Permítete cometer errores.

Permítete cometer errores.

 

En ¡esta Vida! que nos sucede a todos, a la vez, ahora mismo,

el que se permite cometer errores, como ya cometió en la niñez,

tiene más posibilidad de ser feliz que aquel que no quiere cometerlos nunca.

¿Qué es un error? creer que este instante vivo ¡siempre presente! es un error.

No querer cometer errores, eso si es un grave error.

 

Durante siglos, la humanidad, sigue buscando la perfección de la Vida,

sin moverse de lo conocido, sin moverse de la comodidad,

sin romper moldes o prejuicios, sin priorizar al corazón.

Tener miedo a la Vida, no mojarse, ni ser honesto, eso sí es errar.

 

Los más sabios reconocen haber cometido errores,

Los imbéciles creen que un error es imperdonable.

En realidad, la memoria es la inteligencia de los imbéciles

por eso mismo hay tan pocos sabios en ¡Esta Vida!

la inmensa mayoría tienen apego al recuerdo y a la memoria.

 

Quien hace de la memoria su bandera,

su religión, su tradición y su política,

seguirá con la misma rueda eterna de siempre,

sin querer cometer errores, pero cometiéndolos sin verlo,

lleno de prejuicios, repleto de estupidez humana,

respaldado  por la ignorancia, sin sabiduría y sin belleza .

Las sombras, todos los fracasos y prejuicios residen en la memoria.

Todas las luces, los éxitos y los triunfos residen en la Presencia.

 

Las apariencias engañan en ¡esta Vida!

hay tantas relaciones camufladas de bondad,

Padres que engañan a sus hijos, no los aman pero

les hacen creer que si; amistades por conveniencias,

parejas que se odian y no se separan por el que dirán.

Son tantos los que dicen ser felices,

que no son tan felices como aparentan,

no los mueve ni Dios del miedo a cometer errores

y de la falsa y caótica comodidad,

porque si lo hiciese ya los verías temblar.

 

La aparente perfección externa, camufla muchas mentiras,

puede ocultar fácilmente un drama, un robo o un asesinato sin resolver.

No creas todo cuanto ves, porque del dicho al hecho

hay mucho trecho. Hay mucho embustero en las catedrales,

hay mucha perversidad en las religiones,

hay mucha corrupción en los gobernantes,

hay mucha maldad en la manifestación de la bondad; 

hay muchos falsos iluminados que te cobran 

para que seas un adepto a la falsedad.

 

Todavía queda mucha ignorancia sin resolver,  sin reconocer en ¡esta vida!

Pero, míralo todo con los ojos bien abiertos, abre el corazón,

así tienes la posibilidad de saber como suceden las cosas.

Tristemente es más difícil dejarse llevar por el corazón

 y errar por vocación y por amor, ¡en esta Vida! 

que ser un imbécil con estudios o por devoción a la falsedad.

 

La única relación que te hará feliz cuando contraigas el compromiso

 es la que mantengas contigo mismo.

El mundo lo llamará egoísmo, pero tú sabrás que se llama amor.

 

No te importe errar. Tu error puede devolver la vista a los ciegos.

Vive enamorado de la Vida, tu amor puede contagiar amor.

 

¡Benditos errores!

Benditos son los que ven con sus propios ojos

y los que aman con su propio amor,

esos te respetarán, no te engañarán jamás,

ni dañarán tu verdadera sensibilidad.

 

Hace más daño no reconocer la propia imbecilidad

en ¡esta vida!, que una bomba nuclear.

Es más perverso y venenoso no querer errar nunca ¡en esta vida!

que seguir con los mismos pecados y confesionarios de siempre,

con el mismo mal, con el mismo misal, con la misma catedral,

con el mismo diablo, con el mismo infierno, con la misma biblia de siempre,

con el mismo incienso o con los mismos sucedáneos del New Age;

con el mismo drama eterno de siempre, con el mismo circo.

con un sistema podrido, necio, infantil, caótico y perverso

que lo único que persigue es un poder que nunca tendrá.

 

Permítete errar y se feliz en ¡esta vida!, eternamente feliz. 

 

anna