Paz interior

Paz interior.

 

Para alcanzar la paz interior es muy fácil, primero debes dejar ese tal mundo que ves al exterior, en paz, en manos de su creador. Segundo debes suplicar ser nada, para que esa grandiosa Luz que habita en ti fulmine todo relato del bien y del mal, y, por último, lo más maravilloso es asumirte tal como Eres, aventurarte a aceptar la Vida tal como te sucede en esa intimidad sagrada que nadie más puede ver, escuchar, manipular, entorpecer o robar.

 

Ante todo, debes reconocer que ni un solo instante de tu vida ha sido un error, que no hay pecado en ti, ya que jamás has podido impedir nada, y jamás lo vas a impedir, puesto que la Vida se vive a sí misma, se experimenta a sí misma y se busca a sí misma. Si la controlas o intentas manipularla, hará lo que ha estado haciendo a lo largo de los aparentes siglos, jugar a más no poder con los personajes que ella misma ha soñado. Únicamente debes aceptar la propia invitación y aceptar tu guion de la película llamada el mundo y yo, no tienes que aceptar ningún otro guion, cada uno ya tiene el suyo, que es tan divino y sagrado como lo es el tuyo. Cada uno es el Uno.

El mundo aparente hará lo indecible para que no te asumas, te venderá de todo con tal de que te temas a más no poder, con tal de que la angustia te mantenga esclavo de él, o que el miedo y el pavor a la Vida sea cada vez más dramático.  La broma cósmica o el drama eterno de la humanidad, es cederle el falso poder a ese tal mundo aparente que lo único que pretende es crear personajillos con poderes especiales para que la ignorancia sea cada vez más ciega, más sorda y enfermiza o más profunda ante la Vida. La ignorancia al poder es muy, pero que muy atrevida, muchísimo más de lo que puedes imaginar, construye falsos mitos, falsos montajes, falsos ídolos, falsos santos, ciencia ficción, novelas, películas, muchas conveniencias y sacrificios, todo con tal que imagines que es real, pero todo es un sueño de amor cuando lo ves con los ojos de la Vida.   

 

Lo único que debes hacer es CONFIAR CIEGAMENTE en la Vida que se vive a través de ti, en nada, ni en nadie más. No te sientas apegado a nada ni a nadie. Permite que todas tus supuestas manías estén ahí. Asúmelo todo, sé tal como eres, ama tus supuestos fallos y límites sagrados. Encuentra esa Luz viviente en ti y sé la Luz, mientras deja al mundo aparente en la aparente oscuridad, tal como está, la Vida ya se cuida de todas sus criaturas, puesto que no hay nada que no sea la Vida. Así es, así ha sido y así será. Cada vez que tu mente te diga sal corriendo en busca de ayudas, mantente en la seguridad absoluta de que, si estás ahí, en el lugar donde te suceda la vida, es donde se halla la ayuda. Cada vez que tu mente te diga sal corriendo en busca de respuestas, mantente en la seguridad absoluta de que la mejor respuesta saldrá de la raíz del Ser cuando deba surgir. No te anticipes ni te demores, mantente siempre al lado de la Vida, no hay otra fuerza mayor, ten la seguridad absoluta de que tu eres una expresión única y divina de lo absoluto. Nadie debe hacerte creer lo contrario. Tu verdadero Ser ni está enfermo ni es un pecador, tu verdadero Ser es una maravilla que no se puede explicar ni definir. Lo único que pretende es que veas y comprendas la Vida tal como es, no tal como la imaginas, todo está más allá de la mente personal, no hagas caso a nadie, incluso borra esas palabras y quédate con la profundidad del mensaje. Debes acabar viendo que ningún concepto puede definirte, puesto que eres Ser Puro, lo Absoluto, que está siempre ahí, siempre ahí. Tu totalidad es una obra de arte, nada ni nadie podrá hacerte daño cuando te reconozcas, ni la muerte puede acabar con Eso que Tu Eres.

 

Date permiso para llorar, gritar, estar enfadado, para sentir resentimiento u odio, para ser todo lo que la Vida es ya en ti, y deja que todo se vaya revelando, deja que la Vida vaya tomando el control de esa mente que miente más que un sumario, deja que toda la ilusión y los sueños de esa mente se vayan disipando y se vaya transformando en comprensión lúcida. Simplemente ábrete a la maravilla eterna de lo que Es, y, suceda lo que suceda a través de ti, mantén FE CIEGA, no te arrepentirás porque jamás has sido un personajillo con un relato estúpido en la cabeza, ni jamás has sido un puñado de pensamientos inútiles que son de todos y de nadie, que lo único que quieren es separarte de la Presencia del Ser donde la vida fluye plácidamente, eres una inmensidad, eso sí, no eres nada, pero lo eres TODO. La Paz interior, la calma, el sosiego y todas las bendiciones, suceden cuando permites al SER fluir, ser tal como Es.  Eres el Océano de la Vida que impulsa y ama todas sus olas, no eres una simple ola perdida y sola, permite que todo se te vaya revelando.

 

No implores ningún milagro porque ya estás asentado en el milagro y en la gracia constante. No reces a dioses absurdos porque eso lo único que hace es alejarte del único Dios, del que te sucede ahora mismo, siempre ahora mismo, y lo único que quiere es revelarte el secreto, su amor absoluto, a más no poder, para que veas que la Vida es una maravillosa obra de arte, magistral, divina y excelente,  sin error ni omisión.

 

No regales margaritas a los cerdos cuando la mente se vaya liberando, la ignorancia lo pisoteará y se revolcará en su propio fango, antes que reconocer que no sabe nada. Cuando la mente se haya liberado completamente, sólo tú lo sabrás, entonces, regala palabras lúcidas a los corazones nobles, y no te sientas propietario de las palabras, ni te adjudiques ningún mérito, ninguna palabra sin sentido puede definir tu inmensidad, ni tienen poder como hemos creído; no vale la pena decir nada a los que la vida los quiere mantener ciegos y sordos hasta el final, son divinos igual que tu, simplemente están ahí para el despertar. Todo está perfectamente estudiado. El Plan divino es magistral. 

 

Ahora mismo, tienes todas las bendiciones del universo sucediendo a través de ti.

Permite que la Paz interior te suceda con toda la facilidad del mundo, sin que tengas que rezar, luchar o esforzarte, permite que no te abandone nunca más. Es tu derecho innato sentir la paz profunda del Ser, la felicidad sin causa, desde siempre y para siempre ha estado ahí, ha estado ocultada por esa mente que ignora lo que en verdad Eres. ¡Descúbrete a ti mismo! porque es lo más maravilloso que vayas hacer en esta vida. No necesitas a nadie para acabar viendo que TU ERES lo que más has andado buscando.

  

¡Gracias!    

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre aquí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

 Puedes estar absolutamente seguro de que la Verdad nadie la tiene, ni nadie la puede enseñar, poseer o retener. Se revela a sí misma, constantemente.