Reflexión de la fábula de Jesús, que a la gran mayoría se le ha metido en la cabeza o en la consciencia personal, para encontrar la verdad. Verdad inexpresable que sólo puede revelarse en el sí mismo, con total claridad, a aquel que anhela que la Vida trascienda la mente dual del personaje ilusorio por el cual nos tomamos.

Este conocimiento habla a la sabiduría innata inherente a todos, va más allá de las religiones organizadas y de todas las enseñanzas habidas y por haber, es de nadie y para nadie, no es para mentes inmaduras que sigan soñando con una vida mejor a la que ya se nos regala, ni es para mentes idealistas que prefieren sentirse atadas al sufrimiento que conlleva perpetuar al lastre de lo heredado, ni es para quienes sigan creyendo ser más importantes que la Vida. Debes saber que la mejor meditación del mundo es encontrar la verdad viviente que se vive a través de ti, sin ayudas externas, para ser verdad con la verdad, ¡siempre! ser uno mismo. La mejor religión es religar-se con el Ser Puro, eternamente presente, es dejar todas las religiones organizadas y todas enseñanzas duales heredadas que sucede en la imaginación, para quedarse expuesto a la verdad inalcanzable. La mejor oración del mundo es: -Vida, hazme nada, hasta que pueda fundirme contigo, es dejar de implorar algo más maravilloso que este instante siempre vivo o vital, siempre iluminado, siempre realizado y eterno, instante que se nos regala a todos, a la vez, absolutamente santo, divino y sagrado.  La mejor respuesta a todas tus preguntas te sucederá cuando dejes de preguntar, porque la última comprensión es comprender que no hay nada que comprender. Todo sucede a la perfección. El único Dios, el de todos, está siempre presente, es de nadie y para nadie, y no es ninguno de los que ha inventado la humanidad para seguir excluyendo o rechazando la verdad inalcanzable. El peor mal está en rezar y en suplicar para que se nos aleje de la ilusión del mal, sólo con imaginar que el mal existe ya lo vemos multiplicado por mil. Toda manifestación del mal debe existir para que el amor puede vencer. En realidad, toda ilusión del mal es profunda y absoluta ignorancia, la Luz eterna siempre está presente, y es en la Luz que el mal desparece como por arte de magia.

 

He dejado de cederle el poder al personaje soñado con el cual me identifiqué, puesto que la vida no es cosa de poderes, es cosa de lucidez. Ya no persigo satisfacer necesidades personales, no lo necesito, porque la Vida que se vive a través de mi está absolutamente liberada, despierta y realizada. El ilusorio personaje por el cual nos tomamos lo único que quiere es sentirse atado al mundo de la falsa imagen, para satisfacer necesidades infantiles, es esclavo del aparente mundo necio, ciego y sordo ante tanta maravilla, mundo imaginario que nos sucede en la mentep, mundo que hace un teatro para excluir la verdad inexpresable. -Ahora mismo, aquí mismo, no hay nada que deba mejorar, cambiar o empeorar, todo está sucediendo a la perfección, magistralmente, espontáneamente, todo fluye y se mueve con un ritmo extraordinario, todo ES como debe ser, no como uno lo imagina, todo fluye felizmente en la Presencia del Ser, sin error u omisión, sin justos o pecadores, sin buenos o malos. Ahora mismo, ¡esto! es lo único que hay, y ¡Esto! es el mundo apareciendo ante tu divina Presencia, es lo mejor de lo mejor, puesto que no existe nada más, todo lo demás es de la naturaleza de un sueño. Tú no eres lo que aparece, eres Ese a quien todo se le manifiesta. Todo lo inexistente, el relato que ahora puedas mantener, fábulas, historias, metáforas, es un sueño hipnótico que sólo nos sirve para que la Vida lo trascienda, por supuesto, si nos abrimos a la posibilidad; incluso estas palabras sin sentido, carentes por completo de compromiso, no pueden definir ESO que ES, no pueden acercarte más ni separarte de aquello que más anhelas encontrar. La existencia sucede espontáneamente, ¡siempre!, y no es una cosa de buenos o de malos, simplemente ES.  Este es el misterio divino que la mente humana no ve ni quiere ver. Hay que estar ciego por dentro para no ver que la Vida es la única constante e inteligencia que hay, ciego por fuera para no ver que todo se mueve magistralmente en el siempre aquí, y sordo para no escuchar la Vida en el siempre ahora. Toda la experiencia es la iluminación, tú ya eres la Luz, ya eres Eso que Es que habita en ti, y, ESO, se ve o no se ve, pero no se puede explicar ni comprender. La revelación siempre es personal, íntima e intransferible. Despertar a la maravilla eterna de LoQueEs es un asunto de Luz y Amor con la existencia.

 

La visión de ESO que ES, es lo único que debes anhelar si quieres recuperar el paraíso en vida, porque la comprensión lúcida es nuestro regalo para poder ir más allá de la mente dual que personaliza la existencia. Nuestro derecho innato es ver, intuir, escuchar y comprender lucidamente la vida tal como es, es vivir de un modo natural, pero para poder recuperar ese don que se nos regala, el que nos conduce a la felicidad sin causa, debes rendirte al Ser Puro, hasta comprender que no hay nada que comprender. Eso que Es no puede ser comprendido intelectualmente, hay que ir más allá de la mente personal. La Vida no es tal como la imaginamos o la soñamos, es como Es. Radical en la Luz de nuestra verticalidad, confusa en la oscuridad de nuestra horizontalidad. Todo se nos revela magistralmente cuando hay rendición absoluta, cuando se ha trascendido por completo la propia gilipollez y se ha recuperado la lucidez. Si, digo gilipollez, primero porque debes acabar comprendiendo que tan divina es una palabra como otra, ninguna tiene poder sobre ti, porque no hay nada en este mundo que impida que tú puedas ser feliz ahora mismo, por supuesto, cuando recuperas la visión de Eso que ES, para ver la vida con lucidez, de forma natural y limpia. Tal vez, te des cuenta que lo único que impide que lo veas es la mente, porque siempre hace un problema de todo. La Vida ya es feliz, ¡siempre! y, precisamente, ¡Vida! es lo que somos.

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Cabe decir que en la aparente historia de Jesús, está escrita la esencia de la verdad, pero la verdad inalcanzable se revela a sí misma constantemente, y se nos revelará íntimamente sólo cuando dejamos de buscarla, si vamos más allá de lo intelectual, cuando hay rendición sincera y profunda, cuando dejamos de lado todo lastre espiritual, todo lo aparente,  todo lo que nos han dicho y hemos tomado como cierto. Hay que ir más allá de las religiones organizadas que han hecho un circo dramático para excluir y rechazar la verdad inexpresable, que siguen haciendo un teatro para no ver la Vida sucediendo espontáneamente y felizmente tal como ES. Las aparentes organizaciones de ese mundo dual han hecho muy poco para conocer la Verdad, profundamente.  Pues sólo cuando dejamos de rezar y de buscar algo más maravilloso que lo que Es, la verdad inalcanzable se nos revela sin prisas y sin pausa. Ninguna persona, tampoco yo, está capacitada para enseñar nada a nadie, ni está despierta o iluminada, no es maestra de vida de nadie, pues sería una contradicción en los términos, la simple idea de ser personas ya es una ilusión. Somos la Vida experimentándose a sí misma, todo personaje es soñado por la Vida, su relato es ilusorio, y, al ser ilusorio no tiene luz propia para liberarse de la propia ilusión o tinieblas. El personaje por el cual nos tomamos, es nuestro sueño de amor, sólo aceptando profundamente la pequeñez absoluta del personaje, nuestra más profunda ignorancia, podemos hallar la grandeza absoluta del Ser. La Luz está siempre presente, la mente está siempre ausente. La Vida está realizada, despierta y feliz, la persona por la cual nos tomamos siempre busca algo más, más, más y más, porque se siente incompleta e infeliz. Cualquier personaje soñado por la Vida, no puede ver lucidamente, no puede comprender con claridad que la Existencia se experimenta divinamente, a la perfección, sin error u omisión. El ideal de ser personas que deben esforzarse o luchar inútilmente contra lo que ya ES, es lo que más nos aleja de lo que verdaderamente buscamos.

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En mi rendición, buceando en mi interior, observando la película llamada: "El mundo y yo", descubrí a través de la apariencia del personaje Jesús, cuatro fases simbólicas de la Vida. Fases que nada ni nadie puede enseñar o retener. La Vida, nuestra naturaleza original, se revela a sí misma constantemente, pero sólo podemos acercarnos a Ella cuando hay rendición absoluta, cuando uno reconoce profundamente no saber nada de nada de esta vasta inmensidad.

