Presencia

Presencia

 

La realización máxima del Yo, es llegar a la lucidez absoluta, hasta recuperar la Presencia. El cómo y el cuándo es justamente tal como ya está sucediendo. No hace falta buscar, ni implorar nada, ni analizar o aquietar el ego ni a esa mente, porque la Luz de la Presencia siempre está ahí, siempre es lo que ya es. La invitación para descubrir que no hay nadie que necesita cambiar nada para la liberación, es constante, siempre es personal e intransferible. No hay ninguna necesidad de esperar momentos más divinos, momentos de gloria o transformación, ni libertades especiales, ni lucecitas de colores o aureolas de santidad, no hay necesidad de tener que ir por la vida como gilipollas celestiales, ni como maestros iluminados, ni como alumnos ciegos y sordos para que los supuestos maestros, también ciegos y sordos, puedan sentirse importantes y necesitados, ni siquiera tenemos que esperar que desciendan gracias o dones especiales. Toda la experiencia ya es la iluminación, porque todo, absolutamente todo, es una expresión divina de lo absoluto.

 

Sólo la Luz de la Presencia, la maravilla de LoQueEs, puede liberar a esa mente dual, nadie más, ninguna persona, religión, tradición o cosa, nada de nada puede acabar con la propia oscuridad. Nadie puede dejar de jugar con los conceptos o las palabras, sólo lo infinito puede acabar con ese juego divino. No necesitas ningún tipo de purificación, ni ningún tipo de experiencia trascendental, ni pasar por la noche oscura del alma. La propia experiencia o la historia de tu vida que está aconteciendo es totalmente adecuada, no necesitas ningún remedio especial, cambio o proceso. ¿Cómo puede la ilusoria persona o el ilusorio yo, el ilusorio ego que se siente atado al mundo y separado de la Presencia, liberarse de su propia ilusión¿ ¿Cómo puede esa persona por la que te has tomado practicar algo para revelarse a sí misma que es ilusoria? Precisamente, es adecuado que no cambie nada, porque Lo Infinito no está esperando en ninguna otra parte, ni te está empujando para que devengas un maestro iluminado o algo mejor que este instante vivo ya realizado, ni te precisa mejor que lo que ya eres ahora mismo.

 

Si estás en el proceso de liberación o asumiendo la unidad, nadie más lo puede saber, comprender ni ver, sólo tú lo sabes, sólo tú lo ves, sólo tú lo comprendes, es un proceso único, personal e intransferible, absolutamente íntimo. Nada es más valioso, nada es más adecuado o más sagrado que nada ahora mismo, siempre ahora. Ahora todo está realizado. Siempre ahora, no necesitas cumplir ninguna condición. No hay ningún punto de referencia. Todo lo que en ti suceda es totalmente perfecto, divino y adecuado, todo es tu invitación intransferible hasta ver que lo único que buscas es recuperar tu integridad, encontrarte a ti mismo.

 

Si te preocupa algo, a la vista está de ti, sólo de ti, toma esa preocupación y llévala a la Luz de la Presencia. Sumérgete en la Paz de este momento divino y exacto, entra ahí, donde la Vida fluye plácidamente. Ahora mismo, aquí mismo, ¿qué es lo que puede preocuparte? Ya estás aquí, ya estás a salvo, ya eres la existencia, esa es tu meta, siempre es ahora, siempre es el del día de hoy, ese es el momento más idóneo, el más apropiado. Aunque la mente se sienta amenazada porque no sabe qué hacer para cambiar o mover este instante vivo y presente, nada, absolutamente nada, debe cambiar, ni nada puede ayudarte tanto para encontrar lucidez y solución a tus preocupaciones, como la Luz de este instante vivo ya realizado. Lo absoluto ya está ahí. Déjalo todo al mando de lo absoluto y descansa ahí, en la paz de este instante perfecto, divino y sagrado. Lo absoluto es lo único que estás buscando, y no está fuera de ti, ni de ahí. La respuesta más idónea a tu preocupación saldrá de ahí, de la Presencia, y saldrá cuando menos la busques, cuando menos la necesites o cuando menos la esperes. No tengas prisas por llegar a ninguna parte, siempre es ahora, siempre estás presente. Deja que ese juego inteligente y divino de Luz y Amor lo juegue lo absoluto tal como se está jugando, tú como persona no puedes hacer nada más. No te anticipes ni te demores, todo saldrá a la perfección. Todo es un juego magistral y no puedes perder nada, jamás, puesto que todo, absolutamente todo, está pensado, escrito y realizado, mucho antes de que esa persona por la que te has tomado lo pueda pensar y comprender.

