de manera íntima y plena, las energías femeninas y masculinas que a todos nos suceden en la consciencia, dado que no hacen nada, o prácticamente nada para revolucionar sus propias consciencias. Cuando la Consciencia ha despertado se ve a la legua, quienes si y quienes no, porque somos lo mismo.

 

La Unidad nos muestra que, como hizo con Jesús, en la parábola, hoy en día son muchos los guerreros de la Luz que deben luchar solos, contra todos los necios predicadores y fariseos de la Ley, contra todos los comerciantes de la Existencia que es de nadie, a veces con furia y rabia, para tener el Templo de Dios, la misma Presencia, completamente limpia y reluciente, totalmente liberada de inmundicia, donde ya no se adorará ni a falsos dioses, ni a falsos santos, ni a falsos padres de la mentira, ni se imitará a nadie, ni se harán sacrificios inútiles para tener que agradar a nadie.

 

Pasar del viejo templo al nuevo Templo, tal como leemos en la parábola de Jesús, es lo que sucede cuando te liberas con la ayuda del Ser Absoluto de las propias ideas o creencia arcaicas, organizadas y preestablecidas, es estar limpio y reluciente de inmundicia popular por dentro, no lleno de basura heredada de generación en generación, como desde hace aparentes siglos dentro de la Existencia, está sucediendo. Para vivir limpios por fuera y llenos de basura por dentro, sin hacer nada o prácticamente nada para conocer al Ser Absoluto, eso no es vivir, eso es hacer el gilipollas o el necio que va de listo, creyendo que es poseedor de la verdad, y nadie puede poseer la verdad inalcanzable, ¡nadie! Se comercializa con la Existencia que es de nadie sólo para usos personales o para adorar a la herramienta corporal, y no se hace nada o  prácticamente nada, para adorar al Ser Absoluto, el de todo y de todos.

 

Ya no importa el lugar donde se adora al Ser Absoluto, llámalo Dios si quieres, ya no hay que acudir a mausoleos a buscar a nadie, ni rezar en las catedrales, ni meditar en los templos exteriores que sirven de decorado para impresionar, ni con falsos maestros que dicen estar iluminados, pero siguen comercializando con la imagen y la inocencia de las gentes, porque esa Presencia de Dios siempre está donde uno está, lo importarte es la entrega absoluta a la llamada del corazón, aceptar profundamente y conscientemente la totalidad, la propia experiencia de vida, para ofrecérsela al Ser Absoluto, ya que todo y todos es lo mismo que uno Es, un apoyo perfecto para despertar de la hipnosis a la que le tiene sometido la mente humana a todo hijo de la Vida. Quienes no aceptan la llamada del corazón, caminaran ciegos y sordos ante la Vida, como fotocopias, crucificados por la horizontalidad del tiempo que no existe, con la propia cruz en las espaldas, viviendo sin hacer nada para caminar resucitados siendo originales en la atemporalidad y verticalidad del Ser. Vivir sin la Luz original de la Presencia del Ser, es estar muerto, así de claro, porque no hay nadie, nadie que tenga o disponga de una vida en propiedad. Yo no vivo ni tengo una vida en propiedad, sólo faltaría, yo soy la Vida que ya Es, que ya Es, que ya ES, la Vida misma que tu eres, que él es, la que jamás me ha pertenecido, simplemente Yo Soy la Vida, nada y todo.

 

 

 

La Vida, el Ser, la Presencia o Dios, llámalo como quieres, nos ama incondicionalmente a todos, a cada instante, sólo hay que estar abierto a la otra posibilidad, aceptar la llamada del corazón para apoyar el milagro de la Luz, ¡con buen humor! porque al final verás de que va esa broma cósmica que nos gastamos todos, la broma de la separación, dado que muchos son los llamados y muy pocos los valientes que se atreven a cruzar la propia oscuridad, con la ayuda de LoQueES.   

 

Con todo el amor, más allá de las palabras y más allá de la furia que hay que tener para echar del templo de la Presencia del Ser, a todos los falsos iluminados, falsos bondadosos y falsos visionarios de la verdad inalcanzable. La Vida impersonal que está por encima del bien y del mal,  se vive a sí misma y lo hace con total perfección, simplemente se ve o no se ve. Jamás hemos sido una creencia absurda y aburrida de ser personajes con libre elección, somos la Vida.

 

 

¡¡Gracias a todo y a todos!!!