 

 

Jesús, como personaje, como cualquier otro personaje soñado por la vida, el que sea de la historia de la humanidad que a uno le sucede en la imaginación, es un espejismo, simboliza un reflejo del ilusorio personaje por el cual nos tomamos,  nos sirve para tomar conocimiento de la Vida, hasta poder trascender la película que llamamos "el Mundo y mi vida". Jesús, al que el mundo llama hijo de Dios, sucede en la consciencia personal, y nos viene a decir que, como Él, cada uno es hijo del mismo Dios, del mismo Padre, de la misma Vida, es fruto del mismo amor incondicional, porque cada uno es la Vida buscándose a sí misma, que lo hace soñando un personaje para poder trascender la ilusión.

 

Jesucristo: simboliza lucidez, madurez. Ver y comprender con claridad más allá de lo intelectual, ver lucidamente que sólo hay Vida siendo Vida, en contraposición a tengo una vida por la que luchar o competir. Es fundirse con la Vida, es fluir con el Ser Supremo, siempre presente, es vivir de un modo natural, inteligente, lúcido, íntimo y pleno la propia experiencia de vida, sin excluir nada de lo que nos suceda en ese templo sagrado que llamamos Consciencia, es encontrar la Luz y el Amor para poder ir más allá del mundo profano de la mentira que a cada uno le sucede en la cabeza.

 

Jesucristo crucificado: La Cruz significa cruzar la horizontalidad, la experiencia de vida aparente  en  el tiempo, con la verticalidad del Ser siempre presente. Morir en vida, es vivir sin morir en mi, únicamente muere el personaje ilusorio por el cual nos tomamos, desapareciendo la sensación de propiedad. Como personajes soñados no podemos ver con lucidez nuestra verticalidad, ni sentir nuestra felicidad plena..

La Verticalidad de la Cruz simboliza nuestra Luz siempre presente, el siempre aquí y  el siempre ahora,  la única constante que hay;  y la horizontalidad de la cruz  simboliza vivir en lo aparente, con el relato hipnótico en la consciencia sin trascender, que sólo puede cruzar y trascender el Ser Puro, cuando nos rendimos a EL.  El punto que  une lo vertical (el no tiempo)  con lo horizontal (el tiempo) es el corarón del Ser, donde la Vida habla siempre con la verdad. Sólo muere el personaje soñado, jamás va a morir la Vida que en verdad somos. Y más vale que muera de una vez por todas para poder recuperar la Presencia, que vivir muertos de miedo. 

 

 Jesús resucitado: simboliza estar despierto, vivir sin morir en mi, haber salido de siglos y siglos de sufrimiento inútil, es vivir sin el celuloide mental, sin el relato infantil, aburrido o estúpido en según que casos, que utilizamos para personalizar la existencia, lo que más nos aleja del hogar, la Presencia. Es vivir plenamente como ya lo hicimos en la niñez, enamorados de la Vida como el primer día, sin pizca de miedo a lo que ya somos, es recuperar el Ser Puro, el paraíso. Despertar es vivir más allá de la mente egoica e ilusoria, incluso más allá del cuerpo. Nuestro verdadero hogar jamás ha sido el cuerpo ni nada aparente, es la Presencia del Ser.  Resucitar en vida es posible, por supuesto que sí, es vivir sin morir en este paraíso, permitiendo que la existencia sea tal como Es, es la realización máxima del YO SOY, para algunos el nirvana. Todo es esa Nada, manifestándose como todas las cosas o todas las formas de vida que hay. Todo es aparente, excepto la Presencia, excepto el Silencio eterno del cual fluye el amor.

 

Extensa reflexión que sólo leerá aquel o aquella que desea recuperar su don innato, el don de la lucidez y la intuición, el que se abra a comprender más allá de las palabras, puesto que estas palabras, como todas las palabras de este mundo, no tienen ningún tipo de significado ni poder para la Vida que cada uno ya Es, para lo que en verdad ya somos. La Vida ya está despierta e iluminada, no tiene necesidades personales.

 

Esta reflexión, como todas las que encuentres aquí, es un auto recordatorio, fruto de la auto observación, todo me lo estoy recordando a mí. Se escribe sin pretensión de que cambie nada, simplemente se ha visto algo que todo el mundo sabe, algo que en algún momento se nos olvidó. Se comparte para quienes siguen en el olvido, para quienes se sienten decepcionados de ese tal mundo necio y caótico, profundamente enfermo, que a todos se nos regala para manifestarse, puesto que cuando uno bucea en el interior descubre la unidad viviente consigo. Sólo la Vida puede observar la película llamada el mundo y yo, nadie más tiene capacidades como cree tener para trascender la dualidad humana; ninguna persona puede aniquilar el sufrimiento de la humanidad que nos sucede en la Consciencia, sólo la Vida que es LUZ eterna, puede liberarnos de la ilusión, nadie más. Este mensaje, pues, se comparte sabiendo que nada debe cambiar, puesto que es para nadie, únicamente hay Vida. Vida moviéndose, sucediendo magistralmente y espontáneamente, vida siendo Vida.

 

La fuente universal de la cual fluye el amor incondicional, está siempre aquí, sucede en el siempre ahora. La mente está a años Luz de aquí, siempre suele estar allí, allá o en el más allá, siempre alejada de la Luz de la Presencia o del Ser Puro, así que debes saber que cualquier religión organizada, enseñanza aprendida, libro sagrado o universidad, está a años luz de la Luz viviente en ti, nadie debería enseñarte a ser lo que ya eres; nadie debería ayudarte a comprender lo que únicamente tú debes y puedes comprender, porque no hay nadie que tenga una vida en propiedad, ni nadie que viva una vida, sólo hay Vida siendo vida, ya somos, ya existimos, ya experimentamos lo infinito con la Vida. Insisto en decir que sólo hay UNA vida sucediendo, en oposición a tengo una vida de mi propiedad, no hay múltiples vidas. Sólo hay UNA única inteligencia o Existencia, experimentándose a sí misma. No hay múltiples inteligencias, sólo hay lo que ES. Cualquier cura, sacerdote, gurú, psicoterapeuta o maestro de esos que se autodenominan maestros iluminados, que todavía siguen con su aparente película dual sin trascender, es la Vida creyendo ser alguien, buscándose a sí misma, pero no hay ¡nunca! nadie en el cuerpo, ningún personaje soñado tiene poderes o libertades personales como imagina tener para mejorar, empeorar, dominar, controlar, impedir o cambiar nada. Ser persona, tan solo es una bendita y divina ilusión, es un juego inteligente y magistral de Luz y Amor al que juega la Vida para el despertar de la consciencia humana.

 

  En realidad, no nos sucede nunca nada, somos la única constante que hay, la Vida, siempre estamos en casa, siempre es ahora, siempre es hoy, siempre somos lo que ya Es. La Vida es nuestra verticalidad, es existencia sin tiempo, la mente o el personaje ilusorio por el cual nos tomamos es nuestra horizontalidad, (vivir con la historia del aparente tiempo). Esa Luz que todo ser humano busca jamás se ha movido de ahí, jamás se ha apartado del ahora, siempre somos Presencia eterna, siempre estamos siendo impulsados y observados por el Ser Supremo, jamás vamos a ninguna parte porque lo que en verdad somos siempre está presente, observando la propia manifestación. Eso que Es no ha nacido ni morirá, la Vida es la única constante que hay. A un nivel muy profundo, todos lo sabemos, pero por amor lo olvidamos. Todo, absolutamente todo, a un nivel muy profundo está aceptado completamente, siempre ES ahora mismo. Siempre somos la Vida. Conscientes o inconscientes permitimos que la existencia sea tal como es, tal como está sucediendo en este preciso instante siempre presente y vital, siempre en este preciso instante, por eso la mente no lo puede comprender porque está soñando con una vida rosada, con pasados inexistentes y futuros inciertos, no para de soñar o de imaginar una vida mejor a la que se nos regala, y, justamente, el personaje por el cual nos tomamos es lo único que sufre por ello, pero la Vida, lo que en verdad somos, no sufre ni hace sufrir, en absoluto.

