La Noche, al igual que la inconsciencia, es ausencia de luz.

 

No hay noche que sea más oscura que la inconsciencia humana.

  

 No hay que hacer tanto circo, ni tanto teatro para ser real, no hay que hacer tantos esfuerzos para vivir, ni sacrificarse, trabajar duro o pagar mucho dinero para ser lo que uno ya Es. Tampoco es necesario juzgar o culpabilizar a nadie, porque nadie tiene la culpa de que ese tal mundo que a ¡todos! se nos mete en la Consciencia sea tan inconsciente; sólo hay que asumir conscientemente toda la experiencia predestinada a vivir. Todo en la Vida es un asunto de amor.