Todo sucede. Todo ya Es.

  La Vida es todo. Esa Inteligencia absoluta o esa Consciencia única, es indivisible, inalcanzable, invisible y totalmente indefinible, a través de ella hay el movimiento constante, todo aparece y desaparece en Eso que verdaderamente somos. Desde mi punto de vista, limitado, por cierto, lo único que puedo decir es que cada personaje de la historia es el Uno manifestándose como personaje. Napoleón es el Uno manifestándose como Napoleón, Buda es el Uno manifestándose como Buda, Jesús es el Uno manifestándose como Jesús, Hitler es el Uno manifestándose como Hitler. Pero en realidad, aquí, en el siempre aquí, en el siempre ahora, no hay nadie que sea Hitler, que sea Jesús, Buda o Napoleón. Esos personajes están sucediendo a través de ese organismo corporal, se mueven en la Consciencia. Es tan sencillo como ver esto tan obvio. Toda mi familia y mi aparente historia, son personajes y escenarios que están sucediendo a través de ese organismo corporal, son manifestaciones que descansan aquí, en la Consciencia de Unidad que yo soy.

 

Estamos siempre buscando algo mejor que la Consciencia de Unidad, pero en Ella, ya aparece, desaparece y descansa todo, absolutamente toda la manifestación. Por supuesto, todas las mil razones que puedan aparecer en un solo día, son absolutamente perfectas, porque a través de ellas uno descubre que no son ni buenas ni malas, puesto que no son de nadie, simplemente son. Incluso el egoísmo es perfecto si aparece o sucede en la manifestación, todo es perfecto cuando uno se sabe en la Consciencia de Unidad, porque no hay nada que sea propiedad de nadie, todo es la Vida. Nadie está haciendo nada por pura inocencia o bondad, cualquier personaje se mueve por el propio interés, por el propio egoísmo camuflado de bondad para permanecer en el aparente tiempo y atado al mundo, imaginando y presuponiendo que va a conseguir cosas, recompensas, santidades, aplausos, más ovaciones o más éxitos personales que los demás. De eso se trata la búsqueda, pero lo que al final vemos, con total lucidez, sea en la etapa final de ese organismo corporal o sea antes, que nadie, a pesar de haberlo intentado todo, a pesar de haber querido ser solo bueno y santo, está exento de su supuesta manifestación de la maldad, porque la vida está muchísimo más allá de todo bien y de todo mal. Lo único que pretende esa única inteligencia que nos conduce a todos, a la vez, es que recuperemos la lucidez y la intuición, que regresemos al hogar,  a la Presencia, puesto que más allá de la mente, vemos con absoluta claridad que no hay nada personal en el eterno aquí y ahora, nada que deba encontrarse en un más allá, todo ya es, todo ya sucede, ya no hay nada que conseguir, todo es la perfección de la Vida, todo Es divino, perfecto, adecuado y sagrado en la existencia, exactamente igual como lo vemos en la naturaleza. 

  

En la apariencia del mundo se pueden conseguir cosas, muchas cosas, porque la mente humana siempre busca complacer el deseo de tener, tener y retener más cosas, normalmente sin agradecer lo que ya se le da,  y eso también es absolutamente perfecto, divino y adecuado cuando sucede, es el juego inteligente al que jugamos todos, porque para lo único que nos sirven las cosas, es para dejarlas todas cuando muere el cuerpo, o cuando desaparece la ilusión del personaje que creemos ser, las dejamos a los que aparentemente nos sigan los pasos, después de la muerte de ese organismo corporal. Dentro del no tiempo hay una aparente continuidad de la aparente historia en el tiempo, pero nadie puede ser eternamente feliz sólo con obtener cosas, hay que ir mucho más allá de las cosas, de lo aparente, efímero o superficial, porque la Vida ya es TODO.

 

La mente es la mente, pero cuando se la ve con absoluta claridad, y se la escucha con absoluta escucha, (cada uno de nosotros podemos verla y escucharla tal como se comporta, tal como es), y así se comprende más allá de ella, puesto que cada uno de nosotros es muchísimo más que una colección de pensamientos, que un puñado de emociones, cosas o historias,  aún así, si no se ve, cualquier mente es tan divina como cualquier otra o como cualquier cosa de la creación.

 

Aquí lo único que se intenta transmitir a la sabiduría innata que cada uno es, es que  nadie necesita ayudas, todo es la Vida buscándose a sí misma, experimentándose a sí misma, todo sucede dentro del mismo contexto, dentro de la Consciencia de Unidad. Aun así, las aparentes ayudas también son divinas y adecuadas si suceden, porque todo nos lleva al mismo lugar, a descubrir que sólo hay Presencia Consciente de sí misma, porque tanto los demás como uno mismo es lo mismo, todo sucede en el sí mismo. La idea de ayudar o de creer que necesitamos ayudas surge de la más absoluta ignorancia y arrogancia. En el siempre aquí, en el siempre ahora, nadie necesita ayudas. Todo se sostiene solo y a la perfección.  A cada uno de nosotros ya le sucede la sabiduría innata. Nadie es propietario de su mente ni de sus pensamientos, no soy yo la que utilizo la mente o la que utiliza los pensamientos, esos pensamientos vienen y van, siguen moviéndose sin destino y sin aplausos, sólo aparecen y desaparecen en lo que verdaderamente yo soy, Presencia. Para liberar a esa mente, esa es la cuestión, uno tan solo debe darse cuenta que TODO es la Vida, debe abrirse a la posibilidad de que la liberación le suceda, puesto que ningún personaje está capacitado para liberarse de su ilusión. Por otro lado, insisto en decir que no soy yo la que está enseñando ni aprendiendo nada, ni tampoco soy yo la que esté divulgando lo que queda escrito aquí, la divulgación sucede, como todo lo que nos sucede en esta vida.