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Nadie de los que estamos vivos conoció la existencia del organismo corporal de Jesús, ni tuvo oportunidad de hablar o de intimar con él, ni con quienes supuesta-mente le siguieron o aparentemente creyeron en su palabra- Palabra que la inmensa mayoría ha heredado, copiado o imitado, aunque sea únicamente para celebrar el día de navidad. Pero nadie ha conocido la existencia vital de Jesús ni a quienes escribieron tal experiencia de vida de hace dos mil aparentes años. La vida cambia y se mueve constantemente, sin moverse de ahí, de la Presencia, así que todos los textos aparentemente sagrados que se mantienen presentes, que intentan describir la historia de Jesús, siguen difundiéndose porque la Vida así lo permite, hay en ellos cierto aroma de la verdad, hay que leer de todo y conocer todo lo que la vida nos presenta para acabar conociéndola tal como Es. Diríamos que el conocimiento intelectual es para el despertar de la consciencia humana, pero hay que ir más allá de toda palabra heredada y de todo relato personalizado o imitado para la realización del auténtico Yo. La naturaleza de la liberación de la mente sucede o no sucede, pero cuando sucede, ves con absoluta claridad que la Vida no rechaza nada, no excluye, no divide, ni separa, no evita nada, todo es amado y abrazado incondicionalmente a cada instante. A cada uno se le da la misma invitación para rendirse al Ser, que se acepta o se rechaza, no hay más. Sólo la mente personal no trascendida, que no se haya rendido al Ser, lo divide todo en dos, porque tiene pavor a la Vida, al verse separada de todo, por eso controla, excluye y rechaza la verdad inalcanzable, la maravilla eterna de LoQueES. La mente dual que personaliza la existencia siempre está a años luz de la Luz, de la unidad viviente, con lo cual no puede ver ni comprender que ¡Sólo hay Unidad! Vida sucediendo felizmente en el siempre ahora.

 

Jesús, aparentemente, sólo aparentemente, fue lo que llamamos maestro de Vida; hace dos mil aparentes años, enseñó la verdad con la VERDAD inexpresable, con la maravilla eterna de LoQueEs. Llegó a la raíz del Ser y pudo hablar a la sabiduría innata inherente a todos, la verdad se le reveló en esa intimidad sagrada, por consiguiente, todos podemos imaginar, sólo imaginar, que fue un revolucionario; su palabra conmovió y revolucionó a todo un pueblo y más tarde al mundo entero.

 

Cuenta la historia que a los doce años Jesús se escapó de casa, ya estaba interesado en los asuntos de la Vida (cómo deberíamos estarlo todos si queremos trascender el sufrimiento colectivo humano, si queremos recuperar la lucidez para poder vivir en este paraíso plácidamente felices, sin sufrir y sin hacer sufrir, si queremos ver más allá de un puñado de pensamientos inútiles y heredados de generación en generación). Nada en la Vida debe ser temido, sólo debe ser visto y comprendido. Si no hacemos nada para conocer a la Vida, sentiremos un miedo absurdo que nos aleja de la verdad. Cuando le encontraron en el templo, a un niño Jesús, puro e inocente, les estaba diciendo a los adultos doctores de la Ley, exactamente lo mismo que les diría hoy,  si apareciese en cuerpo y alma y recorriese los templos de ese tal mundo dual, caótico, infantil, necio e indecente que cada uno le toca imaginar, a su manera;  manera que no es ni buena ni mala, pero es limitadamente ridícula e infantil porque es un mundo personal, sólo nos sucede en la consciencia de un modo distinto en cada ser humano, es fruto de la propia imaginación, es lo que nos han dicho y hemos creído. El mundo real está perfectamente bien, perfectamente iluminado y despierto.  Si la palabra no nace de la raíz del Ser, de la Sabiduría Innata no nos aporta nada nuevo, es más de lo mismo, no hay auténtica lucidez. Así pues, para la Vida que tú eres, mi punto de vista o relato, como el de cualquiera, es insignificante ante esta vasta totalidad sucediendo magistralmente a través de ti. Hay que ir más allá del personaje Jesús, más allá del lastre de todas las enseñanzas religiosas o espirituales, y mucho más allá de estas palabras, sólo hay que quedarse con el fondo del mensaje. La comprensión lucida es una resonancia, habla a la sabiduría innata e infinita inherente a todos.

 

Tal vez, el Jesús de hoy, les diría a los falsos dirigentes religiosos y a los políticos que excluyen la verdad o la unidad, lo siguiente: -después de tantos siglos, continuáis haciendo de mi palabra, un circo, todavía hoy seguís con el teatro, perpetuando el drama eterno de la humanidad, no habéis pasado de la simple representación teatral, del sueño hipnótico, del espectáculo infantil e inmaduro que es creer que el sentimiento de propiedad es real.   Conscientes o inconscientes habéis colaborado con organizaciones perversas que han cometido crímenes, corrupciones, violaciones, que siguen acumulando tesoros, y seguís fascinados con el relato sin querer conocer el por qué y el para quien. Seguís sometiendo para impresionar al buscador inocente que intenta moverse dignamente dentro de ese tal mundo ciego y dual que vosotros mismos habéis reinventado. una y otra vez, con tal de mantener un falso poder que jamás habéis tenido ni jamás tendréis. Con vuestras religiones organizadas a las que tanto culto les dais, habéis sido los propulsores del mal, del sufrimiento colectivo humano, habéis inventado el infierno y el diablo, una y otra vez, continuáis fascinados con el espectáculo ilusorio y necio al que rezáis y adoráis sin admitir vuestra más profunda ignorancia;  seguís persiguiendo glorias falsas sin ver que estamos asentados todos en la gloria eterna, continuáis presos de los ayeres inexistentes y presos de los mañanas imaginarios, esclavos de siglos y siglos de gilipollez y sufrimiento humano sin trascender. Seguís sin suplicar la liberación de esa mente ilusoria, de la película que os contáis en la cabeza, seguís cargando a las espaldas de los demás vuestra propia ceguera y sordera, y lo llamáis cruz o calvario, seguís sin ver y sin reconocer vuestra más profunda necedad, el propio drama, seguís sin evidenciar lo que vosotros no os atrevéis a experimentar en vuestra intimidad sagrada, lo que rechazáis. No sabéis todavía hoy que el peor enemigo del hombre se llama "yo mismo", ¿por eso tenéis necesidad de vomitar vuestro propio relato no trascendido a esas gentes inocentes?, ¿por eso necesitáis los confesionarios para poder revolcaros en el propio fango infernal? no os atrevéis  a aceptar públicamente el miedo que os da mover  un sólo prejuicio, ¿verdad?, seguís anclados en la oscuridad más profunda y absoluta de la mente primitiva, sin lucidez, seguís sin ver que cuando rezáis a Dios os estáis rezando a vosotros mismos ¿verdad? ¿Por qué no veis con total lucidez La verdad viviente y divina en cada ser, en cada cosa, en cada gesto, en cada pecado, en cada situación?  Seguís lejos de la eterna Presencia del Ser. Pues debéis saber que hace más daño al mundo en el que vivimos, la propia ceguera, la propia ignorancia o fantasía no reconocida ni aceptada profundamente, que una bomba nuclear. Nadie puede con la Vida, pero el Ego hipócrita y embustero debe temblar, se le puede hacer explotar por los aires en cualquier momento, que os quede claro ¡hipócritas!

 

De buenos samaritanos o de corazones nobles que aman la vida de verdad, que ayudan a llevar la cruz de la propia ceguera, para poder cruzar el calvario que supone cederle el poder a unos dirigentes de un mundo dual y necio, un mundo de hipócritas, siempre los hay y siempre los habrá, pero la crucifixión por la que uno debe pasar si quiere deshacerse de tanta falsedad, de todo lo ilusorio, de todo relato personal, siempre es individual e intransferible, nadie nos puede ayudar a morir como personajes soñados o ilusorios para poder vivir felizmente, y más vale que el personaje muera de una vez por todas, para poder experimentar la resurrección en vida, una vida plena y sana,  que vivir muertos de miedo toda la vida, creyendo a esos falsos doctores de la Ley, o a esos falsos autodenominados santos o maestros, que la Vida mantiene para que algunos corazones nobles puedan abrir los ojos y puedan recuperar su verdadero hogar.

 

Aparentemente Jesús dijo, conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. La verdad inexpresable no está escrita en los libros, ....ni es cosa de enseñanzas machistas, patriarcales, caducas, manipuladoras o perversas para los tiempos que nos toca cruzar el mismo camino de la Luz y del Amor que aparentemente cruzó Jesús hace dos mil años. La verdad no es lo que se predica en los púlpitos, ni lo que nos cuentan los telediarios, ni lo que leemos o vemos en Internet, ni está en las fábulas o en novelas de santos, la verdad se revela constantemente a sí misma, y si uno se abre a la posibilidad de que le suceda la visión, si se acepta la propia invitación de la unidad, se le revela en la propia intimidad.

