Amor Incondicional.

 

En todo, tanto en la naturaleza como en el mundo, como en el cosmos, hay un movimiento continuo y constante de dar y recibir vida espontáneamente y sin interrupción, eso es el Amor Incondicional.

 

Todo libro de enseñanza dual, toda práctica dual, todo rezo, toda meditación, todo yoga, todo mantra o todo cántico para implorar que lo que ya ES sea distinto, sea lo que sea que practiques o estés buscando para forzar la realización del auténtico YO, o para llegar al Ser puro, inocente y amoroso, ya lo está impidiendo, ya estás forzando e interrumpiendo el flujo natural de la Vida. Así, tal como eres ahora mismo, ya eres una expresión única, exquisita e irrepetible de lo infinito, de la Vida, no debe cambiar nada de nada, ni de ti, ni de nadie, precisamente en el no cambio ya está sucediendo un cambio maravilloso, ya te estás adentrando en el milagro constante de la Vida. Desapegarse o liberarse de lo que más quieres que suceda hace que se manifieste. Las cosas que más anhelas, si es que deben suceder, suceden cuando menos las buscas o las esperas.

 

Mira, todo maestro que te diga que debes practicar o debes esforzarte para despertar la consciencia hasta llegar al Ser puro, eso ya es profunda ignorancia, más bien es ego espiritual, se está manipulando o forzando la Ley natural y espontánea de los opuestos. Hay autodenominados maestros que creen que únicamente hay consciencia, pero hay algo más maravilloso, una energía radiante y amorosa en cada ser humano que ve la Consciencia moverse, debatirse, abstraerse, expandirse o contraerse, ve toda la existencia tal como ES y la ve tal como no es, y lo permite todo precisamente. ¿Qué es eso de nosotros que lo ve todo y lo permite todo? El Amor Incondicional. ¿Qué es el Amor incondicional? ¿Es el pobre concepto amor que heredamos en la niñez, alguien o algo que tiende a necesitar cosas, una emoción, unas etiquetas de papá, mamá, hijo o hija, un relato en la cabeza, un sentimiento, una palabra, una imagen, un organismo corporal, unos pensamientos, una energía concreta…?  Hasta que el amor incondicional no haya florecido, no deberíamos hablar de amor con tanta facilidad, ni deberíamos enseñar a nadie a amar, o decirle como debe comportarse la Vida que fluye a través de un organismo corporal.

 

 La consciencia, si se lo permites, se hace consciente de sí misma a través de todo y de todos, se vuelve lúcida, se expande como conocimiento lúcido, como Luz originial que es, pero lo único que me evidencia la Consciencia despierta es que yo no soy nadie, no soy quien creí ser, no soy la imagen falsa que el ego ignorante construyó de sí, simplemente yo soy el Yo Soy a cada instante, Vida, Nada y Todo.  El Amor Incondicional del Ser puro e inocente no es conocimiento intelectual, no se puede practicar, ni enseñar, ni retener, ni comprender, simplemente ya ES, siempre ya ES, siempre, siempre está presente, fluyendo y abrazando cualquier manifestación a cada instante presente, a cada segundo de Vida está contemplando y abrazando lo que sucede de la propia manifestación, precisamente es ESO inocente, impersonal y puro de mí que lo ve todo, que lo acoge todo, que lo permite todo, que no excluye ni rechaza nada, siempre y simplemente ve que yo soy todas las cosas o todas las formas de vida que aparecen en la propia manifestación, pero no lo puedo enseñar, explicar, definir o manipular, cuando intente comprenderlo intelctualmente o retenerlo, ya lo he perdido, siempre está más allá del intelecto, de las imágenes y de las palabras, simplemente es sensibilidad, amor incondicional.

 

Una cosa es que busques fuera de ti, si así felizmente te sucede, para despertar la consciencia, pero hasta que uno no deja de buscar fuera de sí, hasta que no se dejan las prácticas, los libros, las oreguntas, los cánticos o los rezos para manipular al Ser,  inconscientemente pisotearás a Esa Eseidad, y forzando no encuentras lo que más se anhela recuperar, porque Eso que ES, eso que realmente más se anhela recuperar, es el Amor Incondicional del Ser, es lo único que no se ausente nunca, siempre abraza y contempla la propia manifestación.

 

Cuando permitimos al Ser mostrarse tal como ES, entonces florece el auténtico Amor, es cuando ves lúcidamente que no hay una cosa llamada buena y otra cosa llamada mala, simplemente hay lo que ES, la verdad inalcanzable, Ser Puro e inocente que es de nadie y para nadie, y no quiere otra cosa que podamos gozar del paraíso eterno, que podamos VIVIR sin miedos a perder nada de nada, sin miedos a morir, porque el Ser Puro, es eso de nosotros que no ha nacido ni morirá, es el auténtico Amor, totalmente liberado, incondicional, atemporal e inocente. Precisamente al ser Incondicional e inocente, lo permite todo, lo acoge todo, lo abraza todo, te permite ser tal como Eres.

