Tu grandiosa Luz

Si estás leyendo esto ¿dónde estoy yo, si no es en tu imaginación?

Aquello que pienses de mí, asegúrate que no lo estés pensando de ti.

Te aseguro que yo no quiero ni pretendo ser nada, y menos enemiga de nadie,

jamás lo he sido ni jamás lo seré; el peor enemigo siempre es uno mismo.

 

¿Te das cuenta de tu grandiosidad, de tu Luz y de tu amor?

eso que ahora mismo estás leyendo tan sólo son palabras sin sentido,

sin poder para moverte de ahí, de tu divina Presencia,

tú Eres la Luz siempre presente que lo ve todo, el Amor que lo acoge todo.

Todas las palabras tan solo aparecen y desaparecen en ti, vibran en ti.

Aparentemente toda palabra influye para bien o para mal,

pero ninguna palabra, ningún concepto o imagen tiene poder sobre ti,

ni para bien ni para mal, si tú no se lo das. Nada puede moverte de ahí.

 

Todo lo que nos parece experimentar a través de las palabras,

toda idea preconcebida, todo lo que creemos saber y comprender

está a años luz de la Luz. La Vida no es cuestión de poder o de saber más o menos,

ni de competencias, control, esfuerzo o tesón, es cuestión de intuición y lucidez.

Todo aquello que la Vida ha escrito a través de otros que ni conozco ni he visto,

no ha nacido de mí, no surge de la raíz del Ser, con lo cual no tiene sentido ni poder.

Toda palabra simplemente apunta hacia aquello que ya Es,

y todo concepto o imagen apunta hacia aquello que no se puede definir.

 

Tenemos la mala costumbre de imaginar que ¡esto! no es Eso que buscamos.

Tenemos el mal hábito de compararnos con ídolos, con los que no están, 

con los que vienen y van, con las palabras que nos relatamos.

La Luz está siempre presente, siempre ahí, siempre buscamos lo que ya somos.

La única constante que hay es Presencia, todo lo demás es una ilusión.

 

Lo que ahora sientes, lo que ahora piensas, lo que ahora vives o imaginas,

nadie más lo puede pensar, imaginar, vivir o sentir igual que tu;

lo que ahora experimentas, que no es ni bueno ni malo, simplemente ¡Es!

Todo es impulsado por lo que ya Eres. La Vida te está hablando así.

Si hay lucidez lo puedes ver, más allá del falso yo.

 

La lucidez está en tu verticalidad, en saberte vivo aquí, ¡siempre!

Toda gilipollez, toda cruz o todo sufrimiento humano está en la horizontalidad,

en creer que es verdad aquello que nos cuentan, lo que fue o lo que será.

Tú no eres lo que relata esa mente dual de ti, de mí o de nadie,

no eres un puñado de pensamientos o emociones, ni palabras o imágenes,

  todo descansa en ti, en la Luz que tu Eres, siempre presente.

Tu Eres este instante vivo, siempre presente, ya realizado, ya completo.

Tú Eres Ese que todo lo ve, tanto lo que es, y todo lo que no es.

No busques más fuera de ti, porque la máxima verdad Eres tu.

 

Ahí, siempre ahí, en la Presencia del Ser, está tu grandiosa Luz y el Amor.

Encuentra esa extraordinaria quietud porque en ella está todo lo que buscas.

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre ahí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

Duda de todo y de todos, menos de ti, porque tu eres Eso que tanto has andado buscando.