 

A los doctores, a los falsos doctores de la Ley, hoy mismo, ahora mismo, Jesús les diría: todo lo que contáis está muy bien si nace del silencio puro,  pero aún así estaría muy  lejos de LoQueEs. Hay que dejar el mundo en paz para que la paz pueda prevalecer en vuestros corazones. Los mitos infantiles, las fábulas, las historias, las fantasías, los teatros, las novelas y lo que imagináis que necesita esa humanidad para evolucionar, os lo estáis contando a vosotros mismos, todo es un auto-recordatorio, el relato sin trascejder sólo sirve para perpetuar más drama y más sufrimiento, inútil por supuesto, porque la Vida está absolutamente evolucionada, no necesita vuestros discursos, prédicas o sermones necios e infantiles. Jesús, seguramente, les haría ver que en lugar de permanecer en el sueño hipnótico del ilusorio yo, ya va siendo hora de no rechazar la verdad viviente en el sí mismo, de no rechazar nada de lo que se mueve  en la consciencia, ya es hora de suplicar la observación plena de la mente, porque ni eso podéis hacer al ser ilusorios personajes, soñados por la Vida, como toda persona lo es, es lo que más necesita esta humanidad, que nuestros dirigentes sean humildes de una vez por todas, que se rindan al Ser. De falsos maestros iluminados, los hay a puñados, necesitamos corazones nobles que sean verdad que no excluyan la verdad inexpresable. La invitación para el despertar siempre es personal e intransferible, nadie debe ni puede aceptar la invitación de nadie. El despertar no es exclusividad de nadie, y eso se ve o no se ve, se sabe o no se sabe, cada uno debe cargar con su propia mochila ilusoria. Esto es lo más les gusta imaginar a los falsos doctores de la Ley, imaginan que uno debe ser de una determinada manera,  que debemos imitarles o comportarnos todos iguales, rechazando la ilusión del mal, una bendita y divina ilusión,  luchar inútilmente contra lo que ya somos, contra la verdad inexpresable. Madre mía que aburrimiento cuando se ve con total lucidez.  Seguramente, les diría que tan inútil es rezar, como inútil es dejar de hacerlo si así sucede felizmente,  pero ya son tiempos de evidenciar que siempre nos estamos rezando a nosotros mismos, puesto que cada uno el el UNO buscándose a sí mismo, cada persona es el reflejo de la Unidad viviente, un reflejo sagrado de ESO que ES, de lo que la humanidad llama Dios. La mejor oración es: -Vida hazme nada, completamente nada, hasta que pueda asumirte y fundirme en ti. En realidad, se consigue dejando uno de rezar y dejando dd implorar algo más maravilloso, divino y sagrado que la Presencia, que este instante tan vital ya realizado, es aceptar y amar profundamente la propia experiencia de vida, todo lo bueno y todo lo malo, todo lo que nos suceda en el sí mismo. Les diría que es absurdo, necio, ridículo e infantil tener que someterse a la castidad, para después tener que inventar un Dios riguroso que les perdones los pecados, que les aleje del mal, un Dios con barba en un más allá, porque todavía no lo ven aquí, siempre aquí, por supuesto no pueden verlo, no pueden soportar lo anti natural, tanta catasción y  tanta división y rechazo que hacen con lo natural de la Vida. La Vida es NODUAL.  ESO indefinible, infalible y omnipresente es unidad, ESO que ES, a lo que la humanidad teme y llama Dios, está siempre ahí, abraza siempre lo que ya está sucediendo, jamás abraza o contempla lo que ya sucedió o sucederá. ESO es el amor incondicional en acción. La Vida es amor puro y constante, y jamás se trata de un juez represor, castigador con maldad, es todo lo contrario.... Eso que Es lo abraza todo,  es absolutamente incondicional,  inocente y puro, habita en cada corazón humano, consiente todas nuestras pájaras mentales aun sabiendo que no son de su divinidad, siempre está presente, siempre ha estado ahí, a la vista de todos, en cada cosa, en cada gesto, en cada paso, en cada aliento, en cada escena, en cada bostezo y en cada Ser. Jamás abraza lo que está realizado, hecho o acabado, siempre abraza y contempla la propia manifestación, lo que está sucediendo.

 

Jesús insistiría en decirles, en realidad ya lo está haciendo a través de estas palabras. (todo es UNO): Ya va siendo hora de que dejéis de implorar a un Dios inventado para salirse con lo vuestro, para mantener un poder falso que nadie ha tenido ni nadie jamás tendrá. Ya son momentos de dejar los pañales y dejar de implorar que se nos aleje de la ilusión del mal. Lo que la mente humana llama “el mal” son sensaciones, simples sensaciones que vienen y van, que deben existir para que el AMOR ABSOLUTO pueda triunfar y vencer al mal. ¿Qué sabéis de amor incondicional, si no pasáis del pobre concepto amor, que tiene muchísimo que desear?  ¿No sabéis que todo, todo, todo, es amado en este preciso instante? Seguramente Jesús les diría a esos falsos doctores de la Ley que si tienen dudas observen la naturaleza del Silencio, a ver si ven tanto celibato, tanta castración como respiran todavía hoy dentro de esas religiones organizadas, que observen con más amor de lo  normal a la naturaleza, a ver si ven tantos demonios, fantasmas o infiernos como los que ellos pueden seguir viendo en la cabeza. A ver si ven santos, patrones, deidades, ángeles volando o espíritus con alas, vírgenes inmaculadas como las que todavía hoy mantienen es las catedrales y hospitales, (al menos que averigüen lo que significa ser vírgenes inmaculados) tal vez descubrirían más allá de la imaginación. Si, si que observen más allá de lo intelectual,  a ver si ven extraterrestres o seres que llaman lucifer. Parece un cuento de niños lo que todavía hoy cuentan a esos fieles seguidores que los necesitan hipnotizados como ellos, para hacerles sentir maestros de vida. Más bien maestro de la necedad humana es lo que son, siguen  perpetuando el drama eterno, una humanidad  necia e infantil para seguir con el mismo circo de siempre, haciendo de la palabra pura e inocente de los aparente maestros de la verdad Jesús o de Buda, un cuento para no dormir.

 

Que sean sinceros en sus intimidades esos falsos doctores de la Ley, que se entretengan más tiempo del que posiblemente dedican a observar la naturaleza del Silencio, a ver si descubren en la naturaleza o en el Universo,  tanta chorrada como las que predican  esas plagas que necesitan aparatosas catedrales para llamarlas templos sagrados. Todo en la naturaleza es sagrado, vive sin sermones en la cabeza, todo fluye con un ritmo de extraordinaria belleza, porque ningún ser de la creación necesita mantener un ridículo sentimiento de propiedad, ni una linea imaginaria del bien y del mal, totalmente distinta a todas.  El templo sagrado es la propia intimidad, y lo encontramos cuando amamos ambas energías o polaridades, por igual, tal como lo demostró Jesús, tal vez conseguiríamos ver algo más allá de la películas para no dormir, si nos amásemos en nuestra totalidad. Que observen a ver si ven indecentes reyes magos consumistas, disfrazados como payasos, que observen y escuchen la naturaleza, a ver si ven tanto papanatas charlatán o predicador disfrazado como hace dos mil aparentes años, a ver si ven todo ese espectáculo necio e infantil, totalmente machista y caducado que, todavía hoy en día, siguen perpetuando para tener sometidas a las gentes inocentes que deben rechazar  las energías femeninas tan desconocidas que nos suceden a todos. Lo que más les encanta a esos lobos disfrazados de corderos con pavor a asumirse, payasos que se hacen llamar santidades, es someter al buscador, incitándole a soñar con una vida rosada, con un Dios castigador que está muy lejos de la verdad inalcanzable, del auténtico Dios. La Vida es absolutamente divina y natural, ¡siempre!, y se ve o no se quiere ver. Hay que ser nadie para verlo. ¿Tal vez quieran seguir sintiéndose santidades importantes, no les interese reconocer que son nadie como personajes? Todo está aquí mismo, siempre está sucediendo aquí mismo, la Vida. jamás la encontraremos allí, allá o en el más allá. No hay pasados ni futuros en la Presencia. Hay lo que ES, la maravilla eterna de lo que Es. Jamás  nos hallaremos en el paraíso inventado en los libros. El paraíso es lo que en verdad somos, es nuestra naturaleza original. Presencia, totalmente indefinibles.  Eso que Es, es Silencio, sabiduría infinita, y es lo que buscamos todos, pero si lo buscamos fuera de nosotros mismos no lo hallaremos, porque ESO que ES sólo contempla y abraza lo que está sucediendo, siempre está donde uno está, jamás contempla o abraza lo de allí, lo de allá o lo del más allá. No existe un más allá, sólo existe la Presencia, lo que Es.

