¡Jugando con las palabras!

¡Jugando con las palabras!

 

Jugando con las palabras que un tal mundo me regaló, que yo acogí y tomé con amor, he visto y he comprendido más allá de lo conocido y mucho más allá de ese tal mundo que yo imaginé, que todo, todo, todo, es un auto recordatorio. Las palabras, únicamente, me han servido para ir más allá de ellas, para ir a la Raíz del Ser, puesto que todas, absolutamente todas, tan sólo son un entretenimiento para la mente personal, apuntan hacia ESO que Es, hacia la verdad inalcanzable que se revela a sí misma constantemente. Por supuesto, cuando se está abierto a la posibilidad de que suceda la liberación de la mente que personaliza la existencia, lo puede ver cualquiera, no es exclusividad de nadie verlo y reconocerlo. La verdad no es propiedad de nadie, no se puede explicar, enseñar, aprender, definir o poseer.

 

Estas palabras sin sentido, que carecen por completo de compromiso, son de nadie y para nadie. Si vas más allá de ellas, sin personalizarlas, seguramente verás que la Vida que tu ya Eres, está siempre ahí,  ¡siempre!, no necesita que ningún personaje, alguien como yo, como él,incluso como tu, le enseñe a ser lo que ya Es. Tu verdadero Ser está completamente liberado y despierto. Tu verdadero Ser jamás ha incurrido en error, jamás ha sido un pecador y jamás ha sido un irresponsable, todo lo contrario, es puro amor y totalmente inocente, es permanente, simplemente ¡Es! 

Todo lo que se mueve y cambia es de la naturaleza de un sueño. Tu verdadero Ser permanece ahí, siempre ahí, impulsándote para que le encuentres.

 

La existencia sólo puede ser contemplada tal como Es cuando ha desaparecido el personaje soñado por el cual nos tomamos, el ilusorio yo que se identifica con los conceptos y las palabras. Los conceptos: malo, bueno, mejor, peor, bien, mal, yo, tu, el, nosotros, vosotros, ellos, mío, tuyo, suyo, son la causa de toda confusión humana, porque sólo hay una única inteligencia, pero en la confusión, queriendo asumirla, la verdad es hallada. La Vida es de nadie y para nadie, está siempre ahí, totalmente impersonal, totalmente incondicional, neutral y liberada.

 

Para el circo de la Vida que excluye la verdad, para el sueño hipnótico del personaje, las palabras sólo nos sirven para buscar, soñar, idealizar, maquinar, controlar, juzgar, prejuzgar, jugar, negociar con lo que ya somos, esforzarse inútilmente, sudar y competir con la existencia, pero jamás alterarán al auténtico Yo sOy, al Ser, porque ya es feliz, inocente y puro, ¡siempre! Constantemente está contemplando la propia manifestación, ¡siempre! No tiene necesidades personales, no le busques ningún sentido o propósito porque no lo necesita. La Vida que tu Eres es TODO, nadie debería labrarse ningún destino personal porque la Vida o el auténtico Ser, ya es consciente de sí mismo en todo momento, siempre está presente. La que está ausente buscando un sentido y un propósito inútil a todo, sin ver al Ser Puro, a la Vida tal como Es, es la mente personal, puesto que es dramática y soñadora por naturaleza, lo es porqué es lo que ese tal mundo le enseñó y ella tomó y aprendió,  incluso puede llegar hacer un drama si ve que no pilla el significado de este mensaje; hay que ir más allá de él y de las palabras, hay que observar a esa mente y procurar que no intervenga para manipular lo que aquí mismo está sucediendo, porque ¡esto! que ves aparecer ahora, no puede ser distinto ni debe ser de otra manera, pero tu no eres lo que aparece y desaparece en ti, eres Ese a quien todo le sucede. Simplemente son palabras que pueden resonar  en el corazón del Ser, no son ni buenas ni malas, son palabras nada más, que se dirigen a la sabiduría innata e infinita que tu ya Eres, para la realización del auténtico Yo sOy.

