¿Cómo funcionamos?

¿Cómo funcionamos?

 

Es complicado de comprender lo que no se puede comprender intelectualmente, simplemente se sabe o no se sabe, se ve o no se ve. Cuando uno deja de buscar para  poder recuperar la intuición y la lucidez, la auténtica comprensión viene después.

 

En la ignorancia, imagino ser un yo que cree ser algo o alguien.

En la comprensión, lo descubro y la Vida me libera de él, porque he visto lo que no soy.

En la Presencia soy todas las cosas, todas las formas de vida que hay.

En lo absoluto, no tengo ni nombre ni forma, ni discurso o relato, y aunque habito en los corazones nobles y susurro a los sentidos, simplemente, YO SOY. 

 

YO SOY el Amor o la Alegría infinita encarnada, no tengo una vida ni un discurso, porque Yo Soy Consciencia Pura, totalmente liberada e Impersonal, que en la Presencia es hallada, para expresarse, divertirse y regocijarse de la experiencia, para nadie, por supuesto, desde siempre y para siempre para nadie.

 

Lo que hay escrito aquí, más o menos, nos acerca a la comprensión que está más allá de la mente y del corazón humano, va dirigido a la sabiduría innata inherente a todos. El ejemplo sería así: Yo, la Nada, Consciencia Pura y Absoluta totalmente liberada, impersonal e incondicional, fuente de todas las cosas, de la cual fluye el Amor  que lo abarca todo, tomo a ese organismo corporal al poco de nacer; a través de él experimento la maravilla eterna de la existencia humana. Al moverme en las formas, creeré que habito en  el cuerpo, así me olvido completamente de lo que yo soy, me busco a través de todas las formas de vida que hay, susurro a los sentidos, pero únicamente y gracias a los corazones nobles, Yo Soy. Impulso al cuerpo en todo momento para que la experiencia sea dichosa, pero al descubrirme a través de unas formas o de una sociedad que ignoro que está profundamente necia y enferma no veo que todo sucede en la Consciencia que yo Soy. Confundo la sensación de existencia en el cuerpo con ser una persona que controlo y tiene libertad para mover la existencia, tal como ese tal mundo me ha dicho, así creeré que yo soy incompleta, y mantendré una imagen de mí, absolutamente distorsionada, imaginaré ser un falso personaje que dirige la experiencia, en realidad, invento y reinvento lo que no existe, pienso sin darme cuenta que todo ya está pensado, creo ser algo o alguien que se mueve y cambia en el tiempo que tampoco existe.   Me sentiré cada vez más separada de la fuente, lejos de la propia manifestación, de todas las formas de vida que hay, porque al no sentirme cómoda con las sensaciones de separación que siento en el cuerpo, me divido cada vez más en dos, me separo cada vez más de la Fuente. Ignoro que soy una Unidad con todas las formas de vida que hay, una única Consciencia que lo acoge todo, una única inteligencia que lo mueve todo, así  buscaré soluciones para el personaje que anhela algo inexistente.  A través de la mente dividida en dos, quiero soluciones a todos mis supuestos problemas, insistiré en comprender lo que no se puede comprender, y en perseguir un sueño, un ideal que quiero hacer realidad, ignorando en todo momento que lo que yo busco, ya sucede, puesto que yo soy espontáneamente libre, impersonal e inmortal, soy alegría infinita encarnada, pero al ignorarlo no lo puedo ver con claridad. Hago lo indecible porqué mi propósito es, ha sido y será recuperar la lucidez y la integridad, con tal de regresar al hogar, con tal de moverme desde la maravillosa Presencia que es donde descubro mi verdadero lugar, simplemente para permitir que la existencia sea amorosa, tal como es, para regocijarme en este paraíso que yo soy, que creí haber perdido.

 