 

Dejarse envolver por el Silencio absoluto genera sabiduría y la sabiduría innata del Ser ve que no soy nada, pero el amor incondicional del Ser ve que yo soy todas las cosas, porque todo emerge de la fuente de la cual fluye el Amor Incondicional del Ser. Estas palabras son Amor Incondicional, todo emerge del Ser. Toda manifestación, ya sea en forma de palabras o de imágenes es Amor Incondicional. Todo es Amor, tal como lo ves, que no tiene nada que ver a como lo traduce la mente ignorante. Una mano escribiendo es Amor Incondicional del Ser como mano escribiendo, pero ni las palabras, ni la mano, es lo que en verdad yo soy.  Una pantalla de ordenador es el Amor Incondicional manifestándose como pantalla de ordenador. El Amor Incondicional es ilimitado, indefinible y liberado, todo, todo, absolutamente todo, es el amor incondicional de la Vida que está mucho más allá del corazón humano, del pobre concepto amor y mucho más allá del intelecto.

 

El pobre concepto amor del corazón humano siempre tiende a necesitar, pero el amor incondicional del Ser, no necesita nada de nada, ya ES.  Si alguna vez te sientes abrazado por el Amor Incondicional lo sabrás, porque lo inunda todo, lo abraza todo, no excluye, no separa, no divide ni rechaza, es alegría infinita encarnada. Lo llena todo, pero debes saber que, al ser neutral, impersonal, atemporal e incondicional, lo consiente todo y lo permite todo. Nada y nadie puede ser excluido del Amor Incondicional ¡siempre presente!, lo abarca todo, lo abraza todo, pero siempre en el instante presente, no puede detenerse en el pasado y jamás lo encontrarás detenido en el futuro, ya que desde siempre y para siempre AMA la propia manifestación ¡siempre presente! jamás está ausente. No hay mejor o peor para el Amor, todo es amado.

 

El despertar está más allá de la simple idea, concepto o creencia de que somos consciencia que debe practicarse, por eso algunos maestros que dicen estar iluminados o que afirman que lo único que hay es el conocimiento de la Consciencia expandiéndose, no ven que hay algo más maravilloso que lo ve todo, incluso ve la consciencia, hay algo impersonal en ti que lo sabe todo, que lo ve todo, que lo intuye todo, que lo incluye todo y lo ama todo, puesto que jamás rechaza nada de nada, es el Amor Incondicional, atemporal, neutral y liberado del Ser, es Eso de nosotros que jamás se ha separado ni un solo instante, ni lo hará jamás, porque Eso es la fuente creadora de todas las cosas,  lo que en verdad Eres. No puedes alcanzarlo, retenerlo, ni enseñarlo o practicarlo, porque ya Es, ya ES, ya ES, solo el intelecto o la consciencia oscurecida intenta separarte de ese Amor, pero por más que lo intente jamás lo conseguirá, porque hagas lo que hagas, seas consciente o no de ese Amor, ya estás impulsado hacer todo por el Amor Incondicional del Ser, no has podido impedir nada ni lo impedirás, ya Eres lo que Es.

 

El Amor no se puede definir, siempre es EsoQueES, lo impersonal y atemporal. Lejos está lo intelectual y el pobre corazón humano de EsoQueEs. Sólo puede florecer el Amor Incondicional del Ser que lo llena todo, cuando la consciencia ha despertado, cuando dejamos de ayudar a personas a ser personas, porque jamás hemos sido personas, entonces ya ves lucidamente que ese Amor no quiere dañar a nada ni a nadie, todo lo contrario, simplemente nos está empujando a todos a perder el nefasto sentimiento de posesión o de propiedad, la falsa creencia de ser personas que pueden mover lo infinito, porque lo único que quiere la Vida que sucede a través de ti, es que puedas VIVIR plácidamente feliz y liberado, sin miedos a perder ni a morir. Cuando ha florecido el Amor no se podría hacer daño ni a la más diminuta criatura.

 

Cuando ha sucedido el don de ver y comprender espontáneamente, todo ego espiritual se percibe a la legua, puesto que el Ser puro e inocente, el de todos, jamás, jamás te inducirá a practicar, a rezar ni a meditar, ni a ejercitar para que cambie o mejore nada, puesto que nada de la manifestación debe ser forzado, mejorado o cambiado. La LEY natural de los opuestos mantiene un orden y una armonía de perfección. El Amor Incondicional simplemente es un permitir que la Existencia sea tal como ES, puesto que todo, todo, absolutamente todo emerge del Amor puro e inocente del Ser, y todos y todo es amado por igual, exactamente igual. Todos y siempre, nos estamos amando incondicionalmente, a un nivel muy profundo, siempre en el instante presente. La única que no lo ve es la mente ignorante,  por eso debes permitir intimar voluntariamente con esa Eseidad, con la inteligencia innata, infinita y divina de la Vida impersonal y silenciosa que tu ya  Eres, más allá de lo personal. Deja que te suceda la Vida de un modo íntimo, sereno, inteligente y pleno. El Amor incondicional del Ser no se puede practicar ¿quién va a practicar? ¿La persona por la cual nos tomamos que cree ser media naranja o que imagina que la Vida le debe cosas? ¿Un individuo que quiere llegar al cielo o un más allá, o que quiere conseguir una meta concreta en lo personal? ¿Dónde está el cielo, el más allá, la meta, lo correcto o lo incorrecto, el camino o el caminante, en el instante presente, siempre en el instante presente? Si no hay adonde ir, siempre hay vida siendo vida, siempre estamos en casa, siempre es ahora, siempre estamos asentados en el milagro sin fin, en el eterno instante presente.