 

La Vida, siempre derribará al ego que cree tener soluciones mágicas para los demás, y seguramente  hará arrodillar, más de una vez, al que cree  poseer verdades para la humanidad, siempre jugará con él, lo hará sentir incómodo, de hecho, lo puede hacer explotar por los aires en cualquier momento, porque ningún ego personal, por más iluminado, maestro o sabio que imagine estar, ningún simple punto de vista personal, sabe nada de esta vasta inmensidad que es totalmente impersonal, que se define a sí misma. Hay que rendirse libremente al Ser, hasta ir a la raíz de Él para ver con total lucidez que la Vida jamás ha incurrido en error, todo lo contrario, es una maravilla que no se puede explicar. La única vocación del auténtico Yo es SER. Hay que recuperar la visión para retomar la felicidad sin causa, el auténtico paraíso.

 

En el fondo, todos ya sabemos que hay algo más, por eso la mente la utilizamos para pensar, y sobre todo para buscar, pero al hacerlo a través del sueño hipnótico del personaje soñado, no podemos acabar con el  caos indecente que se nos mete en la cabeza. Hay que ir más allá de lo conocido, porque si no es más de lo mismo, elk drama sigue, la mente ya se siente cómoda con el drama o con el circo que excluye la verdad inexpresable, y lo que hace cuando lee este tipo de mensajes tan radicales, es burlarse, manipularlo, rechazarlo e ignorarlo, es revolcarse en el propio fango, a más no poder, automáticamente prefiere presidir el trono de siempre, es de la más profunda ignorancia, con tal de seguir reinando en el drama indecente del auto engaño, al que te tiene sometido, lo prefiere antes de que puedas ser verdad en el siempre aquí, en el siempre ahora.  La existencia ya es feliz ¡siempre! es la mente personal la que te hace imaginar que eres infeliz, con lo cual, si no vamos más allá de la mente personal, las palabras o los conceptos devorarán al hombre porque le alejan por completo de lo que en realidad uno ya Es.

 

Este mensaje surge de la Nada y se dirige a la Nada que cada uno es, a la sabiduría infinita, no se dirige a ninguna persona, ni a ninguna mente ilusoria o personal, puesto que todo personaje está a años Luz de Lo que Es. La Vida es totalmente impersonal, con lo cual, si lo que pretendes es la comprensión intelectual para la mente soñadora e idealista que busca algo mejor que la Vida ya realizada, que intenta quedarse con lo cómodo y conocido o con lo que ese tal mundo que imagina le regaló, sal de ahí corriendo y vete a otro lugar, porque aquí no encontrarás nada para seguir soñando con una vida rosada, nada de nada para alcanzar metas personales. Estas palabras no sirven para conseguir aplausos, triunfos o glorias  personales, ni encontrarás recetas mágicas aquí. La meta, el destino, la magia, el milagro y la gloria permanente siempre están presentes. No insistas en comprender lo que surge del Silencio o de lo desconocido, tu sabiduría innata lo sabe todo. En realidad, aquí mismo ya está sucediendo algo más, estás recordando algo que ya sabe, algo que olvidaste por amor.  La mente jamás podrá comprender lo que todo el mundo anda buscando, lo que más se anhela encontrar, por eso quédate ¡aquí! Escucha y observa lo que aquí mismo te sucede. La comprensión lúcida está a años luz de la mente personal, pero incluso la comprensión lúcida no define la maravilla eterna de LoQueEs. La última comprensión es comprender que no hay nada que uno deba comprender, analizar o psicoanalizar, se trata simplemente de SER lo que uno ya Es.

 

Tal vez, el día que veas que no hay nada más bello ni más divino, ni más maravilloso que la Vida, estés a un paso de recuperar el auténtico regalo.  Tu verdadero Ser ya es feliz cada día, sin ti, sin mí o sin él, sin nadie, y seguirá igual de feliz ¡siempre!, seguirá siendo SER, sin sentido, sin propósito y sin meta, sin necesidad de palabras que lo definan; cuando lo veas, tal vez, dejes de rezar, implorar o meditar para seguir buscando de ti lo que ya está en ti, puesto que a un nivel muy profundo  sabes que eres la realidad máxima, la Vida,  sabes  que todo está completamente aceptado, sabes que a un nivel muy profundo no has podido evitar nada de nada, puesto que no has podido manipular al Ser Puro, ni lo harás, nadie lo hará. La auténtica comprensión sucede cuando vemos lo que no somos, cuando recuperamos el don de la lucidez y la intuición para evidenciar lo que no somos, el olvido mismo de nuestra auténtica naturaleza, puesto que desde siempre y para siempre  somos la Vida. Cuando dejamos de lado la creencia falsa de ser personajes que pueden cambiar, mejorar o empeorar la existencia, se recupera todo. Cuando percibas que cada uno es el Uno jugando al escondite con las palabras, entonces es probable que la mente se rinda y puedas ir más allá de ellas.  

