Los pensamientos son como nubes. Hay días que no te dejan ver nada con lucidez, impiden que veas la luz del Sol, y, hay días que si te separas del ruido del pequeño yo, puedes VER la luz, entonces te das cuenta que Incluso el día más nublado, si te reconoces a ti mismo como Ser,  puede ser tan liberador, tan saludable, fascinante y brillante, como el que más.

 

Si ves las cosas tal como ellas son, realmente, no tal como las imagina, las crea o las inventa la mente, estás en la Luz, pero si creas la idea preconcebida de que que como persona estás iluminado o eres un maestro, ya estás viviendo con profunda oscuridad.

 

La mente cree ser muy poderosa, pero no puede resolver todos los problemas que ha creado y ha inventado a lo largo de la rueda eterna de Existencia, con lo cual es esencial enfocar nuestra luz en la mente. La mente debe ser vista y observada, tanto de día como de noche, hasta que pueda servirle a la Vida, no a la falsa imagen.