La mejor ayuda

La mejor ayuda:

 

En la Presencia eres Libre.

Libre para observar los pensamientos,

Libre para sentir lo que sientes,

Libre para ser tal como eres.

 

Deja de personalizar la existencia y serás libre para siempre.

Eres libre si permites que Vida fluya tal como Es, a través de ti.

 

Nadie ni nada debería ayudarte o enseñarte.

Tú ya Eres, Tú ya Existes, tú ya sientes, tú ya intuyes.

Jamás te has equivocado ni jamás lo harás,

no darás un sólo paso sin la Vida. No hay error en ti.

 

La mejor ayuda es dejar de pedir ayudas,

el mejor favor es dejar de ofrecer favores.

Lo mejor de lo mejor es dejar el mundo en manos de su creador.

Lo más saludable y más sano es agradecerlo todo.

La mejor asistencia es sentirte asistido por la Vida.

El mejor auxilio es reposar en Eso que Es, en el Ser.

 

Experimenta la Vida de un modo íntimo y pleno, 

sin ver injustos o pecadores, sin avergonzarte de nada,

sin desear otro instante vivo, distinto, mejor o peor al instante presente

es lo único que te devuelve el hogar, al paraíso aparentemente perdido.

 

Si pides socorro, confía ciegamente en el Poder Superior que te creó,

no necesitas a nadie para acabar viendo que Tú Eres la realidad máxima.

Tú ya ves, tú ya escuchas, tú ya sientes, tú ya observas,

tú ya sabes, tú ya intuyes, tú siempre estás presente,

no necesitas que los demás sientan o piensen por y para ti,

los demás, en realidad, no existen separados del yo, sólo son reflejos,

Todo en la manifestación sucede gracias a Esa divina Luz

y a Ese divino Amor que habita en ti.

 

Tú sagrada madre es tu corazón noble y presente.

Tú divino Padre es tu razón lúcida e intuitiva.

Permite que ambas energías se fundan en Una.

Tú divino Ser te susurra en los sentidos, en el corazón y en el cuerpo,

siempre está presente, siempre estás a salvo si no te mueves de su lado.

No te sientas dividido, descubre la Unidad viviente en ti,

recupera la lucidez, la absoluta integridad, el modo natural de vivir.

 

Toma distancia del padre terrenal, lleno de mentira, hipocresía, traición y ficción,

avanza sin necesitar madre profana que va con el disfraz del falso amor.

Deja que la Vida que tú eres  destruya toda política y toda religión,

deja que borre esa línea imaginaria del bien y del mal, del mejor o peor,

deja que aniquile toda enseñanza o toda tradición dual, caduca y patriarcal.

 

Cuanto antes veas que nadie necesita ayudas

antes sentirás la gracia eterna y el milagro vivo sucediendo en ti.

Cuanto antes dejes el mundo en manos del poder que lo creó,

antes aparecerá esa hoguera de la verdad que quema toda falsedad.

 

Cuanto antes veas que el cuerpo es una simple herramienta,

un medio para un fin de la Vida, verás que no hay en él hogar, 

si lo aceptas profundamente, sin oponerte a la Luz de la Verdad,

antes recuperarás la lucidez y tu verdadero hogar, la Presencia.

Es tu derecho innato recuperar el paraíso aparentemente perdido,

porque es donde reposan los inocentes, nobles, puros y limpios de corazón,

los que van de frente, sin máscaras de falsa bondad ni de falsa maldad,

los que fluyen sin lo que se les dijo y sin miedo al que dirán.

 

No tienes una vida por la que debas luchar o sufrir,

no tienes que alcanzar un más allá, ya estás presente, siempre ahí.

La gracia y el milagro constante siempre están vivos en ti.

No pidas ayudas externas para acabar viendo que todo eres tú,

puesto que tú no tienes ni vives una vida,  Eres la Vida,

la única constante que hay, la máxima verdad.

 

Vive enamorado del día hoy, sin ayeres y sin mañanas absurdos,

descubre tu grandiosidad, la Luz y el Amor viviente en ti,

vive la aventura del no saber y deja que la Vida fluya,

vive sin que te  importe lo que pueda suceder,

ábrete a un mundo nuevo, a la maravilla eterna de LoQueEs,

sin ayudas y sin tonterías absurdas y superficiales,

que para lo único que sirven es para sufrir y hacer sufrir.

Ábrete a la alegría infinita encarnada en ti.