 

 La sensación vital de existencia, de Yo Soy, de Yo Existo, es lo único que puedes sentir ahora mismo, siempre ahora mismo, sensación de Vida totalmente indefinible. Esa sensación no es ni un padre, ni una madre, ni un hijo, ni una pareja o una profesión, no es un tu o un yo, ni es un mío o un tuyo, no es un relato, nada puede definir esa sensación porque es Vida. Esta sensación es la que confundimos con yo soy un personaje con libertades personales para mover la Vida. ¿Puedes mover este instante vital, siempre vivo y presente? ¿Puedes mover tu aparente pasado y tu aparente futuro? ¿Puedes mover tu historia personal? ¿Puedes cambiar, mejorar, empeorar, controlar o manipular Eso que ahora Es, lo que está sucediendo ahora mismo? ¿Verdad que no?  El relato que está en la cabeza sobre el bien y el mal, la aparente historia que imaginas que es real ¿es de tu propiedad? ¿Es el personaje por el cual te has tomado quien ha creado la historia que surge de la nada?  ¿Dónde ves ese alguien propietario de los pensamientos, la mayoría absurdos, pensamientos que vienen y van sin que puedas retenerlos ni poseerlos, que suceden ahora mismo, siempre ahora mismo,  espontáneamente en la Presencia del Ser? Esa sensación de ser alguien propietario de los pensamientos o de la Vida es lo que más te aleja del Ser. Siempre has hecho lo que has querido, pero la mente cree o imagina que no, imagina que podías haberlo hecho distinto, mejor o peor.  Si lo ves, más allá de las palabras, ahí está el drama de la humanidad, hacerle caso a esa mente que personaliza la existencia, el relato personal es lo que más te aleja de tu verdadera naturaleza. Un personaje soñado que cree tener libre albedrío jamás te hará ver con lucidez ni te ofrecerá auténtica libertad ni felicidad. La mente personal jamás ha tenido ni jamás tendrá libertades para detener los pensamientos o las emociones, puesto que surgen de la nada y a la nada regresan. Todo sucede felizmente y espontáneamente en la Presencia del Ser, y eso se ve cuando ha desaparecido esa infantil sensación de propiedad. La mente está a años Luz de Ti, de lo que en verdad Eres.  Pero, ese juego inteligente al que jugamos todos, magistral y divino, no creas que es porque sí, es sagrado y divino tal como es, puesto que en el juego está la auténtica belleza, el auténtico arte y la auténtica iluminación. La Vida juega con las palabras y los conceptos para la realización del auténtico Yo Soy.

 

Cuando lo veas posiblemente te rindas a la Vida que tú Eres, ¡siempre presente! puesto que la Luz de la Presencia es lo único que puede liberarte de siglos y siglos de inútil sufrimiento humano que únicamente le sirven a esa mente que personaliza las estupideces aprendidas o heredadas, sin darse cuenta que son de nadie y para nadie. En la auténtica rendición está el punto y final del drama eterno, de la película que llamamos “el mundo y yo” o "mi vida personal". Todo relato que se nos mete en la cabeza para la realización del auténtico Yo, ya es divino tal como es, pero nos sirve únicamente para ir más allá de él, para trascender a la mente personal hasta encontrar al Ser Puro, totalmente impersonal. Pero ninguna persona puede liberarse de su propio sueño, hay que rendirse al Ser Puro para que pueda liberarse de lo absurdo. A partir de ahí, empieza la nueva vida, la Vida que Es, una maravilla de existencia que no se puede explicar ni tampoco definir. Hay Puro Ser en la Presencia. Jamás verás lucidamente mientas te identifiques con el caos o con el ruido de la mente que personaliza la existencia. Hay que ser nada para atreverse a ir más allá de lo conocido, puesto que, en el Silencio de la Vida, en lo desconocido, encuentras la visión de Eso que ES, lo que más anhelas encontrar.  

