Cuando desaparece el miedo, empieza la Vida

Cuando uno compra o vende paz, es que su mente está en guerra. Cuando uno vende o compra salud, es que su mente está profundamente enferma. Cuando uno vende o compra espiritualidad es que su mente se halla en la más profunda ignorancia. Cuando uno vende o compra futuros inciertos o astrología cabalística, es que su mente está haciendo cábalas porque jamás está presente. Cuando uno compra o vende consejos para vivir feliz, es que está totalmente alejada de la visión lúcida de la Vida, de la felicidad eterna, siempre presente. Cuando uno compra o vende músicas celestiales es porque su mente está en el infierno. Cuando uno pide y ofrece ayudas, es que su mente no confía en absoluto en la Vida. El juego es magistral y divino, puesto que cada uno es el Uno buscándose y delatándose a sí mismo.

 

Cuando uno compra o vende políticas, en su mente hay un caos y necesita que alguien aparente le gestione la política interior, al no ver que la mejor política la ofrece la Vida que sucede sin políticas. Cuando uno compra o vende religiones, tradiciones, noticias, novelas, redes sociales y espectáculos, es porque su mente está a años Luz de la Luz, pero lo peor de todo es que una mente ignorante jamás lo reconocerá, porque está envuelta en el drama eterno de siempre, imaginando o creyendo que algún día lo conseguirá.

Cuando se ha recuperado la visión de Eso que Es, ves como cada uno se delata a sí mismo, porque cada uno es la Vida, lo mismo que Yo Soy, lo mismo que tú Eres, lo mismo que TODO Es. No hay múltiples vidas, sólo hay una, la que está aquí, la que está sucediendo felizmente. Hay que ir más allá de las palabras, para verla.

 

Sólo hay que ver al aparente mundo exterior, sólo aparente, todo se vende y se compra para que esa mente ilusoria siga teniendo pavor a la Vida. Los medios ofrecen una lista sin fin para que te temas a más no poder. Noticias de guerras, propagandas para la salud, dietas interminables para adelgazar o para las medidas exactas, listas interminables de falsos iluminados que dicen tener la píldora mágica o perfecta para que puedas vivir feliz, artistas que necesitan superar a sus ídolos, para sentirse queridos, aplaudidos o importantes. Hipotecas para comprar lo que más te guste, viajes, casas, coches, seguros de vida para que la mente se sienta más insegura que nunca,  todo con tal de que no confíes en ti. La inmensa mayoría vende lo que imagina que más le falta al mundo, sin ver que el mundo es aparente en el sí mismo, y la otra inmensa mayoría compra sin pensar que el mundo es uno mismo.  Cuando lo ves, da compasión, pero a la vez da risa, porque en lugar de detenerse a reflexionar, la rueda sigue y sigue, el drama eterno de la mente humana es infundir miedo y más miedo, y cuanto más mejor, para que así, con un poco de suerte, te arrodilles para implorar lucidez. Al imaginar que somos salvadores del aparente mundo exterior o que nos necesitan, y al imaginar que necesitamos de los demás para poder vivir una existencia plena y feliz, hace que la mente humana sea cada vez más caótica, más luchadora, egocéntrica, más dividida, más negociante, soñadora o más guerrera con la Vida.  Precisamente, lo que hay que ver es como se comporta cualquier mente humana ante cualquier situación que se le va de las manos, cuando ve que no puede gestionar o controlar lo que está sucediendo, se va corriendo al médico, a los psicólogos, a tomarse pastillas para dormir, a buscar en el New Age, en las religiones organizadas, en lo que sea, pero jamás hará lo que debería hacer, religar-se con el Ser,  rendirse y reconocer: no sé nada de nada de esta vasta inmensidad. Porque la Vida empieza cuando se la permite Ser tal como Es, cuando se le permite a la Luz siempre Presente  que nos vacíe de gilipolleces aprendidas, cuando se asume la unidad viviente en el sí mismo. 

 

Si lo ves, sólo si lo ves, pregúntate: ¿Todo lo que me cuentan es tal como me lo cuentan, o soy yo el que imagino y deduzco? Y, en lugar de preguntarte que quiero obtener de la Vida, si preguntases: ¿qué quieres de mí, Vida? seguramente sentirás: Ser feliz. Y la felicidad está siempre presente, nada del mundo te la puede arrebatar cuando la recuperas. La única vocación de esa Luz es Ser feliz. El peor enemigo del hombre es una mente inmadura haciéndose la madura, una mente ignorante haciéndose la iluminada, sabia o la más inteligente, una mente enferma haciéndose la curandera. Ninguna mente humana, tampoco la mía, es sabia ni está iluminada. Todas las aparentes desgracias, sólo aparentes, son fruto de no reconocer la propia ceguera e ignorancia. Cuando lo veas con la lucidez de la Vida, te darás cuenta que ni una sóla persona, tampoco yo, está despierta, iluminada o tiene recetas mágicas para devolverte lo que más anhelas encontrar, lo que aparentemente crees haber perdido, la felicidad eterna que lo inunda todo. La auténtica sanación sucede en la Presencia del Ser. Si tienes dudas, observa la naturaleza, déjate envolver por el Silencio eterno, por esa única Presencia que hay, a ver si los demás seres de la creación necesitan tantas gilipolleces para gozar de la existencia plena, tal como imagina que necesita la mente humana. Sólo hay la visión de Dios en la Presencia, recúperala porque ya está en ti, es lo único que te hará regresar a la fuente, a tu verdadero hogar. 

. 

La Felicidad siempre ha estado ahí, en el lugar en el que siempre estás, en la Presencia. Nada ni nadie tiene poderes mágicos para nadie. Nada puede arrebatarte la felicidad cuando la has encontrado, al contrario, porque te has fundido con la Vida que ya es consciente de sí misma, con la única fuerza que puede restablecerte y devolverte lo que más anhelas encontrar, la Presencia, la Luz sempiterna.  Simplemente hay que estar dispuesto al vaciado de ideas preconcebidas y de todas las gilipolleces humanas, de todo los sueños inmaduros, de todo lo  que uno se ha creído de ese tal mundo necio y aparente para permanecer en el drama eterno. La Visión lúcida es muchísimo más poderosa que cualquier poder del hombre, porque la Vida no se trata de tener poderes o recetas mágicas, se trata de lúcida Presencia y Consciencia, de caminar con la visión de Eso que Es, puesto que es lo único que puede acabar con todo el drama de la humanidad, con siglos y siglos de sufrimiento inútil.  Cuando desaparece el miedo empieza la Vida plena.

 

Esas palabras que ves aparecer aquí, carentes de sentido y de compromiso, tan sólo son para el entretenimiento de la mente. Es la Vida que Yo Soy sucediendo y hablado a la misma Vida que Tu Eres. La comprensión lúcida está más allá de las palabras y mucho más allá de la mente personal. Bórralas de tu mente y quédate con la profundidad del mensaje. Tu sabiduría innata lo sabe todo, jamás se equivoca, está permanentemente conectada a la fuente, y lo único que quiere es que seas feliz.

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre aquí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

 Puedes estar absolutamente seguro de que la Verdad nadie la tiene, ni nadie la puede enseñar, poseer o retener. Se revela a sí misma, constantemente.