 

Aparentemente hay siete mil quinientos millones de mundos distintos, aparentes individuos creyendo tener razón, por supuesto es la razón de los tontos, una memoria de recuerdos, porque todo personaje idealiza una vida mejor, a la que ya nos sucede felizmente, siguen soñando con ser más buenos y mejores de lo que ya son, sufriendo inútilmente si no lo consiguen. Toda persona prefiere soñar a vivir, antes que decepcionarse y reconocer que ese tal mundo es el propio auto engaño, antes que arrodillarse y reconocer profundamente : no sé nada de nada  de esta vasta inmensidad, sería lo ideal para  poder  abrirse a la Vida y poder vivir despiertos con la inteligencia innata del no saber. Seguramente Jesús les diría que todos, sin excepción, exactamente tal como somos, ¡siempre! somos hijos del mismo Poder que lo creó a Él hace dos mil aparentes años,  somos la misma energía Suprema, somos Eso que la humanidad llama Dios,  somos Presencia Consciente de sí misma. En el cuerpo no hay nadie, cada uno es la vida buscándose a sí misma, y si la rechazamos tal como es, si la impedimos, es imposible poder regresar a la Presencia. Cada uno es una expresión única, divina y sagrada del Ser Supremo, es AMOR Absoluto, y cada uno tiene la misma invitación personal e intransferible para asumir la unidad viviente, para ver que en nuestra diminuta pequeñez está la grandeza absoluta del Ser Divino. Somos la misma Luz y el mismo AMOR, ¡siempre! y, tal como nos está sucediendo ahora mismo la Vida, siempre ahora mismo, es una maravilla que no se puede explicar ni comprender, simplemente podemos abrirnos a la posibilidad que nos suceda la observación plena para liberarnos de la propia ilusión, de las pájaras mentales que nos han enseñado y hemos copiado e imitado.

 

Jesús, con total lucidez, les haría ver que hemos confundido la sensación de existencia con la falsa idea de ser algo o alguien, individuos o personajes  importantes que pueden mover la unidad; jamás de los jamases ha sido así, nadie ha podido ni podrá cambiar la Presencia, ese suceder constante y espontáneo de la Vida es de nadie y para nadie, es para el despertar de la  consciencia humana.

 

Es hora de dejar de manipular o controlar a la Vida,ya es momento de dejar de retar a Dios,  pues ya es momento de dejar de ver separación con todo, son momentos de no excluir lo que no nos gusta ver ni sentir en esa intimidad, cada uno es NADA y es TODO, porque ya son tiempos de ver, con total lucidez, que lo que deben hacer los impostores de la Ley es rendirse absolutamente al Ser Supremo, tal vez así podrían liberarse de la propia ignorancia y ceguera, y ayudarían a sus adeptos que como ellos excluyen la verdad. No hay múltiples vidas, sólo hay la Vida y en esta vida aparecen y desaparecen todas las formas de vida que hay, todo lo que es y todo lo que no es, ¡ES TAN EVIDENTE QUE SÓLO HAY UNA VIDA!. Uno debe reconocerse a través del mundo aparente en la consciencia , jamás ha sido al revés, uno debe evidenciar que los demás son un reflejo exacto de uno mismo.  No hay múltiples inteligencias, sólo hay la que hay, la que ahora mismo está sucediendo, que más allá de estas palabras y de todas las palabras de este mundo, es una maravilla que no se puede explicar.  Ninguna persona humana está despierta, liberada o capacitada para enseñar nada a nadie, tampoco yo como persona puedo enseñar nada,  la creencia de ser persona, maestros o alumnos, es falsa, es inventada, es un juego inteligente de Luz y Amor. SÓLO HAY EXISTENCIA. SILENCIO ETERNO. Nadie que tenga o viva una Vida. Cada uno es el Uno, la realidad máxima. Si no vemos que la memoria, el recuerdo del propio relato, es la inteligencia de los tontos, no haremos más que reproducir los mismos parásitos, un mundo necio y cobarde que en lugar de arrodillarse para implorar lucidez, se arrodilla para implorar más gilipollez, más estupideces sin trascender. Toda ilusión del mal es profunda ignorancia. La LUZ de la verdad inexpresable está siempre presente. Encuentra la verdad inexpresable viviente en ti, sé verdad con la verdad, y serás libre para siempre.

 

Cuando se ha visto, con total lucidez que todo es la Vida, sólo se puede pedir: ¡Dios absoluto, el de todos, no el de los libros, libérame de esas indecentes o perversas religiones, de esas plagas organizadas que predican en los púlpitos sin ejemplo, que vomitan a sus gentes las propia miserias humanas sin trascender, las propias tinieblas sin ser amadas por el corazón del Ser, libérame de la dualidad humana no trascendida, de los falsos egos autodenominados doctores de la santidad humana o maestros espirituales! Ya lo dijo Jesús, -Ay de ustedes maestros de la Ley, escribas y fariseos ¡hipócritas! porque sois semblantes a sepulcros blanqueados que por fuera lucen hermosos y por dentro están llenos de inmundicia. Cuando uno reconoce profundamente su inmundicia, cuando uno acepta profundamente su propia ceguera e ignorancia, cuando uno ha visto que no sabe nada de esta vasta totalidad, se rinde al Ser Supremo siempre presente, entonces  la Vida nos da otra oportunidad, nos ayuda a trascender el sufrimiento colectivo humano. La Vida es de todos pero es de nadie. El mundo ES, pero no Es. La que habla a través del organismo corporal es la Vida, con total libertad, si se rechaza no hacemos otra cosa que heredar, de generación en generación, la misma rueda enfermiza y dramática de siempre.

 

Seguramente, Jesús añadiría: ¿por qué os escondéis bajo las túnicas,  bajo mi palabra sin haber reconocido lo que todavía os contáis cuando habláis a los demás? ¿Por qué tenéis pavor de llegar a la raíz del Ser¿ ¿necesitáis aparatosas catedrales para impresionar, para esconderos del falso ego que os tiene sometidos a más no poder? ¿Por qué os adjudicáis un falso poder y una falsa libertad con el nombre de Dios? ¿Por que seguís imaginando que la mente está iluminada? ¿De qué os sirven los nombres auto impuestos, velas, inciensos, misales, santos, ángeles, arcángeles e imágenes? ¿para el circo de la gilipollez? Cuando os arrodilléis implorad lucidez. ¿Acaso, seguís sin ver que la Vida os mantiene presos de la propia ilusión o ceguera sin trascender? ¿Tenéis miedo de experimentar la Vida de un modo íntimo y pleno, tal como hizo Jesús? ¿Tenéis miedo de asumir la unidad? ¿tenéis miedo de vivir sin relatos absurdos en la cabeza? ¿Acaso Jesús necesitó tanta parafernalia para poder trascender su dualidad humana, para resucitar en vida de los muertos vivientes? Más vale que el personaje por el cual os habéis tomado muera de un vez por todas que vivir muertos de miedo tal como estáis haciendo.  Jesús, aparentemente, fue un maestro de Vida, amó con total humildad, regaló auténtico amor incondicional, no se separó ni un solo instante de su amante el Ser Puro o Supremo, jamás se alejó de ESO siempre Presente, -ya lo dijo: soy hijo del Amado Padre, como todos vosotros sois. Y tal vez ahora añadiría: y de mi amada madre, la naturaleza. ¿por qué no examináis la palabra de Jesús, se ajusta con lo que predicáis en los púlpitos, es lo que hacéis en vuestra intimidad sagrada, sois humildes de corazón? ¿Devolvéis la vista al ciego que llevamos dentro o realmente ya os gusta que la humanidad permanezca ciega ante tanta maravilla?  ¿Será que tenéis pánico que se os vea el plumero? ¿Todavía no veis que os lo ve todo el mundo menos vosotros mismos? como a todo el mundo le sucede mientras persiga glorias o milagros personales. Nos sentamos en el patio de butacas para juzgar, sin ir a la raíz del Ser, sin vernos realmente. ¿Acaso seguís sin ver que la gloria o el milagro constante esta siempre presente? estamos todos asentados en él. ¿Tenéis miedo a que veamos vuestra inmundicia humana?  ¿Por qué os cuesta ir descalzos por la vida, sin enseñanzas caducas, machistas,  rigurosas y patriarcales, sin nada, sin tesoros o misales, sin rosarios, sin estampas, sin disfraces, sin caretos de santos personajes iluminados...? ¿Tanto os cuenta reconocer que sois tan inocentes como cualquiera, que nadie es mejor o peor que cualquier otra forma de vida que hay? ¿será que tenéis pánico al fuego eterno de la verdad inalcanzable que quema toda inmundicia y mentira humana? ¿Tanto pánico o pavor tenéis a las energías femeninas que os sucede en la intimidad? ¿Por qué tanta castración, el celibato y el rechazo? ¿Por qué y para qué evitáis descubrir que la FELICIDAD SIN CAUSA siempre ha estado ahí, siempre está presente, jamás se ha movido de ahí? ¿Tenéis pavor a reconocer que sois el UNO, que nadie más puede sentir lo que vosotros experimentáis ? La humanidad, por suerte, ya no necesita vuestro sermón necio, infantil y caduco sobre el bien y el mal. Del mundo ya se ocupa el Ser Supremo. Por suerte, la humanidad, mejor o peor, pero está despertando a la Vida plena, gracias a vuestras estupideces o pájaras mentales, al haber visto que predicáis sin ejemplo, cada vez son menos los que necesitan vuestros sermones inútiles, caducados e indecentes. El mal es una ilusión, no tendría poder sin vuestras pájaras mentales, sin la predica metida en la cabeza. 