 

¿Qué es lo que cambia cuando la liberación de la mente personal se ha consumado? Nada, no debe cambiar nada, ya Eres, ya Existes, simplemente cambia la percepción de las cosas, hay lucidez. No debe descender nada especial, ni debemos ir con aureolas absurdas de santos en la cabeza, ni debemos rodearnos de inciensos, imágenes o velas para que todo sea más trascender que el Ser Puro,  ni deben descender ángeles, cielos, espíritus santos, ni santos con gracias o dones especiales, tampoco debes vestir diferente ni con túnicas para impresionar, nada de nada de esas chorradas que la mente profundamente ignorante imagina,  ni tampoco debe suceder ningún milagro, ya estamos asentados en el milagro constante, ya estamos en la gracia permanente, ya somos Luz y Amor, ya somos Presencia, ya somos Vida, ya SOMOS esta vasta Consciencia de Unidad. Verás que todos somos exactamente lo mismo, cada uno es la unidad, y nadie puede hacer nada para nadie para que se vea, simplemente se ve o no se quiere ver, porque la invitación ¡siempre está presente! totalmente personal, íntima e intransferible, todo es para ver que no hay división ni separación con nada ni con nadie, todo es para la realización del auténtico Yo. Una de las cosas que más me ayudó fue observar la existencia, los animales, la naturaleza, dejarme envolver por el silencio eterno hasta que penetré, dejarme atrapar por la sabiduría infinita. Pero no tiene que ser lo que suceda en ti, tu verdadero Ser ya es sabio e infinito, no necesita imitar o copiar a alguien, ya Es, ya Existe más allá de lo conocido o del sueño, del ridículo punto de vista personal. Despertar es vivir sin MIEDO.  Vivir con miedo no es vivir, es hacer un circo indecente y necio para permanecer en el sueño hipnótico, para no ver la Luz y el Amor viviente en el sí mismo. Precisamente el miedo es lo que más nos aleja de Eso que ES, del auténtico Yo, de Eso que nunca viene y nunca se va.

 

 Jugando con las palabras, aparentemente, sólo aparentemente, unos las utilizan para seguir con lo conocido, para generar más circo, enfermedades, caos, drama, miedos y sufrimiento absurdo; y otros las utilizan para ir hasta el fondo, hasta llegar a la raíz del Ser hasta recuperar lo que por derecho innato a todos se nos regala, el don de la visión de Eso que Es, la profunda paz y la dulce libertad de la Vida siempre Presente.  Sin embargo, todo es la Vida, sólo hay una única inteligencia, no hay múltiples inteligencias, no hay nada que no sea la Vida, y, jamás, jamás, se equivoca o incurre en error ¡siempre está presente!, y, eso, se comprende o no se puede comprender. En realidad, no nos sucede nunca nada, el sueño hipnótico parece muy real para el personaje soñado. Nos hemos identificado con el tiempo que no existe, con el cuerpo que es una simple herramienta de uso y disfrute de lo que verdad somos, con el relato, con las metáforas o las historias pasadas, nos identificamos con la mente que ha creído ser propietaria de la Vida que ya Somos, pero en lo impersonal y en lo atemporal, en el siempre aquí, a la Vida que somos, no le sucede ¡nunca! nada, está a salvo en todo momento, siempre está presente, siempre está observando la propia manifestación, lo que está sucediendo. La Vida es la única constante que hay, todo lo demás, pensamientos, emociones, relatos, formas,  imágenes, todo el movimiento es de la naturaleza de un sueño. Hay que ir más allá del sueño y quedarse separado de él. 

 

Recuerda que el peor enemigo del hombre desde siempre y para siempre se llama "yo mismo"  Cuando te liberes de lo falso serás feliz. No te sientas jamás culpable ni irresponsable de nada, porque tu verdadero Ser es Puro, Inocente e Infinito, siempre está presente contemplando y abrazando lo que está sucediendo, jamás contempla los pasados o los futuros. Cada uno es el Uno jugando con las palabras y delatándose a sí mismo, colaborando para el despertar de la consciencia humana, pero más allá de las palabras, de todo bien y de todo mal, más allá de lo personal, hay un espacio vasto, silencioso y sagrado, un maravilloso lugar, allí Yo Soy, allí te esperaré.

 

¡Magistral!

 

¡Gracias!

 

 

 

Si estás aquí es por algo, simplemente relájate y observa sin expectativas, porque el Arte, la Luz y el Amor de la Vida, están siempre donde tu estás. Ábrete a la lucidez.