La Vida divirtiéndose

El Arte es la sabiduría de la Vida divirtiéndose,

aparece o se percibe cuando el yo ha desaparecido.

 

Si hay una idea que motiva el anhelo de percibir el Arte,

la propia idea se convertirá en un obstáculo para percibirlo.

 

Cuando se acepta todo, absolutamente todo,

sin juicios y sin prejuicios, simplemente hay Vida,

no hay sensación de propiedad, ni de individuo, ni de artista,

simplemente el corazón del Ser se funde en la Unidad.

 

Sin técnicas, sin palabras, sin juicios, sin creencias, la Vida se divierte,

la mente que antes parecía ser un bosque o una jungla impenetrable,

se convierte en Arte vivo y divino, todo fluye sin lugares concretos.

 

¿Qué es el Arte? ¿algún tipo de técnica, una tarea o una labor?

¿Es alguna cosa educativa o cultural, algo distinto a algo?

¿Es una muestra o una señal más o menos estética que otra?

¿Es un regalo, un sacrificio, un negocio o un comercio, el Arte?

¿Es un diminuto punto de vista dual, un concepto indeterminado?

¿Dónde están las bellas artes si no están aquí?

 

Cuando a la Nada se le permite estar presente,

el Arte extraordinario se revela en lo más simple y ordinario,

nada que ver con el resultado expuesto en la galería,

y nada que ver con lo que la mente humana interpreta.

El Arte es inexpresable, indescriptible e indefinible,

de lo contrario ya no es arte, es más de lo mismo, manipulación,

simplemente se siente, se ve y se percibe, o no se siente ni se ve.

 

Debe desaparecer el yo para que el Arte de la Vida fluya,

constantemente está vivo y presente en todas partes,

 a la vista está de todos, pero es de nadie y para nadie,

 siempre está aquí, siempre aquí, eternamente aquí.

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre ahí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

Duda de todo y de todos, menos de ti, porque tu eres Eso que tanto has andado buscando.