Todo lo que empieza en el mundo de las formas, tarde o temprano debe terminar, todo en la rueda eterna es construcción-destrucción, día-noche, amanecer-atardecer, dolor-placer, nacimiento-muerte, y entre ambos polaridades, fluye perfectamente la Vida.

 

La Ley Universal de los opuestos es para mantener un orden y equilibrio perfecto y constante en el Universo. Necesitamos la ausencia, la profunda dualidad humana, para recuperar la luz original, la luz de la Presencia. 

 

Para curarnos los unos a los otros, hay que saber vivir en unidad con la Vida, con una mente sencilla, respetuosa y vacía de creencias preconcebidas..

 

Antes y después de los pensamientos, antes y después del ego, hay Consciencia Pura, la luz más inocente, amorosa y liberadora que hay, la única constante. Todo relato en la cabeza es para la comprensión intelectual, son pensamientos que vienen y después se van. Todo ES, pero, en realidad, no es, porque el tiempo es una bendita ilusión. Todo es un sueño, excepto la luz atemporal de la Presencia.