 

Mientras haya niños o inocentes desprotegidos, llorando, muertos de miedo, violados, enfermos, maltratados, vendidos, ignorados y engañados, mientras haya catedrales para mantener limpias y relucientes, repletas de mentira, repletas de oro y tesoros acumulados, mientras  haya tufo de vuestras fantasías o miedos infantiles, mientras haya ese contraste tan absurdo en ese mundo ciego en el que vivimos,  que vosotros aparentemente gobernáis e ilumináis, que imagináis gobernar puesto que es fruto de vuestra creación,  no podéis decir que habéis progresado en el camino de la Luz y mucho menos en el camino del Amor absoluto, ¡hipócritas¿Qué derecho imagináis tener distinto a todas las demás criaturas del universo? ¿De qué os sirve autodenominarse santidades de la humanidad? ¿Qué es eso de beatificar, inventar santos y patrones? ¿Con qué autoria, con qué poder y para quienes si no es por miedo? ¿Acaso la Vida es más santa con toda esa inventiva imaginaria y mental?  Hay que ser bobo para no ver que nadie es más o es menos que cualquier otra cosa dentro de esta vasta inmensidad. Todo es lo mismo, exactamente lo mismo, a ver si os decidís a abrir los ojos del corazón, de una vez. 

 

Ni Jesús pudo salvar a ese tal mundo caótico, profundamente necio que ha hecho de la verdad un circo, ¿cómo van a poder esos personajes soñados, peligrosos religiosos sin vergüenzas que siguen echando balones fuera, sin trascender la dualidad humana? Porque si la hubiesen trascendido predicarían con ejemplo, irían descalzos por la vida , sin pizca de miedo,  se sentiría por doquier el absoluto amor del corazón del Ser Supremo, en ellos, no estarían tan ocupados inventando santos, o con el celibato  castrando la natural, sintiéndose redentores y salvadores del mundo, inventando santidades imaginarias, hablando de satanás, juzgando, rechazando, controlando y excluyendo la inocencia,  no les gustaría gobernar a un mundo profundamente enfermo que ellos mismos han reinventado, una y otra vez, no se sentirían cómodos con la necedad que ellos mismos predican a los inocentes, puesto que todo relato es fruto de la propia imaginación.  La Paz eterna le sigue como una sombra a aquel que ha dejado a ese tal mundo en paz, en manos del Poder Superior que lo creó, a aquel que deja de buscar,  preguntar,  rezar o  implorar algo mejor que lo que ya es, a aquel que ha reconocido que el mundo de allá afuera no está separado del mundo interior, porque toda experiencia de vida,  es la iluminación.  TODO ES LA VIDA, absolutamente TODO. La Vida no excluye a nadie ni a nada, las religiones no paran de excluir ni paran de rezar para que se les aleje de la ilusión del mal, y lo único que hacen con tanto infantilismo y machismo es perpetuar la rueda enfermiza y eterna de la hipocresía humana, de los parásitos humanos, de la estupidez no trascendida. Hay que ser bobo para no comprender que la Vida se mueve con un ritmo de extraordinaria armonía, y no hay que ser muy inteligente para saber que en la naturaleza la Vida habla en silencio a todo aquel que esté dispuesto a escucharla, más allá de lo intelectual. Debemos conocer lo que es el mal en el sí mismo para poder trascenderlo. Nada ni nadie tiene poderes mágicos, si uno no se lo da, sólo la Vida puede liberarnos de tanta y tanta hipocresía y falsedad.  La Vida no es cosa de poder ni es cosa de propiedad, ni de castidad, es cosa de lucidez, de amor y unidad. No hay ni que hacer esfuerzos para ver y comprender que es de nadie y para nadie. Nadie debería arrodillarse ante estos indecentes papanatas de la mentira humana que la Vida mantiene como payasos para impresionar, el arrodillarse debe hacerse en soledad, consciente-mente, asumiendo la unidad en la intimidad, rendirse al Ser siempre presente para pedir claridad, la visión de ESO que ES. La visión es nuestro derecho innato para ser felices.

 

Ni el Sol tiene sentimiento de propiedad. SI dentro de un segundo se acaba todo, no se sentirá culpable de su desaparición, ni se siente el mejor porque nos regala la energía más brillante, no se siente poderoso, ni mejor o peor que nada. Incluso la Luna, que podría sentirse dueña de las noches, tiene más humildad que esas plagas enfermas, esas religiosas organizadas que se rodean de santos y velas para no despertar, que insuflan sus mentiras a sus inocentes fieles y seguidores, para que no puedan recuperar el paraíso que no se ha movido de ahí. El Sol es visible a todas las criaturas, en cambio el infierno que las religiones han inventado y que todo el mundo debe imaginar a su manera es el relato de toda mente ilusoria, es precisamente la invitación perfecta para despertar a la Vida, para decepcionarse de ese tal mundo, hasta descubrir que la película mental que llamamos "mi vida separada de tu vida" es un sueño. Todo lo aparente y todo recuerdo o anhelo es un sueño, la Presencia es real, no sueña ni anhela, ES, sin más. TODO ESTÁ BIEN en el siempre aquí. El Sol no nos hace sentir imbéciles como si pretenden hacerlo todavía hoy esos curas perversos e indecentes que hacen tanto teatro de la palabra de Jesús, con tal de no trascender la propia inmundicia.   Nada en el Universo invalida nada, ni a nadie. 

  

La Vida no excluye nada, el amor absoluto de la Vida abraza a todas sus criaturas, los falsos  egos religiosos Sí, no hacen otra cosa que ver el mal en todas partes, y lo único que hacen con su infantilismo es perpetuar la rueda eterna de sufrimiento y perversidad. La manifestación de la bondad de las religiones está repleta de maldad. Ni el aroma de la verdad que quedó escrita en las enseñanzas de Jesús han respetado, lo han adulterado todo como mejor les ha convenido, con tal de seguir personalizando la existencia,  con tal de autodenominarse santos de la humanidad, para seguir haciendo el gilipollas antes de reconocer que, como todo el mundo, no saben nada de nada de esta vasta inmensidad. La Vida no es un circo, es una maravillosa obra de arte en movimiento. 

 

Aparentemente Jesús, hizo milagros como los puede hacer cualquiera cuando ayuda y ama de corazón a los demás, cuando nos mojamos hasta las trancas para ayudar en el sufrimiento que conlleva llevar la cruz de la ignorancia humana generada por tanto cinco infantil y necio. 

 Pero llegó un día que Jesús le dijo a su madre: -no me pidas que haga más milagros madre- fue en una boda, cuando ambas energías, la masculina y la femenina se fundieron en UNA, cuando se dio cuenta que la mejor ayuda que se le puede ofrecer al hombre, para que se haga maduro y consciente de la Unidad viviente, es no ayudarle, no hacerle imaginar que es un personaje con poder de elección, o media naranja. Cada uno debe procurar el matrimonio de ambas energías, la femenina y la masculina en el sí mismo, que se produzca en soledad.  Cuando uno deja de buscar fuera del sí mismo, se le brinda una oportunidad de oro para que pueda recuperar su integridad, la unidad, para que pueda trascender la dualidad y hacerse consciente de su verdadero Ser, de su totalidad. Es en la propia intimidad, en la propia rendición, en el propio templo sagrado que a uno se le revela la verdad, constantemente. A Jesús, lo crucificó la ignorancia humana, la misma que nos crucifica a todos cuando nos dejamos manipular y persuadir por esos aparentes falsos doctores de la Ley, por el falso EGO de la mentira que somete al corazón,o por el personaje por el cual nos tomamos que se siente esclavo de aparentes religiosos, fábulas, maestros o políticos impostores, que todos mantenemos en la cabeza.

 

Hay que trascender el propio cuento necio e infantil, y dejar de identificarse con el cuerpo que hace un espectáculo indecente para la simple imagen, para mantener un falso sentimiento de propiedad que jamás ha tenido. Los cuerpos son herramientas de la Vida, no hay que dejar que prefieran sentirse atados a un mundo de falsedad. Lo mismo ocurre cuando inocentemente, por amor,  le cedemos el poder a esa aparente sociedad vanidosa, corrupta y caótica que nosotros mismos hemos creado. Le aplaudió ese aparente mundo dual mientras hacía milagros, por supuesto, cuanto más hipnotizado te mantienes más le interesas a ese tal mundo necio que hace negocios por la imagen, el mismo mundo que crucificó a Jesús cuando reveló la verdad, con la verdad. Es lo que sigue ocurriendo hoy en día. Si sigues el circo indecente de esos aparentes y  falsos gobernantes o falsos iluminados, se te aplaude, si revelas la verdad con la verdad, aparentemente se te crucifica, puesto que la verdad no interesa a los corruptos de la Ley, ni a los que negocian con la vida, ni a falsos maestros iluminados, se les acabaría el chiringuito que mantienen abierto para ayudar a  parásitos sordos y ciegos que como ellos se mantienen ante esta vasta y maravillosa inmensidad. Al morir en la cruz, el personaje  de Jesús, exclamó: -Padre amado, perdónales porque no saben ni lo que hacen. Lo mismo que diría hoy. Esos maestros no saben nada, solo imitan, ignoran incluso cuando rezan lo que buscan, porque si lo supiesen dejarían de buscar y de rezar. Dejarían de implorar algo más maravilloso que lo que ya Es, el auténtico paraíso.

