Cuando la herramienta bolígrafo y la herramienta mano se funden con el silencio eterno inherente a todos, para escribir, el resultado únicamente es: palabras que emergen de la Nada que son de nadie para nadie, es vida jugando y divirtiéndose a través de las palabras.

 

El idioma universal, el de todos, para que podamos entendernos más allá de lo personal, emerge de la  impersonalidad de la Vida, del Silencio eterno y sabio que nos envuelve y nos abraza a todos. Hay que perderse uno mismo para volver a encontrarse. 

 

Puedes abrir las carpetas laterales para ver algo más de la totalidad de tu verdadero Ser, por supuesto, si te apetece, o si así felizmemte te sucede.  ¡Gracias!