La mejor oración.

He dado “mi vida” para que veas que no es necesario sufrir ni hacer sufrir, para que veas que no es necesario rezar, meditar o sacrificarse inútilmente para implorar algo mejor que la Vida que ya sucede felizmente a través de ti. Todo está más allá de cualquier mente dual no trascendida ni liberada que personaliza la existencia al estar a años luz de Esa grandiosa Luz viviente en ti.

 

Ya Eres una maravilla que no se puede explicar ni definir, sólo hay que implorar a la Vida que se vive a través de ti, la liberación de esa mente. Ya es hora de que lo veas, porque no te mereces otra cosa que recuperar la felicidad eterna, que no tiene nada que ver con el concepto infantil de felicidad efímera que idealiza la mente. Tu derecho innato es el de siempre y el de todos, recuperar el don de la lucidez, el modo natural de ver la Vida, para poder vivir en paz y feliz, para poder gozar de una existencia plena en la Presencia del Ser.  Y no tienes ni analizar o psicoanalizar a la mente para poder comprender al mundo porque nadie lo puede comprender, ni tienes que evolucionar para seguir manteniéndose en el sueño hipnótico de la ignorancia humana, la Vida ya está evolucionada, precisamente la última comprensión es comprender que no hay nada que comprender. La Vida es la única inteligencia y constante que hay; simplemente debes abrirte a la aventura fascinante del no saber, al Ser Puro, a fluir siendo la Vida tal como Es a través de ti, tal como ya se vive a través de ti. Ser lo que ya Es es la maravilla eterna de la existencia, no debes ser lo que imaginas ser, lo que crees que debería suceder, ni debes entretenerte en lo que sucedió, porque la aventura está en descubrir a través de la pequeñez del personaje soñado por y para ti, hasta recuperar la Luz, la grandiosidad del Ser Puro. Recuerda que ningún pasado tiene remedio y ningún futuro debe preocuparte porque nadie sabe si dentro de un segundo todo puede cambiar.  Deja que la vida te sorprenda, vive un día cada día a la vera de la Vida, deja que se revele a sí misma en ti, sin ayudas externas, sin la ayuda de nadie, la Vida no es imbécil ni necesita ayudas como ese tal mundo te ha hecho creer y tu te has creído, ¡es perfecta!. Si quieres rezar, reza, pero debes saber que siempre te estás rezando a ti, Eres la Vida, no tienes una vida, la mente ilusoria no puede ver ni comprender que ERES LA VIDA. No obstante si te surge el rezar, para mi, la mejor oración del mundo ha sido:

 

-Vida, hazme nada, hasta que pueda fundirme en ti.

Vida, haz de mí lo que quieras, hasta donde quieras, como tú quieras y con quien quieras, hasta que pueda fluir plácidamente, sin sufrir. 

 

Hasta donde yo sé, no vas a encontrar otra oración tan eficaz, ni tan radical, ni tan efectiva, puesto que tú, más allá de la falsa creencia de ser un personaje con una aparente historia muy importante y totalmente distinta a todas las demás, Eres la Vida, que lo único que pretende es demostrarte que ya eres feliz, si te liberas de tu ilusoria mente, por supuesto, sin el relato que mantienes sin trascender. ¿Cómo trascenderlo? Así de fácil, dejarse vivir, dejar que la Vida sea tal como Es, no hay ni que comprender lo que no se puede comprender, porque suceda lo que suceda, simplemente es Vida siendo Vida. 

 

Cuando hay un dolor en el cuerpo, sea físico, emocional o mental, hay un dolor en el cuerpo, tiene tanto derecho a estar ahí, a ser como es, como lo tiene una alegría o cualquier otra sensación. Es más, debe salir a la Luz de la Presencia para que pueda ser visto tal como es, no tal como imaginas que debería ser, no tal como lo conceptualiza y lo personaliza la mente. Del mismo modo que aparece de la nada, desaparece para regresar a la nada. Sólo en la Presencia sucede la auténtica sanación. Todo se mueve y cambia con un ritmo extraordinario que lo impulsa la Vida. La Vida es la única constante que hay, observa que está siempre ahí, siempre ahí. En la Presencia, puede haber dolor en el cuerpo, claro que sí, pero ya eres consciente de que no es propiedad de nadie el dolor, con lo cual, si has alcanzado suficiente lucidez como para ver que el personaje es ilusorio, ves que no hay nadie que sufra, ha desaparecido el ego que tiene miedo a vivir y a morir, por el cual nos tomamos.  El cuerpo es una simple herramienta que se mueve y cambia igual como todo lo que se mueve y cambia dentro de este vasto espacio de la Consciencia de Unidad que tu Eres, que está siempre aquí, siempre ahí.  Incluso, con la muerte del cuerpo, tu LUZ seguirá ahí, siempre ahí. ¿Te das cuenta de la inutilidad del sufrimiento humano? Abandónate en Eso que Es, deja que la Vida que tu Eres te acoja, para que lo que no es, sea visto sin temor, sin tener que sufrir inútilmente y sin tener que hacer sufrir, eres la Luz de la Presencia que lo ilumina todo, eres el Amor  absoluto de la Vida que lo acoge todo.  Sólo se nos da otra oportunidad cuando reconocemos ser nada, cuando vemos que el cuerpo sólo es una herramienta de uso y disfrute de lo que en realidad somos. La Vida, en todo momento, ya es consciente de sí misma, jamás ha incurrido en error. ¿No es más fácil dejarse vivir, que sufrir inútilmente queriendo controlarla o manipularla por miedo a vivir felizmente? En la Presencia, con la Luz del Ser siempre presente, toda ilusión queda fulminada.

 

Si lo ves, puesto que eres el Uno buscándose a sí mismo, jugando al escondite, puedes verlo ahora mismo si quieres, gracias a tu sabiduría infinita, gracias a tu grandiosa Luz que está ahí, por supuesto, más allá de la mente ilusoria que hace un circo de la verdad, deja de buscar fuera de ti, por favor, no sabes lo que te pierdes, porque cuando la liberación de esa mente se ha consumado, ves con total lucidez que todo  está sucediendo a la perfección en la Presencia Consciente de sí misma, Consciencia del Ser puro que TU ERES, con un ritmo de extraordinaria belleza que nadie puede mejorar. Nada ni nadie puede igualar tanta perfección ni tanta belleza como la que ya hay sucediendo ahora mismo a través de ti. Si tienes miedo, lo tienes de ti, únicamente de ti, el pero enemigo del hombre se llama "yo mismo", no inventes otros enemigos porque no los hay. Permite que la Vida que Tu Eres vaya liberando a esa mente ilusoria que impide que veas la perfección dentro de tus supuestas imperfecciones. No hay nada que temer si siempre estás ahí; no hay nada ni nadie que pueda hacerte más feliz, porque la Vida está absolutamente liberada, no debe labrarse ningún destino porque siempre está ahí, plácidamente feliz. Nada puede hacerte daño en la Presencia del Ser, te has fundido con Eso que Es, y te has liberado de siglos y siglos de sufrimiento inútil.  Eso Silencioso  no viene ni va, Somos la única constante que hay. La Vida.

 

¡¡ Gracias !!

 

 

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte, la Luz y el Amor de la Vida, están siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.