Ser o no Ser es lo mismo

La sabiduría que hay aquí mismo, la que habita en tu interior, lo sabe todo, y de un modo muy directo, aquí mismo lo estás recordando, por supuesto. Eso que buscas está más allá de estas palabras y de las imágenes, y mucho más allá de los conceptos Ser o no Ser. Debes saber qué si estás aquí es por algo muy sencillo, es para darte cuenta que la mente es la que encubre lo que tú ya sabes, puesto que ya estás aquí, ya está en marcha ese suceder constante, tú ya estás sucediendo en el lugar adecuado, tú ya estás haciendo lo adecuado, tú ya eres lo adecuado. El despertar es darse cuenta de que todo ya es, de que todo sucede mucho más allá de las palabras y de la mente. No sugiero ni que indagues en tu interior o que intentes analizar o comprender para atrapar lo que ya Es, porque no lo conseguirás jamás, te agotarías e incluso te ofuscarías todavía más. No trates de comprender lo que ya Es, porque está mucho más allá de toda comprensión mental,  no hay nadie que lo pueda atrapar o comprender, nadie ha podido ni podrá.  En lo que a mí concierne, fue darme cuenta de esa verticalidad que nunca viene y nunca se va, de esa Presencia que nos revela que no existe un ahora, sólo hay existencia. “Ahora” es un concepto que apunta que hay tiempo, que hay un antes y un después, lo que implicaría atraparte de nuevo en el laberinto del tiempo, en creer que puedes mover los hilos de la existencia. Sólo hay ¡esto! y ¡esto! es atemporal, sucede, simplemente sucede, este instante vivo ya está realizado, se sostiene solo. Entre los conceptos tiempo y atemporal o no-tiempo, hay un auténtico abismo. ¿Te das cuenta que aquí mismo, hay una Presencia que ya está observando al que está leyendo estas palabras, todo lo que ya está sucediendo? Si lo percibes, ya te has dado cuenta de Eso que eres, Eso que lo ve todo, porque absolutamente todo sucede dentro de esa Presencia o sabiduría innata que está siempre permitiendo que la existencia sea tal como es. Siempre hay la visión de lo que Es. Siempre hay la visión de ¡esto! de lo que sea que suceda. Lo que se produce tras el despertar es que uno percibe esa sabiduría o Presencia siempre presente, y la mente ya no puede encubrir más el secreto o ese conocimiento innato. Tras el despertar lo único que queda es la sensación de existencia, desaparece la sensación de propiedad. No debe cambiar nada, ni en ti, ni en nadie, todo está sucediendo en la Presencia, no antes o después. No hay un allí o un allá, hay la maravilla eterna de lo que Es. Ni la mente o el Ego debe desaparecer o aquietarse, porque por el mero hecho de recuperar la visión, la mente no tiene nada que hacer, se va rindiendo hasta desaparecer la sensación de personalidad que impide que puedas ser exactamente tal como ya Eres. Cuando la mente se ha rendido completamente o se ha liberado, sólo tú lo sabes, te inunda una sensación de plenitud que no desaparece jamás, pase lo que pase.

Las organizaciones religiosas y todas las nuevas corrientes sociales, éticas, morales o dogmáticas de este mundo, no tienen nada que ver con el despertar de la consciencia, son corrientes sociales, nada más. El despertar sólo es posible de manera personal, individual e intransferible. No hay ninguna institución u organización que esté en posesión de la verdad. Cada individuo ya tiene el secreto abierto, escondido en el sí mismo, tiene que volver a redescubrirse en su rendición; una vez se consiga, sabe que no puede hacer nada, absolutamente nada para los demás en ningún aspecto, ni puede inducir que el secreto se le revele a alguien. Lo único que puede hacer es difundir un mensaje de lucidez que habla directamente a la sabiduría innata, inherente a todos. Simplemente se trata de recordar algo que en algún momento se nos olvidó, puesto que todos somos lo mismo, exactamente la misma existencia. Cada uno experimentando una historia o una película absolutamente distinta a todas las demás, para el despertar de la Consciencia, no hay más.

 

Entre todos somos UNA existencia tratando de percibir que lo único que hay es una existencia. Es tan sencillo como descubrir que lo que todos buscamos ya Es. Es Eso. Es siempre lo que ya Es.  Es lo más sencillo del mundo, pero por otro lado es complicado, ilógico y absurdo, puesto que ESO la mente lo encubre, está mucho más allá de la mente personal, y la única forma que tenemos de percibirlo es perdernos a nosotros mismos, y es lo que le produce más angustia, pánico o pavor a la mente, al personaje que imaginamos ser. Cualquier aparente individuo o buscador del secreto sólo puede redescubrirlo por si mismo. Esa es la cuestión, nada ni nadie puede enseñarle a uno a ser lo que ya es. Lo único que puedo decir es que todo cuanto acontece ahora mismo, siempre ahora mismo, en el aparente mundo o en el Universo, es totalmente perfecto y adecuado. Jamás ha habido error, ni lo hay, ni lo habrá. Esa inteligencia es absolutamente magistral y divina, absolutamente amorosa, y lo más importante para recuperarla es no creer en nada ni en nadie, ni en las propias creencias, se trata de olvidar toda idea preconcebida para poder tener FE CIEGA con esa inteligencia o Vida que ya sucede, que cada uno ya Es.   La mente quiere una respuesta inmediata a todas sus preguntas, y por supuesto hará lo indecible para sacarte de esa Fe ciega que debes mantener, y aunque lo consiga, si te mantienes al lado de esa Presencia, día sí y día también, siempre sabiendo que la Vida ya se vive a través de ti, al final la mente se rinde porque no tiene nada que hacer con la Luz de la Presencia. En la Presencia está todo lo que cada buscador ha andado buscando, la felicidad sin causa y el paraíso.

 

En realidad, Ser no es un estado, pero la mente cree que sí. Tanto Ser como no Ser, es lo mismo, pero la mente piensa que ser es mejor que no ser. Todo es lo mismo, excepto para la mente. No hay ningún estado que sea mejor o peor, cuanto más claro se tenga que todo es la expresión divina, menos dudas se tendrán de si un estado es mejor que otro.

 

Aparentemente, sólo aparentemente, cada ser humano, al nacer, mucho antes de que se le vaya revelando su historia, ya lo tiene todo aceptado, así que lo único que puedo decirte es que así, tal como eres ahora mismo, siempre ahora mismo, así,  tal como eres, (que no tiene nada que ver con lo que imaginas ser), ya eres la expresión de lo divino. Jamás ha habido error en ti, ni lo hay, ni lo habrá, ni en nadie ni en nada. El perdón es intrínseco a todos, por supuesto, porque no hay nadie ni nada ahora mismo, siempre ahora mismo, que no sea la fuente. Todo está absolutamente perdonado y redimido más allá de la mente, a cada instante. Cada personaje es una expresión de esa única inteligencia que hay, que se experimenta a sí misma. No tenemos nada que hacer, a ningún nivel, todo ya es, todo sucede espontáneamente. Lo único que se puede hacer es aceptar la propia invitación, todo lo que ya es. Todo es divino y adecuado en la Presencia, todo es un regalo precioso. Sólo hay paraíso, una maravilla que no se puede describir.

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre ahí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

Duda de todo y de todos, menos de ti, porque tu eres Eso que tanto has andado buscando.