 

Vive en el mundo nuevo y deja el viejo para los soñadores,

 para los vendedores de humo, para los ciegos y sordos casi de nacimiento,

para los que piden ayudas con tal de seguir dramatizando en su película,

con tal de no admitir la propia ceguera, gilipollez o invalidez.

Respeta tus límites sagrados, ámalos, acéptalos y déjalos ser,

no permitas que nadie te de lecciones de vida,

la vida que se vive en ti, ni es tonta, ni es imbécil, ni mala, ni injusta. 

 

En realidad, ni los cultos son tan cultos,

ni los ignorantes son tan ignorantes,

ni los buenos son tan buenos,

ni los malos son tan malos,

ni los ricos son tan ricos,

ni los pobres son tan pobres,

ni los poderosos son tan poderosos,

ni los profesionales son tan profesionales,

ni los empleados san tan empleados,

ni los maestros son tan maestros,

ni los discípulos son tan discípulos,

ni los santos son tan santos,

ni los pecadores son tan pecadores....

 

El la pequeñez del personaje por el cual te has tomado,

está la grandiosidad del Ser que en realidad Eres.

 

....no te fíes de nadie, absolutamente de nadie,

ni de ti, ni de mí, ni de aquél, encuentra la Vida,

no imites a los que se hacen llamar maestros o iluminados;

confía ciegamente y absolutamente en la Presencia,

sólo en la Vida que se vive a través de ti.

 

Cada uno juega al escondite, juega con los conceptos y las palabras,

pero la mayoría no pasa de lo heredado, de la dualidad no trascendida;

nadie tiene la verdad, nadie la posee, ni la retiene,

nadie la puede enseñar o aprender, la verdad se vive a sí misma.

Cada personaje es soñado por la Vida, es lo ilusorio que hay que trascender.

Encuentra la verdad viviente en ti, sólo la verdad te hará libre y feliz.

 

Tienes que llegar a ver que tan divina es una caca de perro

como lo es el cuerpo, los ojos, las manos o el ano.

Para esa Consciencia única y divina, no hay diferencias, 

es absolutamente incondicional con todas sus creaciones.

Tan divino es un cigarrillo como lo es un misal o un rosario,

tan sagrado es el vaticano como lo es un cine o la tienda de butano,

la Vida es todo, absolutamente todo. ¡Magistral!

  

La Vida no tiene necesidad de inventar dioses ni de rezar o implorar.

Así que no reces, supliques o implores para mantenerte en el sueño.

No medites para obtener algo mejor que la Luz que ya habita en ti;

Ábrete a la saludable verdad inexpresable, a LoQueEs,

Tú eres el Uno, el único que no ve su mirada porque observa la manifestación.

Recuerda que no hay persona sabia, iluminada o despierta en este mundo,

la idea de ser personas, sólo es una divina y bendita ilusión,

como lo es el tiempo, como lo es un relato personal.

 

Sé justo, sé tal como eres, ni mejor ni peor, sólo anhela la liberación,

 no regales margaritas a los cerdos mientras la Vida trascienda la ilusión,  

no necesitas compañía necia, soñadora e inmadura,

el espectáculo exterior parece real, pero es un sueño de amor,

la Vida ¡siempre presente! es justa, ordinaria, neutral e impersonal,

su falta de sentido, su falta de propósito, su falta de camino

es su extraordinaria  belleza, su grandiosa obra de Arte.

 

Eres lo mejor de lo mejor. 

Eres Vida, no eres ese personaje por el cual te has tomado.

No te sientas propietario de nada ni de nadie,

simplemente ábrete al Amor absoluto del Ser siempre presente,

porque te lo da todo, absolutamente todo, jamás te resta o te roba,

es un Amor puro que lo ama todo, absolutamente ¡todo!

 

Cuando la mente se haya rendido o se haya liberado, sólo tu lo sabrás,

no debe cambiar nada, te divertirás gozando del paraíso, como el que más,

ya no jugarás al escondite ni con las palabras que el mundo te regaló,

nacerán de ti palabras de la Vida, las que quiera expresar.

 

Nadie necesita ayudas, porque no hay nunca nadie.

El cuerpo no es nuestro verdadero hogar.

 

Todo es aparente, menos la Consciencia Presente.

Esa consciencia Eres Tú, eres siempre tú.

Déjate empapar de Silencio eterno, de sabiduría infinita.

déjate abrazar y todo se te revelará, ¡ todo, todo, todo!

 

 

 

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte, la Luz y el Amor de la Vida, están siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.