 

El tiempo es una ilusión, a quien le suceda la apariencia de Jesús todavía hoy, en su intimidad, es la Vida revelándose, evidenciando que Jesús es una apariencia más, como cualquier otra, igual que cualquier ser de la creación cuando aparece y desaparece dentro de ese espacio vasto de la Consciencia que cada uno es, puesto que únicamente hay Unidad. Presencia Consciente de sí misma. Y la UNIDA no debe cambiar ni mejorar, no debe embellecerse, es perfecta en todo momento. Nos grita más fuerte que cualquier otra cosa del mundo: ESTOY Aquí, SIEMPRE AQUÍ, deja de buscar y de rezar, jamás me encontrarás en el más allá. 

 

El aparente personaje Jesús, se retiró en el desierto, como debería hacer cualquiera cuando el mundo nos decepciona, cuando nos rendimos a la Vida para que nos trascienda el estúpido e ilusorio relato infantil sobre el bien y el mal, pues únicamente la Vida o el Ser Supremo puede liberarnos de las estupideces mentales aprendidas, de las propias fantasías o pájaras mentales. Cuando la Vida toma el control de una mente dual e ignorante, es cuando hay la posibilidad de que el ego le ceda su trono al Ser. Sólo cuando nos quedamos vacíos de ideas preconcebidas, de juicios y prejuicios innecesarios, sólo cuando nos quedamos sin nada, es cuando recuperamos la maravilla eterna de lo que es. Hay que ser nada si queremos recuperar el todo, si queremos recuperar la lucidez y la felicidad sin causa, porque  es a lo máximo que podemos aspirar como seres humanos, es nuestro derecho innato recuperar el paraíso aparentemente perdido, sólo aparentemente, porque jamás, jamás, se ha movido de la Presencia, del lugar en el que siempre estamos, del que nos sucede la Vida.  

 

  Resucitar en vida no es exclusividad de nadie, es simple, es haberse fundido con la Vida, para ver y escuchar la Vida tal como Es, no como la imaginamos, es ir más allá de la mente humana, ver que jamás nos moveremos de la Presencia, siempre es hoy, siempre es ahora, siempre estamos asentados en el milagro constante de la Vida. Nada ni nadie podrá mover este instante vivo y  eterno, siempre realizado. ¡Despertar a la Vida! es vivir sin miedo, sin temores, sin pizca de miedo, puesto que VIDA es lo que somos, no personajes soñados, sabiendo que siempre estamos a salvo en la Presencia del Ser, porque ¡ahora! ¡siempre ahora! ¿Dónde está el mundo? ¿Dónde está el sufrimiento humano en la Presencia? Sólo hay vida felizmente despierta, sucediendo, moviéndose, en oposición a tengo una vida por la que debo luchar, competir o sufrir. Hay que ir más allá del cuerpo y la imagen, porque nuestro verdadero hogar es la Presencia, que ya es consciente de sí misma en todo momento.

 

No podemos comprender al mundo, pero Sí se puede amar tal como aparece y desaparece en la intimidad. La Vida nos grita más fuerte que cualquier otra cosa del Universo: acepta tu propia invitación siempre presente, ríndete a MI, ESTOY AQUÍ!   Eres el Ser Puro, no eres un pecador, ni tampoco eres un relato absurdo, sálvate  a ti mismo y el mundo se salvará contigo. Ama tu intimidad sagrada y el mundo sentirá el amor. Jesús dijo: -todos los templos serán derribados. Todos los falsos egos que permanecen rezando dentro de esas aparatosas catedrales serán derribados  por la simple LUZ de la VERDAD, siempre viva y presente.

 

Somos dioses recorriendo la propia manifestación, creyendo ser personas, por eso buscamos lo que en algún momento olvidamos, pero no nos encontraremos ¡nunca! si no dejamos de buscar o de rezar. Buscamos fuera de la propia intimidad, fuera del sí mismo, lo que ya somos. A menos que la Vida se apiade y tome el control de la mente, no hay manera de que pueda cambiar el drama eterno de la humanidad. Hay que estar ciego y sordo para no ver que la Vida jamás incurre en error.

 

Una de las mejores Frases que la Vida ha dicho en boca de Jesús:

 

-quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. (Como personajes que creemos ser, siempre vemos la paja en el ojo ajeno,nos sentamos en el patio de butacas prejuzgando y juzgando lo que no comprendemos, porque no vemos la viga que llevamos puesta, la propia ignorancia y ceguera, no vemos que todo el mundo puede vernos menos nosotros mismos si no nos arrodillamos pata implorar lucidez; es así como nos comportamos siendo ignorantes de la Vida sin reconocerlo, apuntamos con un dedo al prójimo sin ver los tres dedos que siguen apuntando hacia el corazón del Ser.

 

Consciente o inconscientemente, a un nivel muy profundo, todo está aceptado. Nada puede definirnos porque más allá de la creencia de ser personas y de todo relato personal, somos esa eternidad. En realidad, no nos sucede nunca nada, jamás nos apartamos de la Presencia eterna. Todo es un sueño de amor, creamos un personaje ilusorio que la misma Vida sueña, para el despertar de la Consciencia humana.

 

Yo, al igual que tú, no soy lo que sucede, soy ESO a quien todo le sucede. 

La Presencia es acción, movimiento, cambio y, no es cosa de oración. Nadie, absolutamente nadie, puede saber si dentro de cinco minutos todo se acaba. Somos una existencia que ha olvidado que únicamente hay existencia. Sólo con serenidad, desde la quietud, viviendo de un modo íntimo y pleno, sin necesidad de conseguir logros personales, podemos recuperar la inocencia perdida, la lucidez y el paraíso eterno, regresamos al hogar, por supuesto, si hay aceptación profunda de toda la experiencia, de todo cuanto nos sucede en esa intimidad. 

 

En lugar de preguntar ¿qué quiero de la Vida? pregunta ¿Vida, qué quieres de mi? Tal vez descubras que lo que quiere la Vida de ti, ya te está sucediendo, porque más allá de la falsa idea de ser una persona, tú eres ESO que Es, Vida eterna.  Lo que eres ahora mismo, siempre ahora mismo, es totalmente adecuado y divino, no debe cambiar, el relato te sirve para trascender lo ilusorio. Lo que te sucede ahora mismo, es tu propia invitación para ver la propia manifestación. Toda esa inmensidad es para ti. ¿Qué sentido tendría la Vida, sin tu Luz y sin tu Amor? En realidad lo más hermoso de la Vida, es ver que no tiene necesidades personales, no necesita ningún sentido, meta o propósito, porque siempre está ahí contemplando y abrazando la propia manifestación, jamás allí, allá o en el más allá.

 

Si ves que no encajas en este mundo, que te decepciona, date permiso para ser lo que ya eres, tal vez descubras que jamás ha habido error en ti, ni en mi, ni en nada. La experiencia personal es intransferible, nadie puede mejorar o empeorar la experiencia de nadie. La Vida ya ES.  En nuestra más absoluta y diminuta pequeñez podemos descubrir la grandeza del Ser,  la perfección de la Vida, lo que en verdad somos. En la Presencia se pasa del miedo al amor, del rigor a la gracia, del juez impostor al abrazo absoluto del Ser siempre Presente.  Cuando uno se da cuenta que es la persona más ignorante del mundo, se abre un mundo nuevo, un mundo en el que sólo tiene cabida el amor incondicional, porque la personalidad se ha desvanecido, todo ha sido un sueño, un sueño que nos sirve para amar nuestra perfecta imperfección. Reconocer la propia ignorancia y ceguera a tiempo hace que uno pueda resucitar, pues amar todos nuestros supuestos fallos y errores nos va llevando al Ser Supremo, a lo que en verdad somos, la Unidad, una maravilla eterna. 

 

En la ignorancia creo ser algo o alguien.

En la comprensión veo que soy nada.

En el amor absoluto abrazo y acojo todas las cosas.

En la Presencia, fluyo plácidamente, soy el Ser Puro, yo soy el auténtico Yo Soy.

 

Vida eterna, como siempre, haz de mi y a través de mí lo que quieras, expresa lo que más anheles expresar, revela lo que te convenga revelar.