 

Si uno se abre a la Vida, a no saber, puede llegar un día que puedas comprender más allá de esa mente, puesto que tú no eres el personaje que imaginas ser y que presupone llevar a cabo ese registro de actividad o información  mental, lo que queda registrado en la mente es de nadie y para nadie. Ahí, en el siempre aquí, en el siempre ahora, no hay nadie que decida llevar a cabo ningún registro de información, nada de lo que creemos saber y nada de lo que imaginamos que es más adecuado para comprender a esa inmensidad, lo es. No se puede atrapar lo que ya Es, la existencia, simplemente Es. Sencillamente, todo sucede, como está sucediendo este instante vivo que ya se sostiene solo, que ya está realizado.

 

El despertar de la Consciencia es el punto y final de los tratos, es el punto y final de la división, el fin de la exclusión o de la dualidad humana, es el fin de la lucha, el sacrificio, el esfuerzo, el sudor y la inutilidad de ser mejores personajes que la Vida.  Todo ya Es.

 

Lo que uno ve cuando la liberación de la mente se ha consumado, es que cuando estamos rezando nos estamos rezando a nosotros mismos. Cuando estamos implorando, imploramos regresar a la Presencia, a lo que ya somos. Cuando estamos intentando aquietar la mente estamos queriendo permanecer en el sueño hipnótico, porque nadie puede silenciar su mente, es imposible permanecer sin el movimiento constante de la Vida, nunca se ha podido evitar nunca ese vaiven o ese movimiento continuo de la Vida, porque nunca ha habido nadie, ni nunca habrá nadie en el cuerpo, sólo hay Vida, sólo vida siendo Vida, Consciencia de Unidad, el Silencio  o la Nada que lo impulsa y lo abraza todo. No intentes comprender ese ser nadie, simplemente descubre como todo ya sucede a la perfección. Cada uno observa y escucha todo lo que es y todo lo que no es. La mente puede ser tal como es, no debe cambiar nada, lo único que cambia cuando el despertar sucede, es la visión que permite que uno se relaje porque la mente se va rindiendo hasta fundirse con el Ser, al comprender  que no puede, no ha podido ni podrá ayudar a la Vida, ni jamás podrá ser mejor que Ella.

 

El alma no es más que un concepto, en la terminología del New Age es mente-cuerpo-espíritu, una especie de cosa que sufre y hace sufrir, una cosa que es dolorosa, algo que aparentemente tiene una herida profunda o un aparente puñal clavado en el corazón que lo hace sangrar, pero no es más que pura ignorancia, creo que es un concepto bastante equívoco que hemos inventado para permanecer en el sueño hipnótico o en el drama eterno de la humanidad, porque lo único que hay, desde siempre y para siempre es Consciencia Despierta, la Unidad y todo lo que se manifiesta en Ella, exactamente igual como lo vemos en la naturaleza, sin relatos inútiles en la cabeza. Todo lo que se mueve en el aparente tiempo es lo que no es, es el movimiento constante en la Consciencia de Unidad, todo es la maravilla eterna de LoQueEs. Eso que Es, es indefinible e inalcanzable. Eso es lo que verdaderamente somos, no el alma. Eso Silencioso y Amoroso con todas sus criaturas, no viene ni se va, no muere ni nace, no cambia ni se mueve, permanece intacto y puro, está siempre ahí, eternamente ahí, es nuestra sabiduría y eternidad.

 

En la Presencia te das cuenta que no nos sucede nunca nada, somos la Vida, pero todo el movimiento constante de la Vida, sea  un personaje, sea esto, sea aquello, sea lo que sea que aparezca o se nos manifieste en la Consciencia, es la invitación perfecta, divina, única e intransferible para descubrirlo.  Somos alegría infinita encarnada, y a pesar de nuestras supuestas imperfecciones y manías, sólo sufre la mente humana cuando no ve la perfección de la Vida, cuando no lo comprende. Pero cuando la mente se ha rendido y se ha liberado completamente de ideas inútiles, absurdas y preconcebidas sobrebla Vida, ese Amor puro e infinito brilla en todas partes, lo inunda todo, lo abraza todo. Todo es un regalo bellísimo en la Presencia, no debe cambiar nada, únicamente cambia la percepción.

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre ahí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

Duda de todo y de todos, menos de ti, porque tu eres Eso que tanto has andado buscando.