 

La liberación no es cuestión de conocimiento intelectual, ni es cuestión de esfuerzo para poder amar incondicionalmente, ni debes ser de una determinada manera, es un juego limpio, inteligente y maravilloso de Luz y Amor. Es el hecho de ver algo más, algo que no viene nunca y nunca se va, es sentir o saberse abrazado por este instante vivo siempre presente, es saberse bajo esa mirada divina y amorosa, es sentirse impulsado y fluir con la Presencia Constante. Ella ya es “esto”, no puedes acercarte más ni puedes separarte más de LoQueEs. Lo que se busca está en el movimiento y en el cambio del propio buscador. La Presencia ya es acción y movimiento. Si lees estas palabras, esto es, todo es “como es”. Esa falta de propósito o esta falta de sentido, precisamente es su extraordinaria y maravillosa belleza.

 

Aquí mismo, siempre aquí mismo, ahora mismo, en la Paz de este instante vivo, siempre que acudas a él, es el punto y final de todo relato mental y de toda historia pasada. La mente se queda con las manos vacías cada vez que acudas aquí, porque en ese lugar siempre presente, íntimo y sagrado, no puede hacer absolutamente nada. Nada ni nadie puede mover ese instante vivo ya realizado. Tú ya Eres, nada ni nadie puede moverte de ahí. No hace falta ni que la mente lo comprenda, simplemente se ve o no se ve. Tú ya Eres todo lo que andas buscando. Nada ni nadie tiene poder sobre ti aquí, si tú no se lo das. Jamás te moverás de la Presencia, jamás estarás viviendo la experiencia estando más cerca o más lejos de la Presencia, porque tú ya eres lo absoluto, ya estás siendo conducido por Él.

 

Yo, al igual que tú, más allá de esa mente o de ese organismo corporal, más allá de la falsa idea de ser una persona, soy Consciencia, totalmente liberada, totalmente saludable, realizada, neutral, incondicional, despierta e inmortal. 

 

Todo es apropiado en la Presencia, no hay error ni elección, todo en la existencia es amor absoluto, todo se mueve y cambia divinamente, con un ritmo de extraordinaria belleza.

 

Reconócete en lo natural, piérdete de vez en cuando en los campos y en las praderas, en los bosques, en los mares y en los valles, escucha la voz del silencio, déjate abrazar por el amoroso y divino momento presente, lo absoluto está en todas partes, lo abraza todo,  lo abarca todo, lo ama todo. El despertar a una vida ordinaria sucede cuando ya no quieres cambiar nada, absolutamente nada. Todo es una única inteligencia sucediendo espontáneamente, tal como la ves suceder aqui. En este preciso instante ¡esto! que ves aparecer es para nadie, sucede sin más, sin necesidades, y tu eres Ese que lo ve todo, Ese que lo sabe todo. ¿Quién ve aparecer lo que ahora aparece, siempre ahora? Nadie más que tu.  ¿Quién sabe los que ahora sientes, siempre ahora? Nadie más que tú. Tú eres todo lo que buscas. Siempre. No eres lo que aparece y desaparece, ni eres lo que piensas o sientes, eres Ese que lo acoge todo, que lo observa todo. 

El conocimiento y la lucidez que sigue a esta revelación,  es gracias al mundo que veo aparecer y desaparecer en mi. Nada pudo ser de otra manera, ni nada debe ser distinto a como es.

 

Desde la Luz, con amor, para nadie.

 

Como siempre dice la Vida, no personalices la existencia y serás libre para siempre, vivirás en tí sin morir en ti, vivirás sin sufrir. No personalizar nada y agradecerlo todo es tu pasaporte hacia la felicidad eterna, que ya está ahí, siempre ahí, siempre aquí. Aquí se está recordando algo que se nos olvidó en alguna parte, que en el fondo todo el mundo lo sabe, somos existencia, Presencia, no personas como hemos creído ser. Confundimos esa sensación de vida en el cuerpo, ese yo existo, ese yo soy, con la falsa creencia de ser un cuerpo o una persona que se mueve en el tiempo, pero el tiempo no existe, sólo es aparente, siempre es hoy, siempre es ahora, siempre estamos presentes, nadie pudo mover ni nadie moverá este instante vivo y eterno ya realizado. Eso es lo que somos, Vida. Nadie tiene una vida por la que luchar, la vida ya nos sucede plácidamente en el instante presente,  nadie la puede detener, nadie la puede enseñar, ni nadie debe aprender a existir, todo ya es.  En la Presencia somos libres para siempre.

 

anna serrat