 

anna

 

 

 Frases que aparentemente, sólo aparentemente, ha dejado escritas la Vida a través de la apariencia de Jesús que nos sucede en la Consciencia:

 

Deje que el que está entre ustedes que esté sin pecado sea el primero en arrojar una piedra. (¿Realmente puedo juzgar a los demás como seres mejores o peores que yo, si somos lo mismo?)

 

¿De qué le aprovechará al hombre si gana el mundo entero y sufre la pérdida de su alma? (¿De qué nos sirve identificarnos con el falso personaje, con lo  que cada uno imagina a su manera, con falsos egos y personalidades efímeras y enfermizas, si perdemos de vista lo que en verdad somos, la maravilla eterna de la Vida?)

 

 

Yo soy el camino, la verdad y la Vida. Nadie viene al Padre sino es a través de mí. (Como todo Ser humano, YO Soy la iluminación. Más allá de la mente, en mi sucede todo lo que es y todo lo que no es, todo lo que veo, todo lo que escucho, todo lo que aparece y desaparece en esa intimidad. Todo es exclusividad de mi amante, el Ser Puro,  todo sucede a través de mí, una auténtica obra de arte) 

 

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. (Quienes sean fieles a su corazón noble, tienen más probabilidades de encontrar la Presencia)

 

¿Por qué te fijas en la paja que está en el ojo de tu hermano y no adviertes la viga que está en el tuyo? (yo soy lo mismo que tú eres, ni mejor, ni peor, si esto es visto con total lucidez, sabrás que siempre que apuntas con un dedo a los demás, tres dedos te están apuntando o delatando a ti)

 

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. (Cuando el despertar le sucede a uno, se permite que la Vida sea implacable con los injustos, con los necios, arrogantes, falsos iluminados e ignorantes engreídos, y justa con los nobles y limpios de corazón. Es la Vida la justicia, ningún ser humano es justo y verdadero si no se ha rendido al Ser.)  

 

Más numerosos que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo.  Al expresar la verdad con la Verdad,  no suele ser popular,  genera odio sin motivo, pero ese odio es el que debe evidenciar cada uno en el sí mismo, hasta ver que todos somos lo mismo)

 

Porque me has visto, Tomas, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron. (Cuando el despertar sucede, le sucede a nadie, sucede la resurrección de entre los muertos vivientes. La ignorancia humana es como santo Tomas, no puede creer si no lo ve. La ignorancia no verá jamás la maravilla eterna de lo que es, porque no cambia nada, simplemente cambia la percepción de las cosas. De ahí que siempre digo lo mismo, TEN FE CIEGA EN TI, en nadie más, porque nadie puede ver ni sentir tu intimidad sagrada)

 

No dirán “mirad, aquí está” ni “allí está”, porque el reino de Dios está dentro de vosotros. (Sin comentarios, siempre ha siso así, jamás hemos dejado de ser la Presencia eterna, lo absoluto. El reino de Dios no está en el mas allá, siempre está presente)

 

Mi reino no es de este mundo. Si lo fuera, mis propios guardias pelearían para impedir que los judíos me arrestaran. (así es, yo no soy el cuerpo ni el ego que se siente atado al mundo, no soy un puñado de pensamientos o propiedades, Yo Soy el Yo SOY, Nada y Todo. El auténtico reino es el mundo real, LoQueEs,  no es un mundo imaginado, es el Silencio eterno, el amor absoluto)

 

De cierto os digo que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él. (Es esencial recuperar la inocencia del no saber, ser como niños ante tanta magnificencia, eternos enamorados de la vida, vivir la experiencia como una aventura, como ya vivimos en la niñez, sin miedo y sin temor)

 

 Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. (El tiempo es una ilusión, la eternidad o la inmortalidad es la Presencia Despierta, lo que en verdad somos. No cedas el poder a nadie porque nadie lo tiene, tuyo es el poder, tuya es la gloria, tuyo es el reino, si te fundes con la Vida)

 

Yo soy la resurrección. El que cree en mí, aunque muera, vivirá. (El que crea en la Vida que ya le sucede, en la maravilla eterna de lo que es, aunque muera el personaje, vivirá) La muerte tan sólo es aparente, le sucede al personaje, al falso yo. Lo que en verdad somos, ni ha nacido ni morirá.)

 

Por sus frutos los conoceréis. (Quien expresa la verdad con la verdad, entrega lo que recoge, lucidez y amor; quien no pasa del boca en boca o del inconsciente colectivo de la sociedad, entrega más de lo mismo, pura ignorancia) Más vale no decir nada si no nace del silencio, más vale callar ante la necedad humana, no seas esclavo de la propia ignorancia. 

 

"Vosotros sois de vuestro padre terrenal, el diablo (la ignorancia) y queréis cumplir los deseos de vuestro padre.  Este hombre era homicida desde el principio, y no se mantuvo en la verdad, porque no hay verdad en él; cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira (ignorancia)."  (La Vida no entiende de padres, madres, hijos, ni necesita conceptos que defiendan los relatos familiares, la Vida es lo que Es, más allá de lo familiar y de lo personal, más allá del sueño hipnótico que nos relatamos en la cabeza. El Amado Padre, la Vida siempre presente, es la Verdad, siempre es lo que ya es)

 

"Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada; es mi Padre quien me glorifica, de quien vosotros decís: "Él es nuestro Dios"  (Si yo creo tener méritos propios, si me adjudico la autoría de la Vida, no veo que como personaje no soy nadie, ni se nada, no puedo recuperar el paraíso, ni puedpuedo sentirme abrazada por la Presencia eterna. La Vida es la que me glorifica, la que me da todo lo que tengo, todo lo que soy. Lo que la humanidad llama Dios, es ¡esto! la maravilla eterna de lo que es, la Presencia, siempre ahí, siempre ahí. 

 

Jesús dijo a la gente y a sus discípulos: «Los maestros de la ley y los fariseos enseñan con la autoridad. Por lo tanto, obedézcanlos ustedes y si hace falta hagan lo que les digan; pero no sigan su ejemplo, porque ellos dicen una cosa y hacen otra. Atan cargas tan pesadas que es imposible soportarlas, y las echan sobre los hombros de los demás, mientras que ellos mismos no quieren tocarlas ni siquiera con un dedo. Todo lo hacen para que la gente los vea. Les gusta llevar en la frente y en los brazos porciones de las Escrituras escritas en anchas tiras, y ponerse ropas con grandes borlas. Quieren tener los mejores lugares en las comidas y tener los asientos de honor en las sinagogas, porque desean que la gente los salude con todo respeto en la calle, que los llame maestros.

¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que cierran la puerta del reino de los cielos para que otros no entren. Y ni ustedes mismos pueden entrar, ni dejan entrar a los que quieren hacerlo.

¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que recorréis tierra y mar para ganar un adepto, y cuando lo habéis logrado, hacéis de él una persona dos veces más merecedora del infierno ( de la ignorancia) que de ustedes mismos (la Vida). (también, sin comentarios, queda muy claro, lo que han hecho las religiones organizadas, los falsos maestros iluminados, el New Age, y todo aquel que insufla sus miedos a la aparente humanidad, un circo caótico, necio, infantil e indecente que ya no se puede soportar) La Vida debe ser implacable ante tanta necedad. 

 

Jesús dijo a los doctores de la Ley, y a los falsos iluminados que cargan a las espaldas de los demás la propia ignorancia, dualidad y ceguera: Así que sobre ustedes caerá el castigo por toda la sangre inocente que ha sido derramada desde Abel hasta hoy …… a quien ustedes mataron entre el santuario y el altar. Les aseguro que el castigo por todo esto caerá sobre la gente de hoy. (El tiempo es una ilusión, la palabra de Jesús nadie la puede conocer con exactitud, porque sólo se conoce lo que sucede en la propia intimidad. No existen los ayeres y los mañanas, cualquier historia es un sueño para el despertar de la consciencia humana. Existe lo que Es, Vida buscándose a sí misma, vida experimentándose constantemente.  El castigo es no ver que somos la Vida, que ya somos lo que realmente andamos buscando, la Presencia Divina, la eterna maravilla de LoQueEs.

 

Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. (La verdad siempre está presente, siempre es lo que Es, siempre está ahí, es lo obvio, lo natural, para nada es  lo que uno imagina, y mucho menos un triste o infantil relata en la cabeza. La verdad es silenciosamente bella, plácidamente feliz, es la nada. La mentira es el infierno, es el sufrimiento que conlleva hacer caso al ilusorio yo, a un mundo necio, dual y caótico. 

 

Todo es aparente,  todo es un sueño, menos lo que Es. Sólo existe esa Nada de la cual fluye el amor incondicional.

 

 

 

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte, la Luz y el Amor de la Vida, están siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.