El peor enemigo es uno mismo.

Si no vives enamorado de la Vida, vives aburrido y fastidiado,

si no vives seducido por la maravilla eterna de Lo Que Es,

vives preso de lo que no es, de lo falso y caótico teatro;

así es la Vida con todo ser humano que no asume la unidad.

 

Cada uno tiene un universo maravilloso para descubrir,

pero si nos encerramos en lo que ya está descubierto,

en lo cómodo, en lo placentero y en lo preestablecido,

en lo que nos han dicho, en lo que nos dicen o en el que dirán,

¿de qué nos sirve la aventura del no saber y el riesgo de vivir la Vida?

 

Si no arriesgas a perderlo todo, nada nuevo se te dará,

seguirás con lo viejo, con lo falso, con lo caduco y aburrido,

seguirás con el mismo drama eterno, el de siempre,

trabajar duro para poder pagar la locura o la enfermedad.

 

Nuestra función no consiste en adquirir cosas, sino en Ser.

La maravilla eterna de Lo Que Es no se puede alcanzar

a menos que no haya desaparecido lo ilusorio, lo que no es.

Lo espiritual o el Arte más puro de la Vida no se puede obtener

a menos que no se hayan esfumado los rezos para el materialismo.

Lo infinito, el paraíso eterno no está en lo personal, ni en el miedo a vivir,

está en lo impersonal, en CONFIAR ciegamente en lo que Uno ya Es.

Hay que ser nada para recuperarlo todo.

 

¿Qué es lo que nos esclaviza y nos da miedo?

Nosotros mismos, siempre nosotros mismos.

Nuestro relato personal está a años Luz de la Presencia,

de donde ¡siempre! nos sucede el milagro a la gracia permanente.

 

En el Universo reina el orden, la paz y el equilibrio,

¿Por qué un individuo imagina que puede mejorarlo?

Es tan sencillo ver que la vida es impersonal y atemporal,

es tan fácil dejarse vivir y permitir que la existencia sea.

Lo que más buscamos ya lo tenemos, es lo que somos,

 

Si no hay amor por la Vida, hay odio y rencor.

Si no hay inocencia, hay inconsciencia.

Si no hay unidad, hay caos, sueño o dualidad.

Si no hay Presencia, hay ausencia de uno mismo.

 

anna serrat

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte o el Amor de la Vida, está aquí, siempre ahí, siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.

 

Duda de todo y de todos, menos de ti, porque tu eres Eso que tanto has andado buscando.