He descubierto que las palabras las precisamos para comunicarnos en lo ilusorio,  porque todas ellas, sólo nos sirven como indicadores que apuntan hacia aquello que ES, hacia la verdad inexpresable sucediendo magistralmente en el siempre aquí, en el siempre ahora; Intentan explicar o  definir lo que no se puede explicar ni definir. Precisamente todas las palabras heredadas o aprendidas que el mundo aparente nos regala, con las que jugamos todos siendo la Vida, todas las que no hayan nacido del Silencio o de la sabiduría innata inherente a todos, son lo más abstracto de la vida, lo que más nos aleja de aquello que más anhelamos recuperar. Hasta que no me decepcioné de mi misma y del mundo aparente que sólo invierte palabras para el comercio de la imagen, para la división y la exclusión, no pude recuperar mi derecho innato, la lucidez, el don de ver y comprender la Vida tal como Es, mucho más allá de lo personal, mucho más allá del mundo aparente, imaginado, aprendido o conceptual.  

Las palabras que encuentres aquí, simplemente son un entretenimiento para la mente, evocan algo, intentan describir aquello que no se puede comprender intelectualmente, puesto que, en el fondo, todos ya sabemos más allá de las palabras.