 

Lo que todo buscador más anhela encontrar, ya ES, ya sucede. ¡Esto! es una manifestación de lo infinito, es el mundo apareciendo en la Consciencia que tu Eres, pero no somos lo que sucede, ni somos el mundo que aparece, somos el amor absoluto del Ser ¡siempre presente! que lo ve suceder, que lo acoge y lo abraza tal como ES. Lo único que consiguen las prácticas, los rezos y las meditaciones es reforzar la creencia estúpida e infantil de que aquí hay algo o alguien que puede hacer que ¡Esto!  sea distinto. Y con eso lo que hacemos es retar, controlar y manipular al Ser, es pisotear a esa Eseidad que nos quiere y nos ama así, tal como somos a cada instante, ni más buenos ni más malos, simplemente tal como somos en el instante presente. Un maestro que te digas que practiques o reces es Ego Espiritual, ignorancia, porque lo que ES no se puede practicar. Ya Es. No hay nadie, simplemente hay Vida siendo Vida, no hay un yo aquí que te diga como debe suceder la Vida, ya sucede, ya ES, ni que te diga como debes comportarte, ya te comportas espontáneamente. ¡YA ERES LA VIDA! Nadie debería enseñarte a vivir, nadie debería hacerlo con nadie, porque así no verás que ya Eres la Vida. Precisamente, la auténtica humildad es ver que todo es Amor Incondicional, todo, todo, todo. Nadie puede, ha podido, ni podrá hacer que la Vida sea distinta a como ya ES, a como se manifiesta en el instante presente. Por eso digo que el perdón es inherente a todos. Nadie puede mejorar, dirigir o enseñar  tan maravilloso milagro.

 

Cada ser humano se está buscando a sí mismo, pero hasta que no dejamos de buscar, sea lo que sea que busquemos, imitemos o copiemos para ser mejores o más buenos, más inteligentes o más sabios, hasta que no nos rendimos al Ser siempre presente, no podemos recuperar lo que verdaderamente más se anhela recuperar. Sólo lo que ES nos conduce a la visión, porque la comprensión lúcida es lo único que hace que pueda florecer el auténtico Amor y el auténtico paraíso. La ignorancia lo ocultará siempre, precisamente porque la ignorancia no puede reconocer que es ignorante, por eso es ignorante. Cuando uno reconoce que lo que más se anhela recuperar está fuera del alcance de todos, entonces nos invade una profunda relajación y una profunda paz, puesto que ya puedes ser exactamente como eres ahora mismo, siempre como eres en el instante presente, siempre tal como te ha creado la Vida. Más allá de lo personal, en lo impersonal, somos puro Amor Incondicional. La Vida se revela en la intimidad, cuando dejamos de buscarla, de manera clara e intransferible, y el amor nos abraza constantemente puesto que permite que así sea. Somos Luz en la oscuridad, luz que ilumina la Consciencia oscurecida; la fuente de todas las cosas de la cual fluye el Amor. El cuerpo simplemente es la herramienta que utilizamos en la aventura del vivir hasta poder recuperar la Presencia del Ser, para que la Luz se expanda y el Amor pueda florecer. Así, tal como somos, nadie nos puede definir, somos totalmente indefinibles, atemporales e inmortales. Simplemente Yo Soy.

 

Ya lo dijo la Vida a través del poeta Joan Manuel Serrat, -nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. Cuéntale a tu corazón que existe siempre una razón escondida en cada gesto. Del derecho o del revés uno solo es lo que ES y anda siempre con lo puesto..... no escojas solo una parte, tómame como me doy. No es prudente ir camuflado eternamente por ahí.

 

La Vida es transparente y clara, siempre es tal como ES y tal como la ves. Todo es un auto-recordatorio para poder despertar del sufrimiento colectivo humano que heredamos en la niñez, que muy inocentemente nos creímos por amor.

 

¡Somos la Vida, no personas! ¿Dé qué nos sirve el relato estúpido en la cabeza de lo que fue y de lo que será, sobre el bien y el mal, si no es para despertar a través de él? Si no llegamos a la raíz  del Ser nunca podremos comprender lúcidamente que todo es un asunto de amor con la existencia, puesto que la vida no tiene necesidades personales, ni necesita que le busquemos otro propósito que no sea VIVIR sin miedos. Simplemente se muestra tal como la ves, que no tiene nada que ver a como la imaginamos, la idealizamos, la soñamos, la juzgamos o la conceptualizamos.

 

Sin el amor del Ser Puro e impersonal que habita en ti, más allá de lo personal e intelectual, no habría permitido que todo floreciera como AMOR.

 

¡¡Gracias!!