La Noche, al igual que la inconsciencia, es ausencia de luz.

 

Cuando eres la Luz, ves que eres Vida, nada más, no la persona por la cual te has tomado, que es la creencia más dolorosa de todos y la que más cuesta de liberar. 

Jamás el Ser Absoluto puede ser de la naturaleza de un sueño. El Ser no es un personaje, es Luz, y, la luz, ya está liberada a cada instante.

 

 No hay que hacer tanto circo para ser real, ni hay que hacer tantos esfuerzos para vivir, ni sacrificarse o trabajar duro para ser lo que uno ya Es, tampoco hay que culpabilizar a nadie, sólo hay que asumir profundamente la experiencia predestinada a vivir. Todo en la Vida es un asunto de amor con la Existencia.