Mi programa para el despertar de la Consciencia es magistral y divino, pinto una línea imaginaria del bien y del mal que me mantiene con los ojos cerrados ante la maravilla eterna de lo que Yo Soy, y me creo las metáforas que ese tal mundo que imagino separado de la consciencia, me cuenta. Investigaré, leeré, me informaré o buscaré de todo, atraeré todo tipo de personajes con tal de reconocerme a través de todos, pero lo hago con una mente dividida en dos y llena de fantasías, cada vez más repleta de conceptos, palabras, metáforas y enseñanzas, básicamente desde el copiar y pegar, sin profundizar en el sí mismo la experiencia, sin llegar nunca a la raíz del Ser, al auténtico YO Soy,  así, sin darme cuenta, la mente que debería ser una herramienta útil y práctica para la existencia, irá tomando identidad propia que me aparta del auténtico Yo Soy. Señalaré todo tipo de sensaciones en el cuerpo, pero la mente hará dos cosas, acogerá las que considera buenas y rechazará las que considera malas, insistiendo en la separación y en el rechazo. La mente no se da cuenta que está a años luz de la Luz y del amor incondicional, con lo cual no permitirá que el falso personaje que ha construido, se rinda, puesto que ya se siente cómoda con el papel de protagonista de una historia que no existe, de un relato que no sirve para vivir en paz,  prefiere mantenerse en la película llamada "el mundo y yo", en su sueño hipnótico de amor, ignorando que jamás irá a ningún lugar ni jamás ha sido nadie. La mente no puede ver el juego, no puede evidenciar que no hay meta que alcanzar ni ningún sentido, puesto que todo ya Es, todo ya sucede a la perfección, sin error. La mente hace personal el sueño para seguir presidiendo el trono de la ignorancia humana,  prefiere seguir personalizando la existencia, imaginando que construye y piensa la Vida, sin ver que es un relato para el espectáculo del falso yo, se siente fascinada con el espectáculo, ignorando para que le sirve. En lugar de ser una herramienta útil y práctica para movernos en este paraíso, se convierte en una herramienta inútil y caótica, en un infierno. Así, la Consciencia que Yo Soy, que es Amor absoluto, deja que las sensaciones en el cuerpo sean cada vez más difíciles de manejar o de soportar, cada vez más insoportables. Si esa mente no se rinde, pero  se siente impulsada por el corazón, Yo Consciencia Presente,  puedo tomar el control en cualquier momento para devolverla a su lugar,  a lo que verdaderamente Yo Soy.

 

Al dejar de buscar algo más maravilloso que lo que ya Es, sucede la observación de la mente, que al sentirse observada, se le delata su ignorancia. La simple observación, con la Luz de la Presencia, la va liberando de estupideces aprendidas para el falso personaje por el cual uno se ha tomado, hasta regresar a lo que Yo Soy. Normalmente el falso yo suele explota en mil pedazos que se esparcen en todas partes, y a partir de ahí el auténtico Ser se funde con el Amor. De pronto, ya no hay un tu, ni hay un yo, no hay nadie, ya no hay búsqueda, ni tampoco hay iluminación, ni maestro, ni alumno, ni mejores o peores, nada que conseguir, ninguna meta que alcanzar, empieza la auténtica aventura, la fascinante y maravillosa experiencia de la existencia humana, con la humildad de la Vida Presente, ya todo es visto, comprendido y tomado tal como es, la Consciencia se deleita con la experiencia.

 

Todo lo que se manifiesta es la fuente, todo lo es, el aparente mundo, los demás, todas las formas de vida que hay, todo mi relato mental, el sueño de la separación, la aparente historia de la humanidad, la linea imaginaria del bien y del mal, todo es la Nada o el Silencio eterno apareciendo como todo, es lo absoluto, el auténtico Yo Soy, manifestándose como singular.  Cuando la liberación se ha consumado, se sabe, nadie lo puede ignorar, a partir de ese momento uno ya percibe que solo hay Unidad, no hay ninguna inteligencia separada de nada,  han desaparecido las sensaciones de necesidades, éxitos o logros personales, quedando únicamente la experiencia plena, el fluir inocentemente del Ser siempre presente, sólo hay Consciencia maravillándose de la existencia, regocijándose con el divino misterio de la Vida.

 

En realidad, no nos sucede nunca nada, el sufrimiento sólo es aparente, sucede en la mente,  la Presencia puede haber dolor, claro que si,  pero sin sufrimiento, no sufre nadie porque en el organismo corporal no hay nadie. La Presencia es Consciente de sí misma en todo momento, es la Luz que nunca viene y nunca se va,  la única constante que hay, todo lo demás es una metáfora, es la propia manifestación que lo llamo el auténtico regalo, una invitación intransferible y divina para re-descubrirlo. A cada uno se le da, y se acepta o se rechaza, no hay más.  Cuando uno se siente preparado para ver y escuchar más allá de la mente, deja de buscar algo mejor y más maravilloso que lo que ya Es, puesto que es de la única manera que podemos  recuperar la visión, la forma natural de vivir y de ver la Vida, sobre todo la sensación de felicidad sin causa, porque es a lo máximo que podemos aspirar como seres humanos. Es nuestro derecho innato vivir felices y regocijarnos con la experiencia.

 

La Vida, en absoluto, es algo personal, está totalmente liberada y es impersonal,  no es una cosa buena ni es una cosa mala, no es cosa de nadie, está por encima del bien y del mal. ¡Es! ha sido y será, la maravilla eterna moviéndose en este paraíso que no tiene nombre, principio ni fin.

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre ahí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

Duda de todo y de todos, menos de ti, porque tu eres Eso que